Advierten que el Gobierno no alcanzará la meta inflacionaria

Lo indicó la consultora Ecolatina, que calculó que el aumento de precios rondará el 24% durante este año, "siempre y cuando no haya nuevas sorpresas cambiarias".

 La suba de la cotización del dólar repercutirá en los precios y en la actividad económica, advirtió la consultora Ecolatina, que calcula en un 24% el nivel de inflación para este año.

"La reciente suba del dólar repercutirá en la economía local, tanto en el plano nominal (inflación) como en el real (PBI). Por esto, corregimos la estimación de inflación para 2018 a la zona de 24%, siempre y cuando no haya nuevas sorpresas cambiarias", indicó en un informe difundido hoy.

Señaló que ante la volatilidad del dólar, el equipo económico "endureció la meta fiscal de déficit primario" para este año al reducirla de -3,2% del PBI a -2,7%, aumentó "por tercera vez en cuatro días" la tasa de interés de referencia llevándola a 40% y redujo la posición global de cambios de los bancos de 30% a 10%.

Como resultado, "logró revertir momentáneamente las presiones, de modo que el dólar finalizó la semana más calmo y se desinfló 5% respecto al pico del jueves pasado", apuntó.

Asimismo, el tipo de cambio mayorista concluyó la jornada por debajo de 22 $/US$.

"Estimamos que el dólar se calmará en las próximas jornadas, aunque no puede afirmarse que lo hará exento de volatilidad. El Poder Ejecutivo pareciera haber tomado definitivamente la decisión de frenar la corrida, llevando la tasa de interés a niveles elevados y enviando señales más claras que en los días previos", indicó la consultora.

"Tanto el encarecimiento del crédito como la necesidad de intensificar la reducción del déficit -en buena medida vía moderación de la obra pública- afectará la actividad, que crecería por debajo del 2%, producto del arrastre estadístico", comentó.

La consultora sostuvo que "ambos efectos serían transitorios: por un lado, estimamos que la tasa de interés tenderá a normalizarse una vez superadas las tensiones cambiarias y, por el otro, recordamos que la baja del déficit planteada solo responde a 2018, dado que la meta del próximo año se mantuvo sin cambios en -2,2%".

"En conclusión, aunque el Gobierno efectivamente logre superar el temblor, las marchas y contramarchas de los primeros días tendrán sus costos, desnudando aún más la fuerte dependencia del esquema económico al influjo de capitales externos", puntualizó.

Opiniones (6)
15 de agosto de 2018 | 16:16
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15 de agosto de 2018 | 16:16
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  1. ¡Mire usted! Nadie se dio cuenta. ¡Qué mucho sabe esta gente!
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  2. Hubo o no hubo corrida cambiaria? Si leíste atento, habrás notado: definitivamente lo que presenciamos se trató de una sustancial corrida cambiaria. En primer lugar, lo que ocurrió con el tipo de cambio spot (ARS/USD) no deja ningún tipo de dudas: Como se puede observar, el episodio fue doblemente grave: por un lado, el mercado tironeó como nunca antes, moviendo el tipo de cambio un 12% desde el 23 de abril; y por otro, este cimbronazo cambiario ocurrió a pesar de que el BCRA se desprendió de USD 5.300 millones en tan solo 7 rondas. Los números son categóricos. Esto se trata de un episodio altamente disruptivo. Inédito durante esta gestión. Cabe mencionar que esto también -obviamente- ha impactado sobremanera en la curva de futuros de dólar, dado que la curva de futuros es función del precio spot (hoy). O sea, cuando el precio de hoy se mueve, automáticamente la curva de futuros salta. Y eso fue lo que aconteció. Básicamente, se llegaron a operar dólares a diciembre 2018 en $27, cuando hace sólo un mes se operaban en $23,3. Una diferencia del 15%. Por otra parte, el sacudón, obviamente no se resumió al mercado cambiario, dado que ese exceso de demanda de dólares en gran medida tuvo origen en un desarme masivo de posiciones de LEBAC, hubo también un efecto sobre la curva de tasas. En el peor momento la tasa del tramo más corto de la curva de LEBAC superó el 45%. El golpe que sufrieron los activos de renta fija nominados en pesos fue sublime. Si pensamos que hace tan solo unos días, la tasa más corta de LEBAC se encontraba en torno al 26%, son casi 20 p.p. de aumento. Un empeoramiento repentino y colosal, que, más allá de que pueda ser revertido parcialmente en el futuro inmediato, deja entrever una fragilidad financiera notable. A esta altura algo ya debería haber quedado muy claro: las tasas del mercado las determina el mercado, no Sturzenegger, ni Macri, ni nadie. Causas profundas: En primer lugar, digan lo que digan los analistas económicos y las PPTs de Estatua ?Chocoarroz? Dujovne, la situación fiscal está empeorando. Los últimos datos consolidados de marzo revelan que el resultado financiero acumulado ha empeorado en un 30,5% interanual. En otras palabras: en lo que va de 2018, el déficit (sumando todo) es 30,5% más alto que el registrado durante el mismo período de 2017, 5 puntos porcentuales por encima de la inflación, lo que indica que viene creciendo a una velocidad considerable en términos reales ¿El motivo? A pesar de que el resultado primario mejora, los intereses de la deuda crecieron un 106,6% interanual. Ergo, el gradualismo macrista no converge, sino que es explosivamente divergente. En este contexto de divergencia fiscal, el fracaso en el proceso de desinflación y el creciente stock de LEBAC también suman leña al fuego. El stock de LEBAC crece a una tasa insostenible, alcanzando la friolera del 80% interanual -en promedio- para los últimos 3 meses. O sea, queda claro que es una bola de nieve que, encima en un contexto de sangría de reservas, como el de las últimas semanas, se hace cada vez más difícil de pagar. Esto suma todavía más dudas sobre los endebles fundamentos macroeconómicos actuales. Por último, y aunque -de nuevo- muchos analistas e incluso el gobierno no se manifiesten al respecto, a este contexto se le suma un muy preocupante déficit comercial. En 2017, el mismo totalizó USD 8.500 millones, el más alto en 23 años. Pero eso no es todo: para 2018 se perfila a ser incluso peor. El escenario económico actual es insostenible. (www.contraeconomía.com)
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  3. Mauricio Macri repitió en su discurso frente a la Asamblea Legislativa del 1 de marzo lo mismo que había dicho un año antes. ?Lo peor ya pasó?, sentenció el Presidente en el Congreso. Sin embargo, la mayoría de los argentinos no está de acuerdo con la opinión del Jefe de Estado, al menos en materia económica. La valoración surge de un análisis de la consultora Managmente & Fit para Clarín sobre 3.600 casos en todo el país realizada entre el 27 de abril y el 3 de mayo. El estudio se llevó a cabo durante la corrida del dólar y se cerró un día antes de la fuerte suba de tasas de referencia del Banco Central. El 63,6% de los encuestados consideró que la situación económica del país empeoró en comparación a 2017. Solo el 18,1% cree que mejoró y un 17,1% opina que la economía está igual. Etre los primeros, son mayoría -el 36,4% del total- quienes consideran que la situación está mucho peor mientras que el 27,2% considera que empeoró, a secas. Solo el 5,4% del total considera que la situación económica mejoró mucho. Entre quienes consideran que las cosas están peor que hace 12 meses, son mayoría mujeres de bajo recursos y los más optimistas son hombres. El panorama no resulta alentador para el Gobierno de cara a los próximos meses. El 53,9% de los encuestados considera que no habrá ?segundo semestre? y que la situación económica empeorará. El 31,3% considera que la economía estará mucho peor. Sin embargo, hay una ligera remontada entre los optimistas. El 25,3% piensa que la situación mejorará, aunque solo el 18,6% cree que cambiará mucho. El índice de los encuestados que juzgan que la situación seguirá igual se mantiene prácticamente sin cambios: 17,4%. Entre los optimistas, la mayoría son hombres. Y entre quienes consideran que la situación empeorará drásticamente son más los de nivel educativo alto. El pesimismo económico alcanzó valores similares a los de octubre de 2014 y es por lejos el peor momento de la percepción económica de la administración Macri. En abril de 2017, los pesimistas eran cerca del 47%. El optimismo, por su parte, alcanzó el piso de la gestión de Cambiemos. Las expectativas económicas personales no son más auspiciosas:el 46,7% de los consultados considera que su situación particular empeorará en los próximos meses. El 20,5% considera que estará mucho peor y el 26,2% cree que estará peor. En tanto, el 24,5% supone que su realidad económica mejorará. La franja de quienes consideran que su situación seguirá igual se ensancha en en relación al caso general: 25,8% . La inflación sigue estando al tope de las preocupaciones de los argentinos. El el 20,2% la ubican en lo más alto del podio. Sin embargo, está muy seguida de cerca por la inseguridad (20%) y de la suba de tarifas (19,8%), que creció 7,4 puntos en relación a la medición anterior. Más atrás se ubican la corrupción (14,2%), la desocupación (9,5%), que bajó casi 7 puntos respectó a la última medicación y en favor de las primeras tres. Cierran el elenco de preocupaciones la pobreza (8,2%), las fallas en educación (4,7%) y el narcotráfico (2,6%). Paradójicamente, el 52,7% de los encuestados considera que la pobreza aumentó durante la gestión de Cambiemos mientras que un 59,6% suponía que la situación económica mejoraría. Las expectativas laborales tampoco son buenas: el 41,7% cree que en los próximos meses habrá menos oportunidades. La aprobación de la gestión de Macri está en su peor momento desde diciembre de 2015, según el sondeo. Solo el 35,1% lo aprueba mientras que el 54,9% lo rechaza. Hay un 10% de indecisos. Los números son similares en cualquier estrato social, educativo y de edad. (MARCELO LONGOBARDI - HOY 06/05/2018)
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  4. Menos mal que advierten ,si no no nos dabamos cuenta .
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  5. Dejen de escribir estupideces que ofenden a la gente que la está pasando muy mal. La meta inflacionaria fue una mentira desde que se fijó. No soy economista son un tipo que siempre trabajó y dio trabajo (tengo dos empleados que para mi son amigos), y me especialicé en sobrevivir a estos gobiernos chupasangres como este, a los populistas como el anterior, si bien con estos últimos trabajabamos y vivíamos mucho mejor que hoy, y sobreviví a las dictaduras que es mucho decir. Dicho esto les recuerdo, cuando en diciembre largaron el bolazo de que la inflación 2018 iba a ser del 15%, opiné VA A SER DEL 25% O > (>=SIGNO DE MAYOR), y así va a ser. Tenemos que dejar de ser tan necios este gobierno es lo mismo o peor que el de menem.
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  6. NOO que visionarios!!!!
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