"Que el Malbec deje de ser protagonista: que lo sea su origen"

El periodista vitivinícola chileno Patricio Tapia analiza la caída del Malbec en Argentina como una oportunidad para sus tintos en el mundo.

 Para el periodista especializado en vinos y editor de la Guía Descorchados, Patricio Tapia, "puede parecer una exageración, pero quizás no lo sea. En los grandes mercados del mundo, principalmente el norteamericano, un lugar clave para Argentina, el Malbec ha dejado de crecer. El boom que vivió en la década pasada y comienzos de esta se ha detenido. Y si bien es cierto que las cifras hoy son altas (alrededor de 40 a 46 millones de litros en cada uno de los últimos tres años, según el Observatorio Vitivinícola Argentino), es obvio que el boom ha terminado".  Y se pregunta, para luego analizar el momento: "¿Es esto malo?".

Tapia lo reflejó en un artículo publicado ayer en Bogotá por el diario El Tiempo. Allí respondió a su pregunta sobre si es malo que se acabe el reinado del Malbec con un "en principio, lo es".  Al respecto, escribió que "si en 2017 se exportaron unos 40 millones de litros de Malbec a Estados Unidos, la cepa que le siguió en importancia fue el Cabernet, con apenas 5 millones. Es decir, la dependencia por su cepa estrella es altísima, como siempre lo ha sido. Pero, por otro lado, esta cepa ha demostrado que tiene una plasticidad muy especial, ofreciendo distintas versiones de sí misma, según como se le produzca y, sobre todo, de acuerdo con su origen. Como ya lo hemos dicho aquí, no hay solo un Malbec, sino muchos".

Tapia consideró que "los productores argentinos más aventajados le han sacado partido a esto desde hace ya años. Conscientes de esta plasticidad, han venido diseñando primero a nivel de estilos y luego de acuerdo con sus terruños. Y me gustaría detenerme aquí unos segundos".

Sacó cuentas: "Hace diez años, nunca se habría puesto sobre la mesa la regionalidad del Malbec. Más importante era la madera que se usaba o cuán potente resultaban en la boca. Hoy eso ha cambiado. Y cambia justo ahora cuando el Malbec, la cepa estrella, ha detenido su crecimiento, y nuevas puertas se abren para el vino argentino".


Analizó, asimismo, que "en las grandes regiones del mundo, las más reputadas, la variedad no tiene gran importancia. Todos sabemos que en Burdeos lo que manda es el Cabernet o el Merlot, dependiendo de en qué lado del río se esté. O que en Borgoña hay Pinot cuando es tinto, y Chardonnay cuando es blanco. Pero nadie habla de uvas, sino de lugares: Pauillac, Corton, Pomerol, Chambolle".

Por ello consideró que "el paso siguiente, entonces, es que el Malbec deje de ser el protagonista para que su origen lo sea. O, en otras palabras, que se vaya de la etiqueta y se recluya en la contraetiqueta, como un dato más. Ha llegado la hora de que Argentina deje de vender malbec y comience a ofrecer tintos de lugar".

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20 de julio de 2018 | 19:42
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