El "coiffeur" del Nobel y las fotos de la trastienda: ¿Qué hizo Vargas Llosa?

El informe publicado en MDZ por el periodista Gabriel Conte, del que hablan en todas partes. El detrás de escena de la visita del Nobel de Literatura.

Hubo un costado de la visita a Mendoza del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa que permaneció en las sombras, hasta ahora que lo contamos: sus momentos más íntimos y de amigos, los diálogos más crudos y personales; la distensión en un lugar al que prefirió venir dentro de un surtido amplio de posibilidades dentro de la Argentina y al que llegó por tercera vez.

Aquella primera ocasión, en 1995, fue invitado a dar una conferencia ante mil personas que colmaron el Teatro Independencia para hablar de  "Los desafíos de fines de siglo. La cultura de la libertad" organizada por la Fundación Alberdi de nuestra provincia. Fue polémico al extremo al plantear que no imaginaba a la educación impartida desde el Estado como parte del futuro de la Humanidad. Sonó horrible, pero hay que pensar, tranquilos y despojados de sobrecargas ideológicas y convicciones personales, que tal vez estaba planteando algio diferente a lo que entendimos y que creímos que era un ataque al legado de Domingo Faustino Sarmiento. Hoy quienes hacen una auténtica formación -correcta, incorrecta de nuestros hijos: ya lo veremos- no están precisamente en las escuelas, si se quiere, sino en los dispositivos móviles. Los establecimientos educativos otorgan cúmulos de conocimiento como en una línea de montaje pos Revolución Industrial, muchas veces con pasión y calidad y siempre, en cantidad. Está por verse si es lo que el mundo aceptará como "educación" en adelante.

Volvió con su familia en 2015, ya de vacaciones, invitado por sus amigos mendocinos que abrevan en la Fundación Libertad. Como datos curiosos, salió a caminar por la calle San Martín y junto a un grupo de anfitriones, recorrió el parque San Martín, que le encantó y comparó con el Central Park de Nueva York, además de comprar libros en el Centro y recibir el acoso de los cazadores de autógrafos, aun en libros que no eran de su autoría, como le contó entonces a MDZ, durante un almuerzo en una finca de Gualtallary, en Tupungato: "¿Quería que le firmara 'Las 50 sombras de Grey y me negué a hacerlo!", dijo, entre jocoso y espantado.

Vargas llosa mendoza 1995

En esta, su tercera visita, también fue el descanso lo que lo trajo al pie del Aconcagua. Pero esta vez pronunció una frase que lo revindica y nos interpela a todos después de aquel batifondo del '95 (foto, en aquella primera visita en el Teatro Independencia): 

Los argentinos deberían darse cuenta que todo el mundo, inclusive aquí, habla de la educación de Finlandia. Durante mucho tiempo se hablaba así de la educación en la Argentina". Plop. #LoDijo.

Repasó el estado actual de las cosas en educación, pero también en la instancia económica y cenó con el gobernador Alfredo Cornejo y su esposa, además de dirigentes políticos y periodistas en la Casa Pescarmona, junto a su hijo Álvaro, a su anfitrión, Daniel Pereyra y el presidente de la Fundación Libertad, Gerardo Bongiovanni, como lo contó MDZ casi en tiempo real a que sucedía.

Esa cena, amena y llena de definiciones, preguntas, respuestas, intercambio de ideas, fue interesante para quienes lo recibían y para él también, según contó antes de partir a Chile a abrir más polémicas y reunirse nuevamente -como ya lo había hecho en Buenos Aires junto a Mauricio Macri- con Sebastián Piñera. Fue su segunda reunión.

Ya había cenado en la casa de Roberto Zaldívar la noche anterior. Allí quiso conocer a "la élite de Mendoza" y pensó que sería bueno conocer la residencia del científico que está trabajando junto a Microsoft y Bill Gates en la creación del "ojo biónico", por su fama internacional pero, además, por una cuestión un tanto más banal: conocer la casa de la que ya tenía noticias, por su calidad, belleza y servicios, de parte de un Macri que se alojó allí cuando era presidente de Boca Juniors y quedó impactado. 

Habló de política, más que de ninguna otra cosa. Todo sucedió antes de la tormenta del dólar, pero analizó al gobierno nacional y fue equilibrado al señalar algunas críticas y defender algunos logros, para concluir que, en líneas generales, "va bien". Además, ya en lo literario, volvió sobre los años pasados y contó anécdotas de vida sobre su amigo Julio Cortázar, de quien volvió a hablar luego con Jaime Correas, autor de "Cortazar en Mendoza".

A "lo de Zaldivar", además de la familia dueña de casa con Estela, su esposa y Roger y Mercedes, sus hijos, llegaron Arturo Erice, recientemente retirado de la conducción de OSDE para hacerse cargo del nuevo proyecto de hospital que se erigirá frente a Palmares, en Godoy Cruz; el empresario Adolfo de la Reta, Miguel Ángel Álvarez, que es vicepresidente de la Federación de la Industria Naval Argentina y está casado con la mendocina Alejandra Campagna, Rodolfo Vargas Arizu, además de Danielñ Pereyra, Silvia Hermana y la hija del matrimonio, Gabriela, quien aparece en primer plano en la foto del living:

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Erice, Vargas Llosa y Gabriela Pereyra en el living de los Zaldívar.

Vargas llosa zaldivar

La "foto de familia" de Vargas Llosa en la casa de los Zaldívar.

El dato curioso fue que la coquetería le ganó a los feriados. El escritor se miró al espejo en el Sheraton, en donde se alojó, y notó que el cabello le había crecido más de lo esperado entre viaje y viaje, sin poder detenerse en una peluquería. "¿Conocen algún lugar en donde pueda a cortarme el cabello?", les preguntó a los anfitriones. Era lunes. El martes siguiente era 1 de Mayo: feriado al cuadrado. Fue el empresario Gonzalo Sarriguren quien aportó el dato del peluquero y llegó hasta la habitación con su arsenal de trabajo. 

- No tenía idea de quién era. Como le avisé a mi esposa, ella me fue mandando mensajes de texto más o menos ubicándome de que era un escritor. Ella sí lo conoce", le contó Diego Eduardo Atencio a MDZ sobre la experiencia.

vargas llosa diego atencio

Vargas Llosa y Diego Atencio, "su" peluquero en Mendoza.

- ¿Habías leído alguno de sus libros?

- No. Hasta le pregunté, buscando la charla típica con el cliente, qué hacía por acá y a qué se dedicaba y fue muy humilde y gentil.

- ¿Qué te dijo?

- Me contó que había escrito muchos libros, que le habían dado el Premio Nobel de Literatura...Me habló de sus hijos. Me dijo entre risas que le hubiera encantado que alguno escribiera como él, pero que eligieron otras cosas. Me explicó a qué se dedica cada uno..., que Álvaro, que vino con él escribía mucho pero más ensayo que literatura. Bueno, tuve el privilegio de que Vargas llosa me contara quién es.

Diego le contó lo suyo al Nobel, rehén de sus tijeras: su familia, su trabajo, sus cosas. Entre estas últimas, su proyecto: "Le dije que en poco tiempo más voy a abrir mi propia peluquería en Guido Spano y Adolfo Calle, en Dorego, y me juró que la próxima vez que venga va a ir a conocer el local y cortarse el pelo. Parece que quedó satisfecho".

La pasión por el autógrafo. Vargas Llosa no le negó autógrafos a nadie. Conservó las imágenes que le tomaron, con entusiasmo. Ya habíamos contado cómo hizo lagrimear de emoción a Rodrigo, el mozo del equipo de Nadia Harón fanático de sus libros, durante la cena con Cornejo. Pero le pasó en la calle, cuando salió a caminar por el Parque una vez más.

Rodrigo vargas llosa

Rodrigo Samper, el mozo literato, emocionado.

Por ejemplo, uno de los custodios que la ministra Patricia Bullrich designó para acompañarlo, de la Policía Federal, se descolgó de la comitiva con un libro y el correspondiente pedido. Esto le puso a Fernando el Nobel de Literatura:

Autografo vargas llosa

Agradecido con Fernando, el custodio.

 

vargas llosa

Humor, caminatas y autógrafos a cada paso.

biliken

La portada de la revista que le regalaron.

El momento que lo emocionó a él. Sin dudas que conocer al autor de los libros que más marcaron a una persona es emocionante. Pero Vargas Llosa tuvo su momento de silencioso quiebre. Estoico, solo tragó saliva cuando el 28 de marzo, el día de su cumpleaños 82, en Buenos Aires, los Pereyra le regalaron un ejemplar de la revista Billiken de febrero de 1947, año en que el escritor tenía 9 años. ¿Por qué ese regalo? Vargas Llosa ya les había contado que de niño había sido un fanático y conspicuo lector de la revista argentina y que recordaba casi con exactitud aquellas lecturas de cuando tenía 9 años. Ya en su cumpleaños 78, en Madrid, Pereyra le llevó un ejemplar actual. Pero fue el diseñador Pupo Boldrini quien le dio la idea: "Che, ¿y si le conseguís un Billiken de la época en que él lo leía?". Mercado Libre sirvió a los cultores del libre mercado una vez más y la hallaron. Hubo que ir lejos del centro de la Ciudad de Buenos Aires a buscarla. Pero allí estaba: con la portada dibujada nada menos que por Lino Palacio. El Nobel no podía retirar su vista de la publicación, emocionado, tal vez transportado en el tiempo a los días en que empezaba a leer y escribir para luego ser lo que es hoy.  

Vargas Arizu

Vargas Arizu con su vino y el ministro Pancho cabrera.

Vino. En la cena con Cornejo le regalaron una botella de El Enemigo, la marca emblemática del enólogo Alejandro Vigil. Pero además recibió una botella de un brevaje especialmente diseñado inspirados en las ideas políticas del visitante: "la libertad". Se llama "Ama.gi" y es elaborado por la bodega de los Vargas Arizu. El término proviene de la escritura cuneiforme del idioma sumerio. En la 

amagi

etiqueta -que firmó Vargas Llosa en la botella que dejó antes de tomar las propias- se lee que esa es "la primera expresión escrita de la humanidad que significa 'libertad'". Señala la etiqueta diseñada por el estudio Boldrini & Ficcardi que "fue descubierta en un documento de arcilla escrito alrededor del año 2300 antes de Cristo en la ciudad - estado de Lagash". Y remata: "Este vino es un homenaje a todas las personas que defendieron y defienden la libertad del género humano desde aquellos tiempos". Entre ellos, creyeron sus creadores, Vargas Llosa:

Bienvenido sea el Marqués. Fue Omar de Marchi quien le entregó a Mario Vargas Llosa un decreto -el 1035- que lo declaró "visitante ilustre de Luján de Cuyo". Fue durante un concurrido almuerzo que le brindó el empresario Gonzalo Serriguren en el Hotel Potrerillos, en donde Mario y Álvaro Vargas Llosa se tomaron fotos que luego compartieron en las redes, con el lago y la montaña de fondo:

A ese almuerzo acudieron algunos empresarios, como Federico Ostropolsky, expresidente del Consejo Empresario mendocino, aunque nadie pudo localizar ni confirmar al actual titular del CEM, Javier Allub. Hubo periodistas y entusiastas "libertarios", como el ingeniero y escritor Mario Japaz, a quien el convite lo tomó por sorpresa y tuvo una cantidad muy tragicómicas de inconvenientes para llegar. Lo contó en Facebook:

Claves: Vargas Llosa
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18 de agosto de 2018 | 15:16
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