Niños vegetarianos y veganos: ¿una alimentación saludable? 

¿Es sano renunciar a alimentos básicos en la fase de crecimiento? Hay muy poca investigación sobre lo que comen vegetarianos y veganos.

Una frase que escuchó en la radio hizo que Tamara, que hoy tiene 11 años, decidiera ser vegetariana. "En una entrevista sobre la cría de ganado, un experto dijo que incluso en las granjas ecológicas los animales no mueren contentos para que nos los podamos comer", recuerda su madre. Esa frase se quedó tan grabada en su mente que ya no quiso ni carne ni embutidos.

Eso fue hace un año y medio, y salvo por una única recaída -las crocantes alitas de pollo eran demasiado tentadoras- Tamara no ha vuelto a probar la carne. Su madre, de 29 años y que tiene otros dos hijos, tuvo que cambiar por completo sus costumbres a la hora de cocinar. En vez de servir carne a diario, ya sólo hay dos veces a la semana, y preparada por separado. No compra ningún producto sustitutivo de la carne: "llevan muchos aditivos poco sanos", asegura.

Tamara forma parte de un grupo pequeño pero en aumento de niños y jóvenes que renuncian a los productos animales. No hay manera de saber cuántos son. "No hay cifras, pero nosotros vemos que cada vez hay más niños y jóvenes que no comen carne", señala Wiebke Unger, portavoz de ProVeg, una asociación vegetariana alemana. Se debe sobre todo a que las generaciones más jóvenes están más abiertas a lo nuevo y a los temas de protección animal, considera.

Bebé vegetariano

Pero ¿es sano renunciar a alimentos básicos en la fase de crecimiento? Hay muy poca investigación sobre lo que comen exactamente los jóvenes vegetarianos y veganos y cómo afecta a su absorción de nutrientes. "No hay datos objetivos", indica Mathilde Kersting, directora del departamento de investigación de nutrición infantil en la clínica infantil y juvenil de la Universidad de Bochum.

Se está intentando avanzar con estudios como "VeChi Diet", presentado el mes pasado y que analizó los resultados con niños pequeños. Se trata de un análisis no representativo con datos de 364 niños de entre uno y tres años y cuyo resultado reveló que un diez por ciento de los veganos y un seis por ciento de los vegetarianos eran más pequeños que la media para su edad.

Esto podría ser un indicio de que la alimentación no es óptima, señaló el director del estudio, Markus Keller. Pero, la gran mayoría de estos niños, un 90 por ciento, eran normales en peso y altura. En el caso de los que comían todo tipo de alimentos no había déficits, pero sí un tres por ciento con sobrepeso.

Los autores llegan por eso a la conclusión de que "una alimentación vegana o vegetariana también puede cubrir las necesidades básicas en la edad infantil, siempre y cuando se tenga en cuenta que haya suficiente ingesta de alimentos que aporten energía y sustancias clave, sobre todo vitamina B12".

veganos

Es importante suplementar esta vitamina, sobre todo en el caso de los veganos, que renuncian a todo tipo de alimentos de origen animal, es decir también a los huevos o los lácteos. La vitamina B12 solamente está presente en alimentos animales y es importante para el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso.

Los investigadores analizaron la ingesta de determinadas sustancias, pero no la forma en que eran absorbidas. Para ello hubiese sido necesario tomar muestras de sangre, y por esa causa los resultados son relativos, asegura Silke Restemeyer, de la Sociedad Alemana de Nutrición (DGE). Tampoco se analizó el desarrollo mental de los pequeños.

La DGE no recomienda una alimentación vegana para niños y adolescentes, porque hay ciertos nutrientes que no es posible incorporar o es muy complicado conseguirlo. "Quien quiera alimentarse de forma vegana pese a ello debería tomar de forma constante un suplemento de vitamina B12, estar atento a una ingesta correcta sobre todo de los nutrientes críticos y eventualmente tomar alimentos o preparados enriquecidos", señala el organismo.

Se consideran críticos los aminoácidos esenciales y los ácidos grasos Omega 3 (n3), así como la riboflavina o vitamina B2 y la vitamina D, además del calcio, hierro, yodo, cinc y selenio.

"Los niños veganos tienen que alimentarse como los niños con problemas en el metabolismo proteico", afirma Mathilde Kersting, ex directora del Instituto de Investigación de Nutrición Infantil (FKE). Como es complicado tener una alimentación adecuada la DGE recomienda asesorarse y dejarse guiar por un nutricionista y hacer pruebas regulares para comprobar que el nivel de nutrientes es el adecuado.

La Asociación de Medicina Infantil y Juvenil rechaza el veganismo en niños de forma "categórica", afirma su portavoz, Hermann Josef Kahl. En su opinión puede tener "consecuencias fatales y daños irreversibles". "Si el cerebro recibe demasiada poca vitamina B y diversos aminoácidos, se puede producir un fuerte retraso en el desarrollo cerebral y una importante merma de la capacidad cognitiva", asegura este pediatra. En casos extremos puede haber graves problemas de aprendizaje, asegura.

Dieta vegana en forma de cubiertos en la mesa

Los expertos creen en cambio que una alimentación vegetariana es más viable. "No lo rechazamos del mismo modo porque normalmente se comen huevos y se bebe leche. Los niños se encuentran en general bien alimentados", opina Kahl en base a su experiencia.

El pediatra recomienda tomar suplementos de hierro y hacerse un análisis de sangre una vez al año. También los productos de grano integral, las nueces y las legumbres son una buena fuente de hierro. La madre de Tamara lo cumple: "De por sí compramos pan integral y una vez a la semana hay lentejas".

Su hija se desarrolla con normalidad, algo que confirma el médico. "Pero tampoco puedo asegurar que su buen aspecto y buena salud se deban a la comida vegetariana", añade la madre.

Mathilde Kersting cree que la mejor variante es una alimentación con muchas verduras y un consumo moderado de productos animales, una tendencia que defienden en la actualidad la mayoría de las asociaciones médicas y la famosa Dieta de Harvard, ya que garantiza una correcta ingesta de nutrientes. Pero Tamara no piensa por ahora cambiar sus hábitos. "El vegetarianismo forma parte de lo que ella es", explica su madre Anne.

  Por Anja Sokolov (dpa)  

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18 de junio de 2018 | 15:23
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