¿Quiénes cuidan a los caminantes de la calle?

Guillermo Funes lidera un consultorio para personas en situación de calle que funciona hace año y medio. Con vocación y creatividad, su equipo acoge e inspira a cientos de personas que con frecuencia han sido excluidas.

Subo las escaleras y llego a una sala de espera. Ocho personas esperan, uno de ellos toca guitarra, otro cuenta chistes y una mujer me mira fijamente. Saludo y ellos notan mi acento extranjero. La mujer pregunta por mi origen y cada uno comienza a expresar su experiencia con mi país: unos han visto un programa de televisión, otros tienen un amigo y uno incluso estuvo de visita. Se acercan, estrecho algunas manos y poco a poco me integran.

El espontáneo diálogo y las risas hacen que se abra la puerta del consultorio y aparece uno de los profesionales, quien me invita a seguir. Cruzo la puerta y veo una amplia sala que funciona como consultorio. Me piden esperar en una esquina, desde donde soy testigo de una inusual escena: seis profesionales de la salud escuchan a un solo paciente. Un médico, un psiquiatra, una psicóloga, una odontóloga, una trabajadora social y una agente sanitaria, ninguno con bata blanca, escuchan y preguntan. No puedo escuchar, pero veo sus cuerpos, sus rostros, su cercanía. Se toman el tiempo y al final se despiden con un abrazo. La escena es inusitada para un centro de salud, pero resulta aún más extraña si se considera que quien ha recibido tal consideración es un hombre que tiene como hogar la calle.

El escenario de esta experiencia es la Unidad de Atención Primaria de Salud Itinerante (UAPSI), un espacio que abrió sus puertas en agosto de 2016 y tiene como propósito ofrecer consulta profesional a personas en situación de calle. La iniciativa tiene su origen en un programa que Adriana Defacci, profesora de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCUYO), lleva a cabo con estudiantes de Medicina y Odontología desde hace cuatro años. La labor de este grupo de estudiantes, la integración de profesionales y la articulación institucional entre la Facultad de Ciencias Médicas de la UNCUYO, el Ministerio de Salud de Mendoza y la Iglesia de la Merced inspiraron la apertura de este espacio de integración y acompañamiento.

El equipo de profesionales es liderado por Guillermo Funes, quien hace parte del Programa Equipos de Salud Comunitaria, financiado por el Ministerio de Salud de la Nación. Este médico egresado de la Universidad de Mendoza, luego de culminar su carrera hace más de una década, optó por cambiar la programación de la escuelas de medicina y comenzó a explorar caminos diferentes para concebir la salud, el cuidado y el ser humano. Esta búsqueda lo llevó a Barcelona, donde ingresó al servicio público, se formó en Salud Internacional y Cooperación y profundizó en la Antropología Médica. Su amor por los viajes, la curiosidad por culturas diversas y su voluntad de servicio lo llevaron a trabajar para organizaciones humanitarias, con las cuales viajó a India, donde sirvió como médico por año y medio; Kenia, país en el cual permaneció por tres meses, y Suramérica, continente que recorrió por ocho meses. En cada lugar buscó en cada paciente ir más allá del síntoma, para encontrarse con la persona, su historia y su sentir. En cada encuentro procuró manifestar las tres enseñanzas que aprendió en su paso por monasterios budistas de los Himalayas: apreciar la belleza de cada ser, descubrir la riqueza que todos tenemos y expresar la generosidad del corazón.

El diálogo de saberes es uno de nuestros pilares. Aprendemos de todo y entre todos


¿Cuál es el propósito de la Unidad de Atención y cómo nace la iniciativa?

La Unidad de Atención Primaria de Salud Itinerante (UAPSI) tiene como objetivo dar acceso a la salud a las personas en situación de calle y personas con alta vulneración sociosanitaria de Mendoza. El espacio tiene sus orígenes en una iniciativa de estudiantes de Medicina y Odontología, que hace cuatro años comenzaron un acompañamiento a la población en situación de calle, guiados por la profesora Adriana Defacci.

¿Dónde está ubicada la UAPSI y qué profesionales prestan sus servicios?

La UAPSI funciona en un edificio adjunto a la Iglesia de la Merced. Ellos nos ha prestado apoyo incondicional y nos han facilitado el lugar donde trabajamos. Además ofrecen tres veces a la semana desayunos, servicio de baños y lavado de ropa, para las personas en situación de calle. Así mismo, en la Iglesia se realizan operativos de salud cada tres meses. El coordinador de esta institución es el señor Antonio Rizzo, quien nos ha apoyado en nuestra tarea.

Nuestro equipo de trabajo está compuesto por Vanesa Iparraguirre, agente sanitaria; Cecilia Laudadio, psicóloga; Daniela Zambelli, médica; Javier Rodriguez, psiquiatra; Noelia Lucas, trabajadora social, y Agustina Kozub, odontóloga. A ellos se suman estudiantes de carreras como Medicina, Odontología, Sociología y Comunicación Social de la UNCUYO, quienes donan su tiempo para escuchar y acompañar el proceso de atención. Adicionalmente, estamos en constante diálogo con las fundadoras del proyecto, Adriana Defacci, socióloga; Patricia Ramirez, Médica, y Natalia Vidal, Socióloga.

Estudiantes de la UNCUYO, durante actividades de integración

Estudiantes de la UNCUYO, durante una jornada de integración

¿Por qué es importante la participación de la UNCUYO y de sus estudiantes en el programa?

Incluir un proyecto de estas características en el marco de la extensión universitaria permite avanzar en la formación de estudiantes como facilitadores de procesos sociales, con lo cual se otorga protagonismo y se fortalece a la comunidad de personas que recibimos en la UAPSI. Hoy muchos estudiantes de distintas carreras se unen para seguir avanzando en esta meta, y en este encuentro de saberes somos atravesados por distintas disciplinas. El diálogo de saberes es uno de nuestros pilares. Aprendemos de todo y entre todos, en una realidad tan compleja como incierta.

¿Cuáles son los principios sobre los cuales trabajan, cuántas personas han sido atendidas, en qué situación se encuentran?

Trabajamos en forma interdisciplinaria y ahondamos en las causas de las problemática, desmenuzando los determinantes sociales de la salud, intentando ampliar la mirada y concibiendo la salud y el ser humano en su forma más holística.

En un año y medio de trabajo hemos atendido a quinientas personas en situación de calle, con el seguimiento a cada uno de ellos. Además hemos realizado más de 2.500 consultas y contamos con un registro sociosanitario, que contempla distintos aspectos de la vida de las personas. Las historias clínicas de la UAPSI se alejan de los registros médicos hegemónicos tradicionales. Los estudiantes de Medicina del proyecto elaboraron una historia sociosanitaria, con el fin de no caer en el reduccionismo biológico ni en la unicausalidad de los problemas de salud de la comunidad.

Los problemas de salud prevalentes son similares a las del resto de la población, pero las diferencias están en los medios para solucionarlos. Lamentablemente, en la vida de estas personas la supervivencia es la prioridad. Día a día su preocupación es comer y buscar un lugar para descansar sin ser expulsados. Los problemas que enfrentan son la exclusión social, la marginación, la vulneración constante de sus derechos ciudadanos, la pobreza extrema y la violencia.

Gracias a la experiencia, algunas personas han podido superar su situación de calle y hoy tienen un hogar

¿Cuál ha sido la respuesta a la Unidad por parte de la población que atienden y cómo está cambiando su realidad?

Las personas en situación de calle, en general, están contentos de contar con los servicios que provee la UAPSI, ya que han sido expulsados del sistema de salud en forma sistemática. Además de la atención individual, hay espacios de construcción colectiva, talleres de arte y asambleas semanales, para democratizar la palabra, abordar problemáticas y llevar a cabo emprendimientos de forma colectiva. Para nosotros la participación comunitaria es requisito fundamental para la construcción de la salud.

Tradicionalmente esta comunidad siempre ha sido mirada y caracterizada por los elementos negativos de su realidad. Desde el espacio de salud ponemos énfasis en los aspectos positivos y emancipadores. Buscamos enviarles el mensaje de que ellos son capaces alcanzar los cometidos que se propongan, son protagonistas y artífices de su poder transformador y tienen fortaleza como agentes de cambio.

En este año y medio hemos visto casos concretos de cambio. Gracias a la experiencia, algunas personas han podido superar su situación de calle y hoy tienen un hogar. En algunos casos han emprendido el desafío de terminar la escuela o han reconstruido vínculos. También hay algunos de ellos que contaban con su formación secundaria y han comenzado carreras como Enfermería o profesorados de Biología. En general existe mayor autonomía y cohesión grupal, mayor control de sus vidas y de su salud.

Profesionales y asistentes durante una Asamblea

Asistentes y profesionales durante una Asamblea

¿Cuáles han sido los mayores logros?

El principal logro es hacer realidad este espacio colectivo y popular, donde existe una horizontalidad en lo profesional y con las personas que acuden. Las y los profesionales no somos los poseedores del saber, quizá la diferencia radique en que somos conscientes de ello y buscamos en la práctica un real diálogo de saberes. Creo que uno de los mayores logros es mirarnos y reconocernos como iguales, lamentablemente no en las condiciones materiales, pero sí como sujetos de derecho.

Otros logros muy importantes son las alianzas con distintas instituciones, como Ayuda Urbana, New Future Society e Índigo. Entre otras acciones hemos hecho campañas para recolectar frazadas y ropa para el invierno, creamos una biblioteca popular y hemos llevado a cabo sesiones de meditación.

El sueño más grande, aunque suene contradictorio, es el cierre de la UAPSI, que ya no existan más personas en esta situación

¿Cuáles son los desafíos que han enfrentado?

Los desafíos son constantes y justamente constituyen el motor de nuestro accionar. Un gran desafío es trabajar en forma intersectorial, ya que la salud no es potestad ni jurisdicción de un solo sector ni de ninguna disciplina. Poder articular y comprometer a otros sectores se convierte en un imperativo. Todas las acciones en salud son políticas. También nos enfrentamos a los desafíos que se nos presentan como equipo de salud. No es fácil coincidir pensamientos, creencias ni ideologías, pero sí tenemos la convicción de seguir allí cada día porque sabemos que las pequeñas acciones generan grandes impactos.

¿Cuáles son los proyectos para este año?

Hay varios proyectos para este año. Primero, fortalecer el espacio en función de la demanda y necesidades de la población implicada. Segundo, afinar las relaciones institucionales, para lograr un mejor engranaje dentro y fuera del sistema de salud. Además existen las siguientes iniciativas: Curso de Fotografía Participativa y Salud Comunitaria; Vivero y Huerta Comunitaria; Libro de Entrevistas, y Proyecto de Prácticas Socio-Educativas de estudiantes de distintas facultades de la UNCUYO en la UAPSI.

¿Cuáles serían los sueños de los profesionales y del espacio?

Tenemos muchos sueños, pero creo que se cristalizan en uno solo: acompañar estas transformaciones sociales, que tienen rostro, nombres y apellidos. Vemos los avances todos los días y el sueño es seguir viéndolos y acompañando en cada pequeño paso, hasta que ya no nos necesiten. Quizás por eso el sueño más grande, aunque suene contradictorio, es el cierre de la UAPSI, que ya no haga falta, no existan más personas en esta situación, porque ninguna vida humana merece pasar por estos pesados caminos.

Escenarios de escucha

Espacios de reflexión entre asistentes, profesionales y estudiantes