"Mi sueño sería incluir la Nutrición en las escuelas": Pablo Martín

El reconocido chef y autor nos habla de sus primeros pasos en la alimentación consciente, sus secretos para incorporar hábitos saludables y su deseo de inspirar a niños y jóvenes.

Pablo Martín (conocido también como "Pablito") es uno de los cocineros jóvenes más prestigiosos de Argentina y un pionero en la alimentación consciente. Estudió gastronomía y periodismo; trabajó en las cocinas de hoteles cinco estrellas, y después de años de pequeñas apariciones en medios, comenzó a expresar en los micrófonos de la radio su pasión por una forma de comer saludable e informada. En 2011 publicó su primer libro Con probar no perdés nada, al que le siguieron seis títulos más, el más reciente de ellos Fast food consciente.

Su creatividad y energía desbordantes las canaliza entre talleres en Argentina y en el exterior,  cursos online, el restaurante Ubunto: Alimentos sabios en Lomas de Zamora, la presentación de programas en Fox Life y su línea de productos saludables.

Nos recibió momentos previos a un taller en Palermo, Buenos Aires. Mientras cuidaba de la preparación de los últimos detalles, tomó unos instantes para cebar un mate, recordar los tiempos de su transformación, hablar de su salto al vacío laboral en busca de su vocación y compartir su sueño de inspirar una revolución de la nutrición en los más jóvenes.

Entré en la alimentación consciente de una forma inconsciente

Estar mejor: ¿Cómo comenzó a gestarse tu interés por la alimentación consciente?

Desde muy pequeño iba a un restaurante y en el menú la mayoría de las opciones tenía algún ingrediente de origen animal: panceta, crema, queso o carne. Esto no me cerraba.

En la escuela de cocina aprendí lo mismo, las recetas en general tenían algún alimento de origen animal. Mi curiosidad infantil y mi experiencia en la academia de cocina fueron los puntapiés que me hicieron dudar e investigar sobre la alimentación tradicional de los argentinos. Por eso afirmo que entré en la alimentación consciente de una forma inconsciente. No quería ser vegetariano ni vegano; todo lo contrario, quería seguir comiendo carne y tomando lácteos vacunos. Pero desde 2001, poco a poco fui transitando el camino de la alimentación consciente y hasta hoy sigo aprendiendo.

A esta primera experiencia, se añadió el descubrimiento de una frase de Hipócrates, que afirma: "Somos lo que comemos", a lo cual agregué después "y lo que hacemos", porque a la alimentación es necesario sumar la actividad física y la dimensión espiritual. Por ejemplo hoy, después de unos días de trabajo intenso, me siento bárbaro porque me alimento de una forma increíble y medito, pero no he podido hacer actividad física y me doy cuenta que estoy cansado. Puedo ser consciente, pero si no muevo los músculo, el cuerpo pasa factura.

Cortesía Grupo Planeta. Libro Fast Food Consciente

Foto: Grupo Planeta. Fast Food Consciente

¿Cuál es el punto en tu carrera cuando decides comenzar a comunicar la alimentación y la cocina conscientes?

Para 2007 había investigado y profundizado en la alimentación consciente. Trabajaba aún en el Palacio Duhau Park Hyatt de Buenos Aires, cocinaba pescado, pollo, cerdo o vaca. Seguía cocinando, pero no las consumía. En ese momento dije: "Tengo que escribir un libro". Y ese año comencé a escribir mi primer libro: Con probar no perdés nada, que se publicó luego en el 2011.

Entre 2007 y 2010 busqué trabajar en medios. En 2010 contacté a Claudio María Dominguez, y su equipo de producción aceptó que enviara textos para su página  de internet. Comencé a enviar informes y recetas. Claudio agradecía siempre mi colaboración al final del programa de radio y televisión, siempre me llamaba: "Pablito" Martín. En un momento, Claudio recibió un programa en POP Radio y ahí propuse hacer una columna los domingos en la mañana, dos minutos de alimentación consciente.

Fui a la radio el primer domingo y ese bloque de dos minutos duró quince. El segundo domingo se extendió por dos bloques. En menos de un mes, ya estaba sentado en el programa de radio y en las noches de POP Radio. En septiembre de 2010 decidí renunciar al Hyatt, porque en el hotel trabajaba y en la radio me divertía. En ese momento sentí que me la tenía que jugar. Yo no ganaba dinero con Claudio en la radio, era todo gratitud de él y mía. Él no me cobraba, yo no le pagaba. Era "canje del alma", como siempre decimos.

Hablé con mi esposa y le dije: "La vengo remando desde los doce años, siento que esta es la gran oportunidad, 'bancame' en esta, renuncio". Tenía un buen puesto en el Hyatt, y de un día para el otro mi decisión significaba no cobrar más. Pero yo confiaba y decía "me va a ir bien". Terminé de trabajar un domingo en el Hyatt, el lunes hice mi columna en POP y ese mismo día me llamó mi primer auspiciante. Para mí fue una señal del universo.

Pablo Martín. Fotos: Cortesía Editorial Planeta

Foto: Grupo Planeta. Fast Food Consciente

La vocación que escogiste inspira a las personas a descubrir una forma de alimentación que cambia su salud ¿Cuál es la respuesta de quienes han comenzado este camino gracias a tus libros y talleres?

Recibo respuestas todos los días y es lo lindo de este trabajo. Cada vez que terminamos un taller, alguien se acerca, va a la puerta de la radio, de un canal, me escribe un email o envía un mensaje en Facebook. Siempre les digo "gracias", pues sus palabras son el combustible que necesito para seguir. En este camino hay muchos obstáculos, porque buscamos la consciencia pura, y a muchas empresas no les gusta que digás, por ejemplo, que los lácteos no son saludables o que las harinas blancas son perjudiciales. Entonces empiezan a pagar informes para callarte.

Cuando viene una persona y me dice: "Era diábetico tipo 1 o tipo 2, y gracias a tu libro o taller pude revertir esa enfermedad y no soy más insulinodependiente", afirmo que yo no curo, muestro alimentación para prevenir enfermedades. Lo interesante es que con una información básica, las personas comienzan a investigar y revertir una enfermedad. Por eso publicamos con Pablo de la Iglesia el libro: Detené la diabetes. No hablamos de cura, pero sí que se puede detener la enfermedad.

El primer consejo que doy es: "No dejes de consumir nada", porque si te prohibo, fracasás

Es frecuente que ante grandes cambios en la alimentación fracasemos; por ello, necesitamos de técnicas para hacer transformaciones duraderas. ¿Qué estrategia recomendás para incorporar hábitos saludables y adoptar una alimentación consciente?

En el pasado hice un curso de Coaching y eso me ayudó a potenciar la comunicación sobre cómo mejorar la ingesta del día a día. El primer consejo que doy es: "No dejes de consumir nada", porque si te prohibo, fracasás. La prohibición lleva a que en el futuro sientas desesperación. Sí recomiendo incorporar hábitos saludables: uno por semana como mínimo. Planteate un objetivo claro, corto y medible. Objetivos reales. Si estás en el camino de la alimentación tradicional, no consciente, no sana: planteate un objetivo de consumir una fruta por día. Cuando logrés ese objetivo en una semana, o dos semanas si querés, entonces comenzá por otro. Incorporá algas o semillas, por ejemplo.

Con esta adopción de hábitos saludables, de aquí a cuatro meses estarás transitando el camino de la alimentación consciente. Normalmente generamos excusas para alimentarnos bien y mi trabajo de todos los días es debatir estos pretextos. Si me decís que la alimentación consciente es más "costosa, difícil de preparar o demorada", puedo decirte que conozco los precios porque los comparo, y en cuanto al tiempo y  la dificultad, publiqué mi más reciente libro: Fast food consciente. Todas las recetas presentadas allí las hacés en menos de media hora.

Pablo Martín. Fotos: Cortesía Editorial Planeta

Si pudieras imaginar un gran sueño, que incorporara la convicción en la alimentación consciente, la comunicación y la capacidad de inspiración, ¿cuál sería?

Siento que el argentino está muy intoxicado y padece de enfermedades como hipertensión, diabetes y obesidad infantil, relacionadas con la alimentación. Por primera vez, escuché al Presidente hablar de estos temas. Soy apolítico, pero la verdad que lo celebré.

Mi gran sueño sería incluir la Nutrición en el plan de estudios a partir de 2019. Podemos vivir sin saber quién es Luis XV, pero no podemos vivir con calidad de vida sin saber qué nutrientes necesitamos todos los días. Mi sueño sería que en la primaria enseñen qué es un tomate o una lechuga, cuáles son sus nutrientes y cómo se combinan. Y en la secundaria, que profundicen con la alimentación consciente: la vegana, la vegetariana, la macrobiótica, etc.

Con esa información, el adolescente puede decidir qué es lo que quiere hacer con su ingesta diaria. Que no sea una moda, porque ahora si Axel (el cantante) es vegano, todas las chicas quieren ser veganas. Es necesario informarse y después desde la consciencia podemos elegir. Estoy seguro de que si apuntamos al jardín, la primaria y la secundaria, de aquí a cinco o diez años, muchas enfermedades se podrían evitar y revertir.

Es necesario informarse y después desde la consciencia podemos elegir

Para conocer más visitá: www.pablitomartin.com.ar