G. Conte

Los mercados o la política: Cambiemos define su destino

La situación dentro del frente gobernante es "rara". El Gobierno quiere actuar "de prepo", pero aparece la disyuntiva entre mandar y liderar.

Los mercados reclamaban menos gradualismo en la toma de medidas económicas y se hicieron notar con fuerza, ta vez más de la que querían, al generar un tembladeral movidos por su propia energía, pero también con el impulso de condiciones externas que se sumaron a la ola de descontento de los que no tienen ni idea de economía pero, por las dudas, abren el paraguas, se asuntan por demás o empiezan a huir ante una exagerado encendido de alarmas de amenaza de naufragio, que no es tal.

Pero no era solo el mercado. La política lo venía haciendo también. En ese marco puede analizarse el picudeo entre el titular de la UCR y gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, tanto con ministros de Mauricio Macri como con su par bonaerense, Maria Eugenia Vidal, cada vez que les dijo "yo ya lo hice".

A la casa de visitas de Cornejo llegó un emisario, la semana pasada, que acababa de tomar nota del conflicto interno en Cambiemos por diferencias metodológicas en cuestiones duras de gestión: Mario Vargas Llosa. Llegó a Mendoza con una charla con Macri y Marcos Peña como back up y se admiró de algunas medidas que tomó Cornejo como "timonazo" en la provincia, que parecieron contrariarlo con a versión que tenían en torno a cómo piensan los radicales. Cornejo fue muy discreto en la reunión al referirse al gobierno nacional, al que defendió, y marcó los contextos distintos para avanzar más rápido aquí y en la Nación, pero sí, se hizo alarde del poder local de cambiar las cosas más rápido. Hay otros 13 testigos de ese diálogo entre el mandatario y jefe radical y el escritor que reclama más "libertad económica" a sus amigos en el poder, como es el caso de Macri.

Sin embargo, bajar el déficit no es una consigna ideológica, sino una necesidad y una herramienta para poder hacer funcionar las cosas. Lo hubiese necesitado hacer Daniel Scioli si se imponía en las presidenciales, por ejemplo. Se abusó al estilo cíclico del populismo: "Fiesta hasta reventar, desbarajuste, ajuste y después volvemos cuando la gente quiera más fiesta".

Ahora lo que pasa es algo que ya anticipó el "Quincho MDZ" el sábado y que varios medios porteños tomaron el domingo como dato: la soledad de Macri a la hora de tomar decisiones.

Desde el macrismo creen en lo que significa esta frase: "Nosotros dialogamos con todos los partidos y las provincias, generamos confianza, repartimos obra pública y demostramos que ese es nuestro estilo. Ahora, obligados a tomar decisiones con más rapidez, pedimos que nos crean ciegamente, que nos acompañen, que nos crean y que no pregunten tanto ni demoren nada". Algo que para algunos dentro de Cambiemos -como es el caso del "amarillo purismo" y los lilitos - suena lógico, pero que para el resto y, aun, para los que están en lo que puede llamarse como "la oposición comprensiva y en proceso de tomar forma" les cae mal. Les parece escuchar: "Síganme, no los voy a defraudar". En el macrismo responden que "está en juego la autoridad de Macri" si no se le sigue en silencio. Si así fuera, estaría en riesgo toda la construcción política que se impuso al desalojar al kirchnerismo en 2015, algo que requirió mucho esfuerzo para un resultado que fue un casi empate.

Pensaban charlar sobre todo esto en Río Ceballos en Córdoba, ayer domingo. Pero hubo tantos faltazos que decidieron anunciar una suspensión del evento y hasta reemplazarlo con una reunión con Macri en Olivos.

"Entonces: ¿más rápido o más lento?", parecen preguntar sorprendidos por la mala onda desde el Poder Ejecutivo Nacional y la respuesta sigue estando en algunos puntos básicos que, tal vez, un equipo de CEOs no comprendan: diálogo, plan, credibilidad, constancia y compromiso con los aliados, pertenezcan estos a la política, a la producción, a las finanzas o a la especulación, una mezcla rara y que, tarde o temprano, iba a tensionarse después de mostrarse convivientes durante tres años.

Empieza a irse el gobierno de Cambiemos del poder al mismo tiempo en que se propone como continuidad: un momento, al menos, "raro". Nadie está obligado a votarlos y lo peor para ellos es que tampoco parecen sentirlo hacia adentro, carentes de una argamasa compatible y sismorresistente. Sobreviven, en gran medida, gracias a que no hay nadie enfrente, como lo venimos contando en MDZ. Un desprendimiento de maltratados representaría -como lo profetiza aquel viejo refrán de la "astilla del mismo palo"- la peor amenaza. 


Opiniones (5)
27 de mayo de 2018 | 19:00
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27 de mayo de 2018 | 19:00
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  1. Si la fiesta del populismo de Onganía, la del '76 al '83, la de Menem, la de De la Rúa, la de Cavallo. Todas esas fiestas neoliberales son las que arruinaron al país, no los populismos. Claro que primero tenemos que definir país, tanto los que editorializan como los que opinamos. Si el país es el 1% más rico, oligárquico, rentista y extranjerizante, tienen razón que "fiesta" es cuando el pueblo está mejor, ahora si país es el 99% de los que vivimos de un salario o un emprendimiento productivo, entonces "fiesta" es la bicicleta financiera que está de moda siempre que gobiernan los neoliberales. ¿Dónde estamos ahora? ¿En la fiesta del trabajo y la producción o en la de la bicicleta financiera? ¿Qué es más rentable, trabajar o colocar dinero en las finanzas?
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  2. DEeen de hablar ya de "populismo" como mala palabra, les queda mal, nos hacen ver que están en contra del pueblo, que son unos editores oligarcas, esa palabra ya esta gastada y les queda feo ...
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  3. Cuando no podemos pagar la cuota de la tarjeta de crédito y comenzamos a manejarnos con el mínimo pago, estamos en problemas, estos tipos hace rato que pidieron plan b, que pagan el mínimo y para colmo el banco no les amplió el crédito. Así estamos, lo mejor en estos casos es devolver la tarjeta (renunciar) y desaparecer para que no me embarquen (tomarselas del país)
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  4. Los Funcionarios que resultan electos Gobiernan, sin ser lìderes para todo el Pueblo. Lìderes, puede que sigan siendo durante su mandato para quienes los eligen, seguramente puede darse el caso de que dejen de ser lìderes para alguno que los votó, Los Funcionarios que resulten electos en Utopía, sólo allá son líderes de toda la masa votante. Esta situación, entiendo que jamás se ha dado y seguramente jamás se dará. Los Funcionarios que resultan electos en las elecciones y todos los Empleados Públicos, pre existentes y posteriores al acto eleccionario, trabajarán "Gobernando", Gobernando que es Cumplir con el Mandato del Pueblo, que en resumen es Trabajar por el Bien Común, por el Bien de Todo el Pueblo. Pueblo y Orden, es la premisa de todo gobierno. Esto es lo concreto. Tanto a los Funcionarios como a los "líderes", el Pueblo, tenemos el derecho de cuestionarlos y requerirles Cumplimiento del Mandato conforme a la Constitución de la Nación Argentina.,
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  5. Cambiemos es el "Frankenstein" nacional, por ese mismo motivo empiezan a aparecer "los que hablan con Dios". El frente sirvió para ganarle a Cristina por algunos méritos "poco", y más que nada por hartazgo del modelo mesiánico y patoteril del gobierno anterior, sin embargo Cambiemos carece, por su mismo origen, de sentimiento y conocimiento nacional, quizo usar billetera y latigo, pero la economía lo está dejando sin la primera y se le está terminando el segundo. Urgidos por la realidad debe abortar su plan de obra pública, porque juzga que tiene menos costo político que bajar los planes sociales, es decir va a llamar a sus socios para decirles que no puede cumplirles, por ahora, porque necesitan ganar las elecciones pero más adelante si ganan lo va a hacer. El análisis sigue y sigue, pero hay que recordar que un Ministro radical hizo un llamado a la comprensión "yo les hable con el corazón y ellos me respondieron con la billetera", hoy que que "billetera" es Gobierno habrá que evaluar como le responde la política a este equipo de "ex" empleados de la patria financiera, seguramente los van a medir y evaluar porque de "bicicleta" saben ahora de gobernar, parece que no tanto. La sociedad está adormecida, hasta cuando? esa es la pregunta que los desvela, en cuanto a que no hay nadie enfrente no sé, ya dije que si Cornejo quiere salvar al radicalismo de repetir la historia Kirschnerismo-peronismo debe pensar en una lísta nacional para las próximas elecciones, creo que esa idea le debe rondar cada vez que vé que sus "aliados" dilapidan capital político.
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