La meditación transforma la calle

Hablamos con Renata Faria, una de las creadoras de Medita en la Calle, una iniciativa global que el próximo domingo convocará a doce países. Mendoza se une a esta celebración del silencio.

La calle es sinónimo de tránsito, velocidad, ruido, desconexión o dispersión. Medita en la Calle (Medita Na Rua, en Portugués) es una propuesta para llevar a este espacio la pausa, la lentitud, el silencio, la conexión y la atención. Este domingo 22, a las 11 hs, personas de doce países y 34 ciudades se encontrarán en una calle emblemática, vestidos de blanco, para meditar en silencio.

¿Es necesario saber una técnica, contar con alguna experiencia previa de meditación o se dará alguna instrucción? No. El objetivo es activar nuestra capacidad innata de Estar en Silencio, sintiéndonos y tomándonos el tiempo para percibirnos. Será "Meditar", en el sentido del budismo tibetano del término Gom, "familiarizarse", explorar ese mundo que pasa cuando cerramos los ojos y estamos adentro.

Medita en la Calle nació gracias a la voluntad de Renata Faria, una bióloga brasileña, quien luego de vivir una experiencia transformadora en un retiro decidió organizar una intervención urbana de meditación. La primera edición fue convocada para junio de 2017. Este llamado se difundió masivamente en redes sociales y llegó a ocho países. La segunda edición se llevó a cabo en octubre y cruzó el océano hasta llegar a ciudades en Europa. Esta tercera edición tiene entre sus países participantes a: Argentina, Chile, Brasil, México, Uruguay, Estados Unidos, Inglaterra, España, Noruega, Isla de Man, Kenya y Portugal. Entrevistamos en exclusiva a Renata Faria, quien desde Sao Paulo (Brasil) nos invitó a conocer su camino y la forma como este enorme movimiento ha cambiado su vida.

Renata Faria. Archivo particular

Renata Faria. Archivo particular

Estar Mejor: ¿Cómo era tu relación con el mundo interior y qué hacías antes de Medita en la Calle?

Renata: Desde niña sentía que había otra manera de relacionarme con la tierra, la naturaleza y las personas, este era un sentimiento muy fuerte. Sabía que había algo más, otra manera de vivir en el mundo. Tenía el hábito de ir a la playa o al bosque y cerrar los ojos, pero siempre había mucho movimiento en mi mente y pensaba que no sabía meditar.

Estudié Biología y trabajé por trece años con las poblaciones indígenas de la Amazonia brasileña. Aunque pensé siempre que esta había sido una elección profesional, luego me di cuenta de que era una decisión espiritual. Los indígenas me enseñaron a vivir en el momento presente, porque para ellos es muy natural conectarse con este estado; no como nosotros que debemos aprender de nuevo.

Viví cinco años con estas comunidades, durmiendo en hamacas, sin baño ni ducha, comiendo pescado o carne de caza. Me encantaba. Era curioso porque era un universo muy distinto del mío, pero con ellos me sentía en casa. No sabía cómo explicarlo, pero había algo que me tocaba muy profundamente. Ahora que estoy más involucrada en la meditación, me doy cuenta de que los indígenas vivían el momento presente y eso resonaba conmigo: vivían en paz, plenitud y conexión profunda.

Medita en la Calle fue creada para estar juntos en unión y paz 

¿Cuándo se produce el giro en tu vida y la relación profunda que tienes ahora con la meditación?

A lo largo de mi vida hice diferentes cursos de meditación, pero tenía la creencia de que no podía lograrlo.En un momento de mi vida  llegué a trabajar con doce poblaciones indígenas, afectadas por la construcción de una represa hidroeléctrica en la zona de Belo Monte, Amazonia. Esta obra estaba cambiando la vida de comunidades indígenas y no indígenas. Había cambios rápidos, personas desconectadas y mucha agresividad. En medio de esta situación, me contaminé y perdí mi centro. Coordinaba un equipo grande y el proyecto era gigante. De repente, me di cuenta de mi cansancio y de la pérdida de alegría.

Volví a Sao Paulo y busqué una herramienta que me ayudara a estar centrada. Me encontré con una pareja que no veía desde hacía uno año y los vi muy cambiados. Ellos venían trabajando en temas espirituales desde hacía treinta años con diferentes prácticas. Cuando les pregunté sobre su transformación y me hablaron de una experiencia. Fui a un retiro con Maestros Ishayas de The Bright Path, en España, y cambió mi relación con la vida. Con este curso fui entendiendo poco a poco que era posible meditar sin esfuerzo. De esta forma, se fue incorporando la meditación en mi vida, trayendo cambios sutiles.

Cada persona que se suma es importante y es un regalo para nosotros

¿Cómo nace Medita en la Calle y cuál fue el proceso de expansión?

No fue planeado, fue espontáneo. Una amiga publicó en Facebook un video en Nueva York, donde se veían unos cojines en la calle y al lado un cartel que decía: "Free Meditation" (Meditación Gratis). La gente llegaba al lugar, meditaba, se iban y llegaban otros. Pensé: "¡Qué lindo! ¿Por qué no meditar en las calles e invitar a la gente? A partir de eso, invité a unos amigas en Sao Paulo de la página Meditação Fácil y les pareció una buena idea, pero quedó ahí. Luego, estuvimos en un retiro con setenta practicantes de la Ascensión Ishaya, pensé que allí podía encontrar personas para cocrear eso y los invité. Les dije: "Tengo la intención de crear un encuentro de meditación en las calles y si alguien quiere acompañarme, están todos invitados". Me escribieron cinco personas, comenzamos a organizar y poco a poco se fue aclarando la idea.

El primer Medita en la Calle fue el 11 de junio de 2017, inicialmente se estaban sumando tres ciudades, pero al poco tiempo se "viralizó" y se unieron ocho países y 61 ciudades, 36 de ellas en Brasil. La segunda edición la organizamos el 1 de octubre de 2017 y en esa oportunidad logramos convocar quince países.

Cortesía: Medita en la Calle

Cortesía: Medita en la Calle

¿Cómo es tu vida hoy?

Hoy estoy descubriendo mi vida . Curiosamente, los proyectos con los pueblos indígenas pararon de llegar. Hace dos años que estoy completamente involucrada con la meditación, con Medita en la Calle, con cursos, talleres y festivales. Este año me fui a Chile, Estados Unidos y Alemania gracias a la meditación ¡Es un regalo! Me di cuenta de que mi propósito es apoyar a la gente, para que descubra este espacio de plenitud, quietud y amor incondicional que existe en nosotros.

Este domingo 22, personas de doce países pasarán por alguno de los espacios de Medita en la Calle en las 34 ciudades ¿Qué le dirías al transeúnte para que se una a este tiempo de compartir en silencio?

La iniciativa Medita en la Calle fue creada para estar juntos, en unión y paz. No quiero tener expectativas, quiero ver qué quiere ser Medita en la calle y los invito a descubrirlo juntos. Le diría a esa persona que pasa que nos encantaría tener su presencia, para crear con nosotros más amor y paz en el mundo. 

Cada persona que se suma es importante y es un regalo para nosotros


Mendoza se une a la iniciativa global Medita en la Calle. La cita es el domingo 22 a las 11 hs, en la Plaza Italia. Los anfitriones del encuentro seremos Índigo, Mendoza Verdoza, New Future Society International y Estar Mejor. 

Más información sobre el encuentro en la ciudad: Medita en la Calle Mendoza. Para conocer más de la iniciativa: Medita Na Rua