opinión

Gastar, gastar, gastar (y así, mucho más que 6 millones de veces)

La tragedia de enredos de la investigación del Vale Más pudo no salir tan caro a los mendocinos. No solo en costos de corrupción sino en su ridícula resolución.

Gastar, gastar, gastar (y así, mucho más que 6 millones de veces)

 La semana pasada el periodista Pablo Icardi contó en MDZ que el Estado deberá resarcir a quienes fueron falsamente acusados de la estafa del ticket Vale Más en casi 6 millones de pesos. Eso, luego de que no hallara a los responsables principales del caso y la Justicia se viera obligada a anular íntegramente la decisión que había tomado el Tribunal de Cuentas.

A las paradojas y situaciones insólitas de las que hemos hablado en muchas oportunidades alrededor de este caso y en torno a un "Estado bobo" del que se aprovechan muchos de quienes debiera, en realidad, cuidarlo, se le suma ahora la confirmación de su fracaso en múltiples órdenes.

Si esto fuera solamente una crítica, quedaría como una queja más. Pero si sirviera, al menos, como puntapié para una reestructuración de los organismos de control y de la Justicia, estaríamos haciendo un valioso aporte a Mendoza.

Es que -sintéticamente- la Corte había anulado un fallo del Tribunal de Cuentas porque estaba mal y ahora el Estado debe pagar los costos de ese juicio que, además, no metió presos a los responsables de corrupción en uno de los casos más emblemáticos de la historia.

Los 6 millones de pesos en honorarios para los abogados del injustamente acusado Alberto Monetti, que fuera, en realidad, el descubridor y denunciante de la estafa, se tienen que pagar por una cadena de actos en falso del Estado.

Primero, que el Tribunal de Cuentas hizo todo mal. Hay tres razones, además, por las que los honorarios -que no llegarán al implicado mencionado, sino a los abogados que actuaron en su defensa- son tan altos:

1- La cifra en disputa era enorme y los honorarios representan un porcentaje de ese monto.

2- En la causa hubo incidentes que generó el Tribunal de Cuentas, pidiendo vencimiento de plazos y otras numerosas acciones que alargaron en el tiempo la resolución (que después estuvo mal decidida), que pusieron "en la parrilla" al denunciante (dejando tácitamente a salvo a los denunciados) y ante cada resolución de la Suprema Corte se encarecieron los montos.

3- Pero la tercera causa es la más increíble: durante todo el proceso, el denunciante emparrillado y sus abogados intentaron negociar la rectificación del fallo sancionatorio que luego la Corte tuvo que anular. Los abogados que ahora cobrarán la millonaria indemnización buscaron evitar más costos de todo tipo: para el denunciante denunciado y para el Estado. Pero fue la tozudez o el falso orgullo (o la tendencia a ser dispendiosos, podría decirse en forma especulativa) lo que dejó que todo llegara al final que la causa tuvo: tuvo que ser la Corte la que anulara todo lo mal hecho y, por lo tanto, habilitara a que los reclamantes ante ella, en contra del Tribunal de Cuentas, debieran ser indemnizados.

Hoy el relator del Tribunal que tuvo el tema en sus manos es miembro de la Corte: Julio Gómez. 

Rectificarse hubiese sido más sano políticamente y más económico para el Estado. También hubiese implicado reconocer errores y eso, tal vez, hubiese generado un costo político a los que se equivocaron.,

Hoy tanto Monetti como Fanny Salomón, los dos exfuncionarios "elegidos" para ser acusados durante tanto tiempo y que luego quedaron liberados de ese peso, no serán más ricos.La plata no es para ellos. Ni con ello recuperarán el tiempo perdido ni las amarguras de estar tantos años en la palestra. Representan la bandera de la transparencia desde adentro hacia afuera y señalan con firmeza a quienes les importó tres rábanos buscar la verdad y evitar el despilfarro, además de dar una fuerte señal contra la corrupción.

Sí, se pudo haber evitado. Pero no se quiso, no pudo o no se supo. Ineficiencia, o algo peor.



Opiniones (8)
14 de agosto de 2018 | 08:07
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14 de agosto de 2018 | 08:07
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  1. Por qué @#|*X%& no fui abogado, yo???? Nunca me lo perdonaré!
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  2. Da mucha bronca saber que hubo un valiente que denunció un ilícito contra el Estado Provincial, que el ilícito se comprobara como cierto (varios millones de pesos!), que el Tribunal de Cuentas culpara al denunciante (?), que pasado todo este tiempo no se encontraran culpables, que no se recuperara un solo peso y que encima tengamos que pagar más millones de pesos de nuestros bolsillos para terminar con este entuerto legal... Estado Bobo vs. Abogados vivos!
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  3. La actuación del HTC en este caso, y en otros tantos, ha sido desastroza. Lo dije en sede penal y lo repito ahora, son responsables de la estafa por acción y omisión. Aprobaron los ejercicios 2000-2001-2002 y 2003 valiéndose de documentación adulterada para ello (centenares de cuadernillos con firmas truchas de supuestos beneficiarios), irregularidades en la contratación de la empresa Proms para operar el sistema, irregularidades en las listas de beneficiarios, ausencia de todo tipo de controles en el MDS, imposibilidad de verificar los procedimientos administrativos, etc. Pasaron de la no actuación (complicidad) a la sobreactuación (después de la denuncia penal 6/9/06) rifando cargos para todo el mundo. Para terminar de hacer las cosas mal, se negaron a rectificar el fallo en cuestión, lo que hubiera significado un ahorro para el erario público. Impresentables. Que Barbazza esté cobrando una jubilación de privilegio y su nuera siga trabajando en el tribunal, que Farrugia o Angelini sigan cobrando la beca, que Gómez sea Supremo, es porque todavía nuestra joven Democracia carece de intensidad.
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  4. Puede ser que el Tribunal de Cuentas cometa errores. Pero este caso no salio mal por culpa exclusiva del tribunal, sino de todos los politicos implicados que "embarraron la cancha" para que la verdad no saliera a la luz. Si habiendo un Tribunal de cuenta controlador se cometen todos esos ilicitos, que será entonces cuando no exista mas, como quieren algunos. La culpa es de todos los deshonestos y corruptos que manejan el dinero publico.
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  5. Pregunto: el Estado no puede iniciar acciones contra los funcionarios del Tribunal de Cuentas que actuaron mal, y hacerlos responsables civilmente del perjuicio a las arcas del Estado?
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  6. El Tribunal de Cuentas nunca fue útil, por lo que como institución, debe desaparecer. Es que sus "errores", cuestan demasiado a la comunidad.
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  7. Ellos fueron la pantalla para los verdaderos nombres y lo que se va a pagar parte del costo de taparlo. .... Todos sabian alli que ellos dos no tenian nada que ver... Si, seguramente, hubieron varios que se fueron millonarios,, y otros que tuvieron redito politico como para ocupar cargos con mas jerarquia... .. fue todo el proceso una reunion de tontos y vivos.
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  8. La soberbia de los que conducen el tribunal de cuentas, meten la gamba e insisten en el error. Deberían ellos pagar los honorarios y no el Estado Provincial. La insolvencia moral de Julio Gómez apabulla, qué caros salen estos mediocres.
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