N. Munilla

Espías y mentiras

"Toda la verdad", de Karen Cleveland, es el nuevo ‘best seller' que habla sobre los temores y vaivenes emocionales de una agente de la CIA que descubre el secreto más oscuro de su marido.

Espionaje, mentiras, misterios, computadoras, amenazas e intrigas. Los componentes de la novela policial clásica se conjugan en Toda la verdad (Editorial Planeta), de la ex agente estadounidense Karen Cleveland, quien con su primera obra se convierte en la autora del best seller del año.

El inicio de la historia es relativamente sencillo: Vivian Miller, la protagonista, es una analista de contrainteligencia de la CIA que trabaja en la detección de células de espionaje rusas que operan en los Estados Unidos. Gracias a un algoritmo de su autoría, logra entrar a la computadora de un presunto agente ruso donde encuentra una serie de imágenes de quienes serían sus contactos activos. En una de esas fotos, ve el sonriente rostro de su marido Matt, un apacible informático que se ocupa de sus cuatro hijos mientras ella pasa largas horas en la oficina.

Toda la verdad libro

A partir de ese punto, Vivian afronta miedos, incertidumbres y vacilaciones en torno a si Matt está diciendo la verdad luego de tantos años de crudas mentiras. En tanto, es imbuida por las ambiciones de los rusos que, bajo la amenaza de dañar a sus niños, la presionan para que cometa actos ilegales que ponen en peligro la seguridad nacional.

La desconfianza, el amor y el miedo son claves en Toda la verdad, piezas que la autora usa para construir a una protagonista dicotómica: decidida, fuerte y frontal, pero que se debilita ante los amores de su vida: su esposo y sus hijos.

El perfil dual de fuerte-débil en la 'heroína' no refleja una misoginia suavizada por los acontecimientos; por el contrario, revela una faceta más humana de una analista de contrainteligencia que pierde la confianza en momentos críticos y puede tomar decisiones poco afortunadas de las que, quizás, termine arrepintiéndose.

Por otro lado, la trama de contenido simple se estructura en algo más complejo, con flashbacks sobre acontecimientos pasados que sirven, en cierto sentido, como disparadores narrativos que, si bien pierden algo de fortaleza a medida que avanza la obra, suman intriga y vértigo a la historia.

Aunque no es una faceta muy explotada, la contextualización sobre la CIA devela algunas problemáticas en los servicios de inteligencia que son poco conocidas por el público, más influenciado por las películas de acción taquilleras que exponen héroes superpoderosos. Empleados que padecen problemas financieros y dramas familiares como cualquier trabajador, inmovilizados en minúsculos cubículos u oficinas presionados por conseguir resultados y atrapados en una asfixiante burocracia no abundante en presupuestos e ideas.

Toda la verdad es una de esas novelas extremadamente visuales y, por ende, fácilmente adaptables a la pantalla grande. Más allá de este aspecto, Cleveland echa mano a golpes de efecto en sitios importantes de la narración, a diálogos cotidianos y directos, y a personajes que, salvo Matt y alguna que otra sorpresa, tienen roles claramente definidos.

No es de extrañar que el estudio Universal esté preparando la película basada en esta novela, con la sudafricana Charlize Theron en el rol de Vivian. Al menos que se decida un cambio profundo, los realizadores audiovisuales no tendrían la necesidad de intervenir en los aspectos descriptivos y narrativos de la obra, dado que son elementos facilitadores para la creación de un futuro largometraje con potencial taquillero.

En definitiva, Toda la verdad cuenta con los condimentos necesarios para una novela 'superventas' entretenida e interesante.

Nicolás Munilla

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22 de julio de 2018 | 12:11
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22 de julio de 2018 | 12:11
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