Quién fue Chávez y qué es el chavismo: "Disfraces ideológicos"

En una entrevista realizada por MDZ en Venezuela con Hugo Chávez aun con vida, un historiador del bolivarianismo auscultó al líder del chavismo.

Entrevista realizada en 2012 en Venezuela.

"A este país le hace falta un Castro, un Pinochet". (Frase popular que se extendió por la Argentina para señalar la necesidad de "un caudillo" que se hiciera cargo de nuestra inmadurez democrática).

Una sola (y principal) cosa está en discusión en los ámbitos intelectuales venezolanos, pero solo en ellos y no a nivel masivo: sobre qué núcleo de principios se ha construido el chavismo.

A simple vista, indican sus detractores, lo que se ve es un espejismo. Se ha seleccionado a una porción de la historia, representada cabalmente por la figura del Libertador Simón Bolívar, y se ha instalado la idea de que aquél ha vuelto, reencarnado en Hugo Chávez y que es él quien tiene como misión concluir con la tarea iniciada.

Ahora bien: hay un problema. Los historiadores no se ponen de acuerdo en torno a qué tarea y con qué métodos debe abocarse el sucesor del prócer, plantado -según coinciden el mexicano Enrique Krauze y los venezolanos Manuel Caballero y Germán Carrera Damas- como una especie de "Mesías".

Socialismos ha habido muchos: los hay de todos los gustos apadrinados por Marx, Engels, Trotsky, Lenin, Stalin; los hay "tuneados" y transformados en "terceras vías", socialdemócratas y hasta existen aquellos socialismos locales considerados "rosa" o "amarillos": casi de derecha.

Lo cierto es que también Benito Mussolini y Adolf Hitler bautizaron como "socialistas" a sus movimientos.

Los tres autores mencionados más arriba se han dedicado a decodificar, en clave de reportaje en el caso de Krauze en El poder y el delirio; de testimonio de un intelectual y ex militante de la izquierda, en el del fallecido Caballero en su libro La peste militar; y de estudio académico en el caso de Carrera Damas en su informe El bolivarianismo - militarismo, una ideología de reemplazo.

Estos autores deconstruyen todo aquello que alguna vez escribió el argentino Luis Bilbao, su biógrafo más entusiasta, en Venezuela en Revolución. Renacimiento del socialismo. Bilbao vio en Chávez -como tantos seguidores- un renacer de la izquierda latinoamericana, y trata de fundamentar con argumentos y frases del propio mandatario su versión del socialismo: el "del siglo XXI".

Para el historiador Germán Carrera Damas, ex diplomático, docente universitario y autor de más de 40 libros, este "bolivarianismo" no es otra cosa que una máscara del fundamentalismo, del culto sacralizado "que, sumado al elemento militarista, resulta en un evidente extravío ideológico, mezcla de rancio autoritarismo y demagogia".

El mexicano Enrique Krauze , en diálogo con Carrera Damas, le consultó:

- En Venezuela se está librando una batalla por la historia, por la verdad histórica, contra la mitologización de la historia. ¿Cómo la viven ustedes, que son protagonistas?

- Mi preocupación no es meramente historiográfica. No voy a discutir la historia con Chávez, para mí eso está claro. Me he negado sistemáticamente a hacer comentarios sobre esa especie de señuelos que él lanza cada cierto tiempo para que uno caiga. Lo que me preocupa es que en esta sociedad -no digo que sea la única. Hay un vínculo muy estrecho entre conciencia histórica, conciencia nacional, conciencia social y conciencia política. Es una estructura tan vinculatoria que llega al extremo de que el pensamiento histórico, oficializado y generalizado, cobra una proyección política concreta, inmediata. Por ejemplo, según el régimen, quienes se oponen a Chávez son enemigos de Bolívar.

La pregunta latente sigue siendo una  e inquietante: ¿quién es Chávez?

El argentino que más influyó en el principio de la carrera política del mandatario venezolano recientemente plebiscitado en las urnas favorablemente se llamó Norberto Ceresole. Montonero, miembro del ERP, fundador de un partido de ideas nazis "pero de izquierda" en España, negador del Holocauso y ultranacionalista de Mohamed Alí Seineldín, intentó llevar a Chávez hacia un caudillismo mesiánico no comunista. La figura de Fidel Castro lo apartó del entorno de Chávez quien lo remplazó de inmediato con un giro de sus ideas (nunca especificadas en una profesión de fe doctrinaria) y -como dicen sus detractores en Venezuela- "anexó a Cuba".

  • La cuestión es que Ceresole explicó qué sería del líder de acuerdo con el destino por él profetizado:

En Venezuela el cambio se canalizará a través de un hombre, de una "persona física" y no a través de una idea abstracta o de un partido (...). El pueblo de Venezuela generó un caudillo. El núcleo del poder actual es precisamente esa relación establecida entre el líder y la masa. Esa naturaleza única y diferencial del proceso venezolano no puede ser tergiversada ni malinterpretada. Se trata de un pueblo que le dio una orden a un jefe, un caudillo, un líder militar.

  • Sobre cuál es el "socialismo" al que Chávez adscribe, el ex guerrillero Teodoro Petkoff reflexionó:

Chávez no es fascista, pero tiene elementos fascistoides: el culto al líder providencial, a la tradición y a la violencia; la manipulación de la historia para sus fines políticos, el desconocimiento de la legalidad y las formas republicanas en nombre de la voz popular, su presencia permanente y opresiva en los medios, el discurso brutal y agresivo contra los adversario que eso sí es nazi y que (no sé si lo ha leído) proviene de Carl Schmitt, el teórico nazi para quien la ecuación fundamental de la política es amigo/enemigo. Y Chávez, para los enemigos: ni pan ni agua. Además, es militar, un hombre formado para aniquilar al enemigo.

  • También áspero, a su modo, fue Manuel Caballero en La peste militar a la hora de describir a Chávez y su vacío ideológico:

Lenin, Mao, Castro hasta el mismo Stalin, eran intelectuales, no ordenanzas duros en lustrar botas de los oficiales y a tiranizar a los soldaditos bajo su comando: eran socialistas, comunistas, y en todo caso combatientes políticos, antes de llegar al poder. Que luego sus dictaduras hayan derivado en personalismos, ese es otro problema. Pero nunca se les hubiese ocurrido poner la carreta del personalismo delante del caballo del socialismo.

La voz del historiador que ve un "uso y abuso de la historia

Hablamos con

Germán Carrera Damas.

Ya en el año 2000 supo anticiparse y escribir qué sería del futuro basándose en su análisis del pasado. Entendió que el fenómeno Chávez surgió por la ausencia de corrientes ideológicas claras en Latinoamérica. De hecho, antes de que Chávez irrumpiera en el poder, la principal candidata a la presidenta había surgido de la antipolítica: una ex Miss Universo.

Carrera Damas identificó en diversos puntos (que amplía en su libro mencionado) cómo se pretende usar a la historia como "maestra de vida" en la búsqueda de legitimización:

- El momento histórico y la conciencia histórica

-Un presente por eludir y el pasado convertido en santuario

- Seudo paralelismos e imitaciones

- Repetición de la historia

- ¿Cuál es el concepto que usted acuña de "ideología de reemplazo" y a qué ideología cree usted que reemplaza el "bolivarianismo" venezolano?

- La conspiración militar de la cual formó parte Chávez fue tramada por jóvenes inicialmente infiltrados del Partido Comunista en el Ejército, a través de la apertura democrática de las Acadmias militares; y por rezagados, ex militares y civiles-, de la lucha contra la guerrilla patrocinada y armada por el régimen fidelista, con participación de militares  activos cubanos, en el lapso 1960-1964. Cabe señalar que la guerrilla fue derrotada por las fuerzas armadas regulares leales a la República liberal democrática, reinstaurada en 1959. La derrota militar y política de la insurgencia, la crisis del socialismo y la substitución de la falseada figura histórica de José Martí por la no menos falseada de Simón Bolívar, promovida por Fidel Castro, revisando la conceptualización sobre Simón Bolívar escrita por Carlos Marx, dio pie a una operación ideological que permitió romper esta que había sido barrera entre militares y comunistas. La invocación del bolivarianismo sirvió para ganarse sectores militaristas contrarios a la democracia, que susbsistían en las fuerzas armadas. Por eso el primer disfraz del ahora denominado chavismo fue el bolivarianismo-militarismo, como lo preví en el año 2000. Progresivamente ha sido sustituido por el del "socialismo del siglo XXI", nunca definido, al igual que la revolución cubana. 

 

- ¿Cree usted que aunque se trate de una "ideología de reemplazo" ésta ha cuajado y echado raíces, de tal modo de crecer homogéneamente en una gran porción de América Latina?

- El bolivarianismo-militarismo no ha cuajado, porque es un cascarón vacío en lo politico-conceptual, en el cual ya no cabía el siglo XX. La vigencia del genuino pensamiento bolivariano en su nivel ético y de principios politicos, sólo tiene algún significado en los denominados países bolivarianos (Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia); pero sólo de los dos primeros tuvo eco inicial (recuerdese la Coordinadora guerrillera Simón Bolívar en Colombia). Sin embargo en Ecuador y Bolivia predomina la figura de Sucre ,y en Perú no guardan buen recuerdo de quien desintegró el Virreinato.  En la actualidad el bolivarianismo es la cobertura del más vulgar cohecho petrolero.

- Si Chávez no fuera militar, ¿cree que el proceso venezolano iría por un camino diferente?

- Soy historiador de oficio; no especulo sobre la historia si.

- Aquí suele compararse el nacimiento del liderazgo de Chávez con el de Juan Domingo Perón. ¿Coincide con ello? ¿Qué puntos en común tienen y cuáles las diferencias?

- No me considero competente en cuanto a la farsa-tragedia del peronismo, que ha llevado a la Argentina desde el esplendor a la decadencia; al igual de lo que ha hecho el chavismo con Venezuela. Guardo el recuerdo de mi querido y muy admirado amigo José Luis Romero con los ojos aguados al tratar de explicarme lo que han vivido y viven los argentinos. Eso tienen en común los dos errores cometidos por nuestros pueblos. Me cuesta mucho percibir diferencias entre ambas modalidades de infortunio colectivo, Pero si percibo una semejanza: son pruebas de que los pueblos sí pueden equivocarse; y de que cuando lo hacen pagan gravísismas y prolongadas consecuencias.

- ¿Por qué Bolivar termina siendo un ejemplo a seguir 200 años después?

- Es necesario distinguir entre el Bolívar histórico y el Bolívar creado por y para el culto que se utiliza para manipular al pueblo. El Bolívar del culto ha sido convertido en una suerte de vector universal, empleado para transmitir cualquier contenido ideolóigico. Es un instrumento para manipular la conciencia  ciudadana, que se basa en el desconocimiento del Bolívar histórico unido a la reverencia que motiva su figura semi-deificada. Castro y Chávez (¿marxistas?) han consentido (¿y promovido?) el que se les considere reencarnaciones del Bolívar del culto, exhibido para el caso como el rendido a un revolucionario, demócrata y antiimperialista. He luchado contra esto en mi obra El culto a Bolívar, editada por primera vez en 1960 y hoy en su séptima edición, por haber llegado a ser considerado una obra pionera en esta materia.

- ¿Fue Simón Bolívar un tirano, un cesarista o un republicano, tal característica -esta última- que Enrique Krauze le opone a Chávez en su libro El poder y el delirio?

- Simón Bolívar fue un decidido y tenaz combatiente por la Independencia de Venezuela; ese fue su asunto.  Sólo que para conseguirlo le fue necesario realizar proezas ideológico-políticas: sistematizó la fundamentación ideologica de la Independencia de América hispana; concibió y realizó la más creativa y osada estrategia militar, que llevó a la invasión de Nueva Granada y la creación de la República de Colombia; la anexión a ésta de Quito, la invasion del Virreinato del Perú y su desmembramiento creando la República Bolívar, rebautizada Bolivia; y concibió la necesidad de una hispanoamérica organizada para consolidar su Independencia lograda por el ejército de la República de Colombia en la Batalla de Ayacucho, el 9 de diciembre de 1824. No fue un demócrata, en los terminos de hoy, y practicó una suerte de liberalismo tutorial concebido, creativo y realísticamente, para sociedades estructuralente monárquicas. Tuvo ocasión de hablarlo con mi amigo Enrique (Krauze): Bolívar reveló la culminación de su pensamiento sociopolítico en su Proyecto de Constitución para Bolivia, que fue un intento pragmático de establecer una suerte de monarco-república no hereditaria pero sí continuista,  en la medida en que los supuestos gobernantes revolucionarios republicanos se conducirían como seudo monarcas constitucionales, con derecho a decidir la sucesión. ¿ No sucedió y sucede así? ¿También saben algo de esto los argentinos? La diferencia entre Bolívar y sus imitadores es que a medida que se estudia científicamente la historia de América, el Simón Bolívar histórico crece como uno de los grandes hombres de la Humanidad.  

Opiniones (2)
18 de agosto de 2018 | 01:26
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18 de agosto de 2018 | 01:26
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  1. HAZTE "VENTILAR EL ALMA".....NO SE PUEDE HACER EL BIEN CON TANTO AZUFRE DENTRO!!!!
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  2. El chavismo es populismo, igual que el peronismo. Igual hubiera terminado Argentina con el peronismo si no fuera por los militares (55, 76) o por un cambio mando de último momento (De la Rúa, Macri). Igualmente, bastante daño han hecho.
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