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El tenis argentino rememora sus mejores épocas en París

Las actualidades de Del Potro y Schwartzman rememoraron hoy las mejores épocas del tenis argentino en Roland Garros.

Las victorias de Juan Martín del Potro y Diego Schwartzman en octavos de final del Abierto de Francia rememoraron hoy las mejores épocas del tenis argentino en la arcilla parisina.

Del Potro, sin rastros de la lesión muscular con la que llegó a Roland Garros, firmó un sólido triunfo de 6-4, 6-4 y 6-4 ante el estadounidense John Isner en dos horas de partido. Más temprano, Schwartzman apeló a la épica, levantó una desventaja de dos sets y superó 1-6, 2-6, 7-5, 7-6 (7-0) y 6-2 al sudafricano Kevin Anderson.

Hay que volver a 2005 para encontrar dos representantes argentinos en los cuartos de final. En esa ocasión, cuando Rafael Nadal se aprestaba a ganar el primero de sus diez títulos, Mariano Puerta y Guillermo Cañas se midieron por un lugar en las semifinales.

Puerta terminaría llegando a la final, que perdió ante un jovencísimo y prometedor Nadal.

Eran otras épocas. Un año antes, Guillermo Coria y Gastón Gaudio habían luchado por el título en un partido de infarto, lleno de drama y de altibajos. Al final, Gaudio ganó el trofeo de una edición que tuvo a tres argentinos en las semifinales.

El relevo generacional posterior no fue sencillo. Tras los pasos de la llamada "Legión", en la que despuntaban jugadores como David Nalbandian, Juan Mónaco, Agustín Calleri y Juan Ignacio Chela, además de los mencionados Cañas, Coria y Gaudio, Del Potro apareció como el único gran nombre del tenis argentino.

Pero empezó a encontrar escuderos. La foto de la victoria de la Copa Davis en 2016 es ejemplar: además del tandilense, aparecen Federico Delbonis, Guido Pella y Leonardo Mayer, que han traído un nuevo aire. Y aunque no esté en esa imagen, ese equipo contaría posteriormente con un Schwartzman que asomaba en la elite.

En este Roland Garros, el tenis argentino casi firma su primer pleno victorias en primera ronda desde 1978. Mayer, Delbonis, Marco Trungelliti y Guido Andreozzi luego perderían. Sin embargo, Del Potro y Schwartzman, los mismos que alcanzaron al menos los cuartos en el US Open del año pasado, siguieron firmes.

El mejor argentino del ranking estuvo en duda hasta último momento por un pequeño desagarro sufrido en el torneo de Roma. Pero se recuperó, llegó a París y hasta ahora perdió solo un set, en su debut ante Jérémy Chardy. En la superficie que más exige a su físico, su juego fluye con solidez.

"Pasaron años porque hubo gente que se fue retirando", dijo Del Potro tras su victoria. "Somos menos que hace varios años atrás, a mí personalmente me pone contento por Diego, que esté jugando tan bien", añadió el argentino, que antes que remitirlo a una cuestión nacional prefirió resaltar el buen momento de Schwartzman.

"Me pone contento por él, se lo merece, además de que hoy le encontró la vuelta el partido muy bien, al principio no estaba tan claro pero lo siguió peleando", señaló el campeón del US Open 2009.

Pero Del Potro también destacó su propia actuación, casi tan buena como aquella de 2009 en París, cuando perdió con el suizo Roger Federer en semifinales.

"Que pasen casi diez años y estar en cuartos de final otra vez y con chances de seguir avanzando, me pone muy contento y me deja satisfecho de que todos estos años han sido buenos y que todavía me encuentro en un buen nivel", señaló.

Antes que Del Potro venciera a Isner, Schwartzman superó sus límites y volvió a llegar a los cuartos de un Grand Slam tras su buena actuación en el US Open del año pasado.

Si hoy Anderson parecía un muro muy alto, "El Peque" demostró que podía ir más lejos y doblegó al gigante sudafricano. Como David a Goliat, explicó después del encuentro el hoy duodécimo del mundo.

"Quiere decir que con menos fuerza y con un poco menos de altura que Anderson pude dar vuelta al partido", dijo.

"Una vez que le lograba devolver el saque, el tenis es lo mismo", explicó. "(Pero hubo) un rato largo que me estaba cagando a palos", se rió el flamante cuartofinalista.

El miércoles Del Potro y Schwartzman pueden seguir rememorando mejores épocas, o escribiendo nueva historia en París. Tendrán retos duros: el croata Marin Cilic y Nadal, respectivamente. Pase lo que pase, habrán demostrado que el tenis argentino sigue muy vivo en la Porte d'Auteuil.

Opiniones (1)
16 de agosto de 2018 | 17:03
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16 de agosto de 2018 | 17:03
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  1. Es un placer verlos jugar!!
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