¿Qué es Acroyoga?

Con motivo del primer Festival de Acroyoga de Mendoza, invitamos a una de sus más reconocidas exponentes para hablar de esta práctica que fusiona el yoga, la acrobacia y el juego.

Acroyoga es una práctica que busca crear una comunidad, donde los individuos puedan sentir confianza unos con otros y encuentren un espacio de juego y aprendizaje. Integra la sabiduría del Yoga, la bondad de las artes terapéuticas y el dinamismo de la acrobacia. Permite a las personas sentir una mayor conexión con el bienestar individual y colectivo.

Acroyoga tiene tres elementos principales:

· Las practicas solares acrobáticas, que cultivan confianza, fuerza y alegría.

· Las practicas lunares terapéuticas, que desarrollan escucha, bondad y relajación.

· Las prácticas del yoga de la conciencia con el momento presente, que otorgan balance así como conexión con uno mismo y el entorno.

El Acroyoga Internacional nace en 2003, en San Francisco (Estados Unidos). Los creadores de esta fusión fueron Jason Nemer y Jenny Sauer-Klein, quienes jugaban con lo que sabían hacer. Jason tenía una formación acrobática y Jenny por entonces era estudiante de yoga y circo. La práctica de Acroyoga nació de esta combinación lúdica y hoy sigue evolucionando con este mismo espíritu. En 2006, se realizó el primer entrenamiento para profesores en California.

En 2012, yo era instructora de yoga en Mendoza, seguía el trabajo de Acroyoga en el mundo y ese año decidí invitar a la reconocida profesora Constanza Guevara ("Coni"), para que ofreciera talleres y clases. Con su visita, la expansión fue inmediata. Después empezaron a venir varios maestros y en 2014 se realizó la primera inmersión elemental en Mendoza, con Coni Guevara y Justin Caruso. En el 2015, se certificaron las primeras profesoras de Acroyoga en Mendoza y hoy se imparten clases y talleres de manera regular.

Cortesía: Gigi Berti

Cortesía: Gigi Berti

Acroyoga crea una comunidad

Acroyoga es una práctica interpersonal, donde los alumnos salen de su propia mat (tapete de yoga) y comparten con los demás. No se puede hacer Acroyoga en soledad; es por excelencia una práctica que cultiva interconexión y comunidad. En las clases se habla de kula, que en sánscrito significa "familia" o "grupo", y se puede traducir como "comunidad del corazón". Por lo anterior es posible decir que la diferencia más notoria entre Acroyoga y cualquier otro estilo de yoga es que la mayor parte de la clase se interactúa con los demás participantes, en grupos de dos, tres o más personas. Se trabaja con ceremonia de círculos, asanas (posturas), inversiones con cuidador, acrobacias en dúos, tríos o más participantes, masaje tailandés y vuelos terapéuticos, entre otros.

En principio, Acroyoga puede adecuarse a la condición y experiencia de todas las personas, de diferentes edades, contextos y condiciones. En los "vuelos" tenemos tres roles: base, volador y cuidador. La base es el sostén para los otros y trabaja la fortaleza. El volador o voladora confía en la base y danza en el aire. El cuidador se encarga de que la exploración se lleve a cabo en un entorno seguro. Todos los roles son importantes; sin embargo, en Acroyoga insistimos en el rol del cuidador, porque mantiene nuestro entorno seguro y hace que nuestra comunidad crezca.

En las clases se cultiva la concentración, el trabajo en equipo y la transformación personal

Más allá de los límites

Entre los beneficios físicos del Acroyoga se encuentran el fortalecimiento del cuerpo de manera inteligente y balanceada. En el ámbito interpersonal, la práctica desarrolla la comunicación, especialmente la escucha. Desde la perspectiva psicológica, en las clases se cultiva la concentración, el trabajo en equipo y la transformación personal, en una atmósfera de aceptación, celebración y seguridad.

Los practicantes aseguran que uno de los grandes beneficios del Acroyoga es la posibilidad de desafiar los límites propios y vencer los temores. Lo anterior, porque practicando pueden surgir varios y de distinta índole: algunos estudiantes tienen miedo a una nueva postura; otros a lesionarse; algunos más a la entrega, o a soltar. Las afirmaciones positivas aceleran el aprendizaje y revelan nuestro potencial verdadero. Acroyoga desarrolla la confianza, enseña a transitar la vida de otra manera y ayuda a revelar el potencial verdadero de cada practicante.

Cortesía: Gigi Berti

Cortesía: Gigi Berti

El sábado 21 de abril, de 10 a 19 hs, en el Parque San Martín, se celebrará el Primer Festival de Acroyoga en Mendoza. Mayores informes: Yoga Mza

Gigi Berti: Nació en Mendoza. Hace más de diez años se dedica al Yoga. Imparte cursos, talleres y seminarios. Su formación incluye Yoga Integral, Terapéutico, Dinámico, Vinyasa, Acroyoga, Kundalini Yoga, Yoga para niños, Masaje Tailandés, Yoga Pre y Post Natal , Gestación, Parto Consciente y Doula. Estudiante de Pedagogía Waldorf y Astrología.