R. Valle

Argentinos a las cosas: ¿el que se calienta pierde?

En el #Wok de hoy: El malhumor social, esa encuesta donde no hace falta preguntar + ¿Es el ICG lo que más le preocupa al gobierno? + El descontento y su uso político, en la lupa de Elbio Rodríguez + De la catarsis permanente a la arenga de Ortega y Gasset.

{Maridaje} Para musicalizar la lectura de esta columna, el autor propone Two Thousand And Seventeen, por Four Tet


Numeral chico

A esta altura ya somos una sociedad tan dolarizada que hasta aquel que no tiene dólares ni los tendrá pregunta desencajado a cuánto se fue, se come las uñas y especula con qué podrá pasar con esa moneda de tanto peso -simbólico y real- en la economía argentina. Con este sube y baja del billete verde, el tangible malhumor social sumó un nuevo capítulo.

1737918

Razones pareciera haber de sobra si se trata de ver vacío hasta el vaso medio lleno. Básicamente la inflación, el aumento de tarifas y los precios indomables motorizan esa calentura ciudadana que se traduce en todas las encuestas y sondeos, en una discusión de tránsito o en esas colas del supermercado donde se desatan más catarsis que en los divanes profesionales.

Images

Según la medición de abril, el índice de confianza en el Gobierno (ICG) cayó al nivel más bajo desde que asumió Mauricio Macri: 2,07. Desde el 2001, el ICG es medido sistemáticamente por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, lo que lo valida como un punto de referencia para el análisis político.

Carlos Gervasoni, doctor en Ciencia Política y uno de los responsables de ese informe, aclara que no se trata de popularidad ni de apoyo, sino de confianza. En otros palabras, en qué medida la ciudadanía confía en que un gobierno pueda hacer bien las cosas.

Como efecto espejo de esa crisis de confianza, en al menos una decena de encuestas publicadas en medios nacionales en las últimas dos semanas se constata una caída de la imagen presidencial, basada fundamentalmente en el descontento por el rumbo económico y la caída de las expectativas. Para una gestión que es muy afecta a la metodología de la encuesta para tomar medidas y ver cierto sentido de la oportunidad, los números que tiene hoy sobre el escritorio son preocupantes, pero a su vez -admiten por lo bajo- sirven como referencia ineludible para dar los volantazos que sean precisos. Haber bajado de un plumazo $30.000 millones destinados a la obra pública, como consecuencia del "dolarazo", es un claro ejemplo.

Diez encuestas muestran cómo el descontento económico impactó fuerte en la imagen de Macri y el Gobierno

El quiebre, reconocen propios y ajenos, se sitúa en diciembre del 2017, tras la polémica reforma previsional. Los posteriores tarifazos resultaron decisivos en ese malhumor social que por estas horas replican las encuestas y la calle misma. No obstante, por su evidente atomización y la falta de un proyecto superador, la oposición tampoco ha capitalizado el descontento, salvo en la única agitación que tiene a mano: el explosivo ecosistema de las redes sociales.

Elbio Rodríguez, el encuestador mendocino del gobernador Cornejo pero también del kirchnerismo y de otras fuerzas políticas, daba el miércoles en la #MesaMDZ su visión acerca de este río revuelto y sus posibles pescadores. "Uno lee distintas encuestas y aparentemente todas son coincidentes de que hay un crecimiento de cierto disconformismo, decepción, sin que eso, según los mismos análisis, sea canalizado por nadie. Yo siempre pienso que no es necesario que alguien canalice el descontento. Ya llegará el momento cuando, con algún estímulo interno, se justifique buscar a alguien para canalizar ese descontento. Por ahora no hay ninguna necesidad de canalizarlo".

Elbio rodriguez Mesa MDZ

Respecto de qué incidencia puede tener esta bronca coyuntural (o no) en el escenario de un 2019 electoral, para Rodríguez "no es fácil prever qué va a pasar en el futuro cuando no hay condiciones estancas. Cuando los que deciden una elección son los sectores medios, es más difícil saber cómo se van a mover esos sectores, porque puede ser que medidas de corto plazo cambien la reacción... ¿Cuánto dura eso, cuánto se puede modificar en el tiempo? Yo no jugaría con el malhumor de la gente para después darle algunas satisfacciones y ponerla de buen humor. Creo que es un juego riesgoso".

Para el consultor, la acción & reacción habla de cómo nos impactan desde las noticias hasta las medidas políticas y económicas: "Analizando el comportamiento social, hay cosas más estables y otras menos estables. Las opiniones son cambiables. Nueva información cambia las opiniones. Cuando la gente ya empieza a tomar ciertas actitudes, y uno ve que está midiendo actitud y no opinión, según dicen los libros hace falta que la gente haga una experiencia distinta para cambiar la actitud. Las actitudes no se cambian con buenas o malas noticias, se cambian con experiencias. Es una predisposición más o menos permanente, salvo que una nueva experiencia lo lleve a cambiar la actitud".

Not 918487 17 114114

Hay otros, como el periodista y analista político Francisco Balázs que no ve al malhumor social como una mera catarsis, un necesario escape a la frustración, sino "como una herramienta concebida para generar la sensación de desgobierno y caos. Es la bolsa donde va a parar todo, sin discriminación ni análisis responsable de contexto. Es la mezcla en donde todo cabe, lo justificable con lo extemporáneo y oportunista, lo irracional con lo racional, lo violento y lo extorsivo con demandas genuinas. Es el terreno fangoso, peligroso, en donde queda fundida la sensación de desolación, lindante con el caos".

Espasmódicos y cambiantes como somos, donde un triunfo de la Selección Nacional puede aplacar en minutos el desánimo por una boleta de gas desmesurada, seguimos perdiendo el foco por no definir con precisión cuál es el país que queremos o que podríamos tener de existir un acuerdo político y social profundo, serio, factible. Esto no exculpa al gobierno, lo compromete aún más. Todos, en su justa medida, tenemos un rol determinante para superar este estado de catarsis permanente. No casualmente resuenan los ecos del aquel sabio consejo que nos legara en 1939 José Ortega y Gasset en una conferencia que dio en La Plata: "¡Argentinos, a las cosas, a las cosas!".

..........................................

#El Resaltador


Resaltadores Buscar con Google

La Argentina impredecible

"Para la ciudadanía, la Argentina es impredecible, porque navega en aguas barrosas y contaminadas. Muchas noticias políticas parecen llegar de la página de policiales; el resto, de la página de judiciales. Lo público está limitado a los juicios por corrupción o a los trascendidos de inteligencia. ¿Cómo interesarse cuando hacerlo exige información clasificada o capacidades especiales para decodificar?... Si sucediera como sucedió con el gran debate sobre el aborto, deberíamos esperar el mismo espacio en las noticias. ¿O acaso la desigualdad importa menos que sus consecuencias?".

{ Beatriz Sarlo, escritora y ensayista, de Entre judiciales y policiales }

..........................................

#Lecturas


Portada voltios autores varios 201710311957

Voltios. La crisis energética y la deuda eléctrica, de Autores Varios (Editorial Planeta, 568 págs, $469)

Editado a fines del año pasado, en medio de la polémica por el aumento de las tarifas, el ahorro energético al que insta el gobierno y la necesidad de invertir en los servicios esenciales, este libro cobrar una actualidad inusitada. Un equipo de dieciséis periodistas intenta responder preguntas que más que obvias resultan necesarias: ¿Por qué se corta la luz? ¿Quiénes son los responsables de que algo tan básico y fundamental para la vida diaria falte en pleno siglo XXI? ¿Qué hay detrás de la crisis energética? Especialistas, funcionarios y exfuncionarios, y ciudadanos comunes intentan darle luz a un tema por momentos demasiado oscuro.

..........................................

#Tuiteado

Mastodon


Jorge héctor santos santosjorgeh Twitter

Facundo Manes ManesF Twitter
Axel Kuschevatzky AxelKuschevatzk Twitter

Opiniones (1)
18 de julio de 2018 | 23:46
2
ERROR
18 de julio de 2018 | 23:46
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Me alegra que aunque tarde, se den cuenta que este, es un gobierno de transición, que debía pagar el costo de cortar al máximo los subsidios y robos, además de corrupción crónica. Pero todavía falta mucho, para que este gobierno blanquee y corte de raíz, para que el próximo, pueda comenzar a pensar en limpio para delante. Este gobierno debe ser el que pague los platos rotos de los anteriores. El próximo, podrá, si sabe, comenzar desde cero y borrón y cuenta nueva.
    1