Rafael Márquez: cinco mundiales y una lista negra

El futbolista mexicano se metió en la historia de los mundiales mientras lucha por salir de una lista negra del gobierno de Estados Unidos.

El Mundial de Rusia es, si se puede, aún más especial para Rafael Márquez que para muchos: el futbolista mexicano disputa la quinta Copa del Mundo de su carrera mientras lucha por salir de una lista negra del gobierno de los Estados Unidos.

El domingo pasado, Márquez ingresó al campo para jugar los últimos 15 minutos de la histórica victoria de México ante Alemania, actual campeona, e igualó uno de los récords más difíciles de conseguir: jugar en cinco Mundiales.

Con 39 años, igualó a su compatriota Antonio "Tota" Carbajal y al alemán Lothar Matthäus como los únicos que han conseguido alcanzar esa marca. Su influencia en el equipo mexicano es tal que, al retirarse del campo, Andrés Guardado le entregó la cinta de capitán y la afición se le entregó cuando pisó por fin el pasto del estadio Luzhniki.

Pero uno de los momentos más brillantes de Márquez está emparejado con uno de los más oscuros. En agosto de 2017 fue designado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) de los Estados Unidos como presunto socio del narcotraficante Raúl Flores Hernández y congeló sus cuentas en dicho país, además de suspenderle el visado.

El capo, que es buscado en México con una recompensa de cinco millones de pesos (unos 280.000 dólares), tiene una de las bases de operaciones en la ciudad de Guadalajara, donde Márquez vive e inició su carrera futbolística en el Atlas.

Entonces, a casi un año del Mundial, el futuro del futbolista a nivel profesional parecía terminado. Con los problemas legales, dejó de jugar en el Atlas y se dedicó a solucionar "el partido más difícil" de su vida, según sus propias declaraciones.

El central, que brilló en el Barcelona entre 2003 y 2010, siempre negó tener relaciones con Flores Hernández y contrató a uno de los despachos de abogados más prestigiosos de México para que llevaran su caso y, además de volver a controlar sus cuentas, poder limpiar su nombre. El proceso no ha terminado.

"Estamos frente a un trámite eminentemente administrativo, no penal. Rafa (Márquez) sabe que no hizo absolutamente nada malo", indicó su abogado José Luis Nassar. "Por supuesto que es viable que se le retire de la lista negra, ha sucedido varias veces", aseveró.

Al no ser procesado por ningún delito formal, primero recibió el aval de la Liga mexicana para jugar en el fútbol local, al que volvió a finales de octubre de 2017, pero la selección mexicana se mantuvo en silencio con respecto a si Márquez podría volver a una convocatoria oficial con el "Tri".

La Federación mexicana esperó hasta el final para incluir a Márquez en las convocatorias. Una vez en la lista preliminar de 28 jugadores, que se anuncio en abril, Márquez se entrenó en las instalaciones de la selección mexicana, pero lo hizo siempre con un uniforme diferente al de sus compañeros: el suyo no mostraba ninguna de las marcas que patrocinan al equipo. En Rusia pasa lo mismo.

Cuestionada sobre el caso, la Federación mexicana de fútbol se lavó las manos en su momento. ·Decidimos tomar acciones que a nuestro entender no perjudicarán ni incurrirán en actos que puedan dañar a Rafael Márquez ni a la Federación Mexicana de Fútbol", señalaron en un escueto comunicado.

"Esto con el fin de poder tener a Márquez enfocado cien por ciento en lo deportivo y conociendo el tema personal que atraviesa", añadieron, y desde entonces han decidido no hacer más comentarios sobre el tema.

Márquez además no pudo participar en el amistoso de preparación ante Gales, debido a que se jugó en territorio estadounidense, a donde todavía no puede ingresar al no tener visa.

En Moscú no ha comparecido todavía en ninguna conferencia de prensa a pesar de ser uno de los más solicitados entre la prensa. Y es que, según publica "The New York Times", ciudadanos, bancos y empresas de Estados Unidos deben alejarse de él.

Márquez no puede fotografiarse con los logos de la compañías Coca-Cola, Budweiser o McDonald's, algunos de los principales patrocinadores del Mundial. Dice el prestigioso diario neoyorquino que el central no podrá ser elegido nunca "Man of the Match" en Rusia porque el premio está patrocinado por Budweiser.

La única ocasión en la que Márquez habló en Rusia, justo después de la victoria mexicana ante Alemania, lo hizo estratégicamente en un espacio de la zona mixta donde no se despliegan ninguna de las marcas oficiales del Mundial.

En Rusia, nada es casualidad en aquello que tenga que ver con Rafael Márquez, adentro y afuera de la cancha. Como lo hace el técnico de México, el colombiano Juan Carlos Osorio, todo está planificado hasta el más mínimo detalle.

Manuel González Vargas (DPA)


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21 de julio de 2018 | 09:34
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