G. Conte

Cambios en el Gabinete: Oxígeno, ante los signos de asfixia

Desde la UCR sienten el cambio de ministros que empezó con Caputo y siguió con Aranguren y Cabrera, cierto alivio. Se ven reivindicados en sus planteos.

Para el gobierno de Alfredo Cornejo la salida de Juan José Aranguren del ministerio de Energía y Minería y del mendocino a cargo de Producción, Francisco "Pancho" Cabrera, puede ser representada con una sola palabra: "oxígeno". Así lo evaluó el ministro de Infraestructura, Economía y Energía, Martín Kerchner, par de ambos a escala local en diálogo con MDZ, minutos después del anuncio oficial al respecto.

Cornejo ya había dicho, primero en privado y luego en público, que la forma de llevar adelante la gestión por parte de Aranguren le disgustaba. No solo a él, sino que era la opinión del partido que preside en orden nacional, la UCR. Aranguren se transformó en forma espontánea en "el adversario interno a vencer" dentro de Cambiemos y objetivo de los dardos de muchos dirigentes del PRO y también de Lilita Carrió.

Cabrera, por su parte, era evaluado como "poco activo" en un megagabinete nacional que parece una contradicción al tener tanta estructura en un país cuya principal tarea es achicar el Estado para hacerlo más efectivo y presente, a la vez que menos oneroso para las cuestas fiscales.

Kerchner tomó las palabras de Cornejo -que en su momento generaron revuelo en el Gabinete y una fuerte tensión con el ala más dura del PRO- y sostuvo, en muy pocas palabras, que se ha visto "un gran desgaste de Aranguren por la forma en aplicar la eliminación de subsidios en las tarifas". Los radicales apoyan la política que en ese sentido desarrolló el gobierno de Mauricio Macri, pero no las formas.

En medio del recambio, que se produjo el mismo día en que debutó en el Mundial de Fútbol de Rusia la Selección de nuestro país, comenzó una catarata de mensajes de respaldo a la decisión de Macri de echarlos (aunque a Cabrera, en realidad, lo reubicó en el BICE) que puede ser leída entre líneas como un triunfo del planteo radical. Seguirá el domingo, ya que a muchos los tomó por sorpresa en el anochecer de un sábado de amargura mundialista y autoestima futbolera dañada, aunque no vencida.

Así, apareció en Mendoza la manifestación inmediata del intendente de Alvear, el radical Walther Marcolini, que lanzó un mismo mensaje por todas sus cuentas en las redes sociales: "Celebro la decisión del Presidente Macri de remover a los Ministros Aranguren y Cabrera. Deseo éxitos a Javier Iguacel y Dante Sica".

Por su parte, la vicegobernadora Laura Montero también dijo lo suyo: "Tan importante como cambiar es reestructurar. Es imposible dirigir la macroeconomia y las políticas económicas sin una visión unificada y en cooperación. Se debe explicar a la población un estrategia coherente y clara".

 

Sorpresa

Si bien desde hace días se viene sosteniendo desde el corazón del "círculo rojo" que habrá cambios en el Gabinete y algunas voces hablan de otros todavía más profundos, para darle un golpe de timón a la gestión pública, el recambio tomó por sorpresa, aunque ya el jueves en la "Mesa MDZ" fue tema de análisis lo difícil de sostener a un ministro como Cabrera que caía simpático a muchos, pero que tomaba escasas decisiones, en un gobierno con una exagerada dispersión de poder, sobre todo, en los temas inherentes a la economía.

De hecho, el viernes, durante el brindis de la Coninagro en Mendoza con los periodistas, su titular, el mendocino Carlos Iannizzotto, se mostró esperanzado en que sus propuestas en torno a la creación de una corriente "cooperativizadora" dentro de la economía argentina tuviera un buen respaldo de parte de Cabrera, que ahora quedará como un asesor de Macri con funciones en el BICE, Banco de Inversión y Comercio Exterior.

También desde ese sector productivo del campo se había visto con buenos ojos el desplazamiento de Federico Sturzeneger del Banco Central, aunque con incertidumbre sobre qué podría hacer Luis Caputo en su lugar con las propuestas que ellos han acercado, entre las que se encuentra la siempre polémica idea de reabrir la banca cooperativa y las cajas populares, como forma de que el campo logre financiar sus necesidades, sobre todo, en las destruidas economías regionales a las que Cabrera no les encontró salida alguna.

Tomar aire y seguir

El oxígeno funciona como primera terapia ante una crisis. Un gobierno que se ha visto asfixiado por la situación heredada pero, además, enredado en los hilos de decisiones que fueron y vinieron por diversos caminos, solo será una solución de corto plazo si no da resultado en los hechos, en la gestión: si no se siente en la piel y en la calle.

Los sectores más corporativos coinciden entre sí aun cuando todo el tiempo compitan por sus espacios, siempre que vean amenazada su hegemonía. Ya lo sabe Nicolás Dujovne, quien el viernes recibió un cachetazo al asumir las funciones de Caputo en su área y hablar antes de la apertura de los mercados "para generar confianza". Y éstos le respondieron de la peor forma: ignorándolo.