Cuatro maravillas naturales que van a desaparecer o ya desaparecieron

Algunas fueron destruidas por acción del hombre; a otras la naturaleza les jugó una mala pasada.

¡Recibí nuestro Newsletter!
Enterate de promociones, sorteos y los mejores consejos para hacer tus viajes mucho más placenteros y económicos.

El hombre es el responsable de casi todo lo que pasa en nuestro planeta. Muchas veces su intervención fue beneficiosa para millones; otras catastróficas para muchos millones más. Dentro de este panorama, la naturaleza no se salvó. Hay (y hubo) paisajes increíbles que van a desaparecer (o desaparecieron) por diversos factores y ya nadie podrá (o puede) volver a visitar.

4 maravillas kilimanjaro1

El glaciar Furtwängler (Tanzania)

El 85% de la nieve que en 1912 cubría la montaña ubicada en Tanzania ya desapareció. Según los investigadores, indica BBC Mundo, los glaciares del Kilimanjaro -entre los que están el Furtwängler- se están reduciendo, mientras que el hielo de los bordes se está derritiendo y adelgazando.

La causa, por si falta aclarar, es el aumento de la temperatura del planeta. También la reducción de la masa forestal que recubre la montaña.

Esta pérdida de vegetación, explican, es causada por los incendios que disminuyen los niveles de humedad en la atmósfera. Como consecuencia, se reduce la nubosidad y las precipitaciones, y aumenta la radiación solar y la evaporación de los hielos del glaciar.

Los expertos anunciaron que para 2020 ya no quedará nada del Furtwängler.

4 maravillas saltos guaira

Los Saltos del Guairá  

Las cataratas más grandes estaban en Brasil y Paraguay. Los Saltos del Guairá eran las cataratas más grandes del planeta, en relación a su caudal, y ya no existen. Estaban muy cerca de Argentina, en la frontera entre Paraguay y Brasil.

Tenía 18 caídas que, sumadas, llevaban el doble de agua que las cataratas del Niágara; o 12 veces más que las Cataratas Victoria.

Fueron destruidas por acción del hombre. Si bien formaban parte de un parque nacional, quedaron en la historia cuando se construyó la represa binacional de Itaipú. Fue una decisión de los gobiernos de ambos países en la década de 1970.

Las ciudades de Salto del Guairá (Paraguay) y Guaíra (Brasil) compartían estas cascadas y fueron las más perjudicadas con su inundación al construirse la represa. Hasta 1982 fue la mayor cascada del Río Paraná. Tenía un caudal de 49 millones de litros por segundo en sus 18 cataratas.

Mar de aral

El Mar de Aral (Kazajistán y Uzbekistán)

Alguna vez fue el cuarto lago más grande del mundo. Hace unos años se secó por completo.

El Mar de Aral fue condenado a muerte por la Unión Soviética, cuando decidieron impulsar la producción del algodón desviando a los 2 ríos que lo alimentaban -el Syr Darya y el Amu Darya- para regar el desierto.

La construcción de instalaciones de riego en los ríos comenzó en la década de 1940 y 20 años más tarde la línea costera ya se había alejado 3 metros por año transcurrido.

Así se construyeron 45 embalses y 32.000 kilómetros de canales. Se desviaron 48.000 millones de metros cúbicos de agua al año, por lo que el lago quedó alimentado únicamente por una octava parte del caudal original.

En la actualidad diversas comunidades internacionales intentan recuperar a la parte norte del lago. Las últimas imágenes de la NASA, difundidas en 2017, muestran una leve mejoría en la zona.

Hubei y Chongqing (República Popular China)

En 2006, y tras 12 años de trabajo, se terminó la represa hidroeléctrica más grande del mundo: la Tres Gargantas. Está ubicada entre las provincias de Hubei y Chongqing, en China.

Para su realización, que obligó al traslado de un millón de personas para poder crear un lago artificial de 660 kilómetros, hubo que destruir valles, aldeas y pueblos antiguos. Se inundaron centenares de pueblos y 16 yacimientos arqueológicos de gran valor se vieron anegados.

4 maravillas terrazas

La octava maravilla que hoy es un cráter

Las Terrazas Rosas y Blancas (una caída de aguas termales) eran la principal atracción turística de Nueva Zelanda y una de las más bellas del todo el hemisferio sur.

Desaparecieron el 10 de junio de 1886, pero en este caso no fue por acción del hombre.

Eran estanques chicos de color rosa y blanco que estaban escalonados. Se habían formado por la erosión de las aguas en la roca caliza. Pero la erupción del volcán del monte Tarawera las hizo desaparecer y hoy solo hay un cráter.

Sin embargo, en febrero de 2011 un equipo de investigadores afirmó haber encontrado una parte de las Terrazas Rosas a 60 metros de profundidad; y en junio de ese año también hallaron a las Terrazas Blancas. 

Fuente: La Vanguardia

Opiniones (0)
18 de agosto de 2018 | 03:49
1
ERROR
18 de agosto de 2018 | 03:49
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"