R. Valle

Pese a los 778 paros del 2017, sindicalistas y políticos están lejos del humo blanco

Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre los reclamos del sector estatal y el público el año pasado hubo casi 4.000 protestas de todo tipo en el país.

Aun con su cuota de imperfección y la direccionalidad que se les suele dar, las encuestas no dejan de ser señales, pistas de lo que se busca afirmar o confirmar. En los últimos meses, hayan sido encargadas por la oposición o impulsadas por el propio gobierno nacional, la coincidencia es casi total; números más, números menos, la caída de la imagen presidencial es significativa. El punto en común en todos estos sondeos es el profundo impacto de la crisis económica en buena parte de la sociedad argentina.

Como correlato a esta radiografía, el sector laboral, allí donde más se siente el efecto de la inflación en alza, el dólar sin techo, la falta de empleo y las paritarias que quedarán muy atrás de lo planificado, está -una vez más- en pie de guerra, alimentando un clima de conflictividad político y social que por ahora no cuenta con interlocutores que lleguen al humo blanco.

Confirman este status quo dos paros en puerta: el de mañana, impulsado por el poderoso gremio de los Camioneros moyanistas, y el del 25 con la rúbrica de una CGT fuertemente devaluada. 

Un informe acerca de la conflictividad laboral y social en el país, elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), certifica que durante el 2017 hubo 778 paros de actividades. Por supuesto, la mayoría de ellos sectoriales. 

Según este Observatorio de Conflictividad Socio-Laboral, ese número de parates representó el 34% del total de las 2.265 acciones de protesta laboral, incluyendo en este rubro a las movilizaciones, cortes de ruta, asambleas y alertas de movilización, y tomas.

La mayoría de los paros se realizaron en el ámbito público. El más relevante fue el primer paro nacional que realizó la CGT el 6 de abril.

La conflictividad socio laboral en Argentina Informe 2017 Centro CEPA

Si se afinan estas estadísticas y se les suman las protestas sociales, que el año pasado contabilizaron 1.709, el combo de casos de conflictividad social y laboral alcanza la fuerte cifra de 3.974 en todo el 2017. Esto representa, en promedio, 331 protestas mensuales y 11 por día a lo largo de todo el país.

La conflictividad socio laboral en Argentina Informe 2017 Centro CEPA (1)

Entre las causas principales de estos planteos, a la cabeza figuran los salarios (paritarias, incumplimientos de acuerdos y pagos), los despidos, las condiciones laborales, las batallas contra las políticas de ajuste, la persecución sindical y las crisis de las economías regionales.

Mientras en el sector estatal el mayor reclamo fue (y es) por la reapertura de paritarias, en el privado fue el atraso en el pago de sueldos.

La conflictividad socio laboral en Argentina Informe 2017 Centro CEPA (3)

En cuanto a la representación sindical en los conflictos, en 8 de cada 10 protestas laborales los estatales contaron con la participación de sus sindicatos. Los privados estuvieron presentes en 6 de cada 10 conflictos. Puntualmente en el tema despidos, el 71,9% de los reclamos por despidos fueron impulsados por los empleados privados.

La conflictividad socio laboral en Argentina Informe 2017 Centro CEPA (4)

En el GPS de las protestas, la región centro (Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y Entre Ríos) registró el 35% del total con 780 casos. Le siguen el área metropolitana de Buenos Aires con 597 casos, la Patagonia (426), el Nea y Noa, con 235 cada una, y cierra Cuyo con 74. 

La brasa caliente

Independientemente del innegable impacto de la política económica, la pregunta de cajón es qué harán con toda esta información, con estos datos duros de una dura realidad social, los ministros del presidente Macri, los referentes económicos de Cambiemos, los líderes sindicales y los empresarios, sobre todo los formadores de precio.

Mientras las mesas de discusión sean aisladas y sólo se activen ante un paro general inminente, si la convocatoria no incluye a todos los jugadores de la economía nacional, no habrá soluciones a corto y largo plazo. 

Está demostrado que la política de los parches y los manotazos de ahogado (sea el S.O.S. del FMI u otros) nunca van al fondo de la cuestión. Son una piedra para tropezar una y otra vez.

El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, asegura que el gobierno no corta el diálogo y que el proceso de negociación con los gremios sigue en pie. Desde la CGT y el team Moyano la respuesta está en echar más nafta al fuego, no en parar la pelota y exigir una mesa de acuerdo. 

59c40e99ce327 645x362

Volviendo a las encuestas, y recordando a un analista político que sostenía que los argentinos ya no votan con el bolsillo, como se demostró en el 2017, las perspectivas para el 2019 indicarían todo lo contrario. Así lo reconocen desde el mismo oficialismo, sobre todo sus gurúes de la big data. No siempre públicamente, claro. 

Opiniones (3)
18 de agosto de 2018 | 20:48
4
ERROR
18 de agosto de 2018 | 20:48
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Es el aporte de la "década ganada", la maravillosa juventud, las preclaros dirigentes gremiales y la lacra "justicialista" de las últimos 12 años. Que bonito aporte a la recuperación del País.
    3
  2. los sindicatos son el cáncer de este pobre país pobre. Solo dejan gobernar al peronismo porque les permite sus chanchullos
    2
  3. 778 paros de los residuos de mierda que quedaron luego de 12 años de viva la joda, pero poco a poco se los va ir borrando
    1