¿Cuál será el futuro de la Fiscalía de Estado?

La nueva Oficina de Ética Pública absorberá a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y le quitará la facultad de sancionar. Sin embargo, el área que comanda Fernando Simón mantendría atribuciones vinculadas a la "defensa del patrimonio".

La creación de la Oficina de Ética Pública significó un golpe para la Fiscalía de Estado, porque absorberá áreas de control que hasta ahora le correspondían. Sin embargo, amparado en "atribuciones constitucionales", todo indica que el organismo a cargo de Fernando Simón podría retener facultades vinculadas a la "defensa del patrimonio".

En concreto, la Fiscalía de Estado perderá la atribución de investigar a los funcionarios ante alguna irregularidad, pero en los casos en que el Estado pierda dinero por esta acción, todavía podrá definir cuál ha sido el daño y fijar acciones de recupero, incluso por la vía judicial.

De este modo, todo indica que el fiscal Simón seguirá manteniendo un área de investigaciones relacionadas a lo patrimonial, a pesar de la eliminación de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. 

Esa área estará a cargo de la nueva oficina de Ética Pública, que controlará las declaraciones juradas de los funcionarios (también deberán presentarlas sindicalistas y proveedores del Estado) y tendrá la facultad de sancionar.

De todos modos, hay quienes aclaran que los sumarios administrativos tienen alcance sólo sobre los empleados y que distinto será el caso cuando la Oficina de Ética Pública intente ir, por ejemplo, contra un ministro, quien sólo puede ser removido por el gobernador.

En cuanto a las declaraciones juradas, cuya presentación obligatoria para los funcionarios había inaugurado el ex gobernador Francisco Pérez por decreto, el desafío más importante de la Oficina de Ética Pública consistirá en controlar su evolución. O sea, si algún funcionario se enriqueció o no a lo largo de la gestión.

Es así que el auditor, al menos en teoría, se convertirá en una figura relevante al momento de terminar un periodo de gestión.

Por lo demás, se cree que en el futuro habrá un control diversificado, con tareas y roles para varias oficinas. El caso del incendio de la cúpula del ECA puede ser un indicador de cómo funcionará ese control "diversificado" en el futuro: el Tribunal de Cuentas ha aplicado multas a funcionarios a través de un juicio parcial y la Fiscalía de Estado cuantifica los daños para ir contra la empresa que estaba encargada de las fallida obras en el edificio.

El interrogante es cómo cumplirá el rol de investigar e incluso sancionar el elegido por el Gobierno para ejercer el cargo de auditor de la Oficina de Ética. La nominación del diputado radical Gabriel Miró sigue agitando polémicas en ese sentido, ya que se cuestiona la posibilidad de que sea independiente de las autoridades de turno.

Una particularidad del caso es que el actual fiscal adjunto de Investigaciones Administrativas, Javier Fernández, habría buscado en algún momento dar el salto a esta nueva oficina. Fernández es un funcionario de carrera en la Fiscalía de Estado, con fama de "equilibrado", quien ejerció el control de la Fiscalía de Estado cuando cayó Joaquín de Rosas por las denuncias de corrupción.

Sin embargo, más allá de algunas opiniones favorables en el Poder Ejecutivo, la postulación de Fernández para la Oficina de Ética nunca estuvo en los planes del Gobierno, que siempre tuvo en mente a uno o más legisladores radicales para el cargo de auditor. Fernández es entonces el funcionario más complicado en este momento, ya que está al frente de una oficina que va a desaparecer.

Opiniones (8)
17 de julio de 2018 | 13:09
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17 de julio de 2018 | 13:09
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  1. Chinopituco33 no pusiste a tus jefes. Cornejo, Kerchner y tadeo
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  2. Cierren todos estas covachas de ñoquis. No sirven para nada. Son solo gastos. Dejen de inventar organismos que controlan a los que controlan de los que controlan. Todo verso. Se rascan los huevos a 2 manos.
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  3. Lean el 177 de la Constitución de Mendoza... Después hagan una nota.
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  4. Como RADICAL estoy arrepentido de haber votado a Cornejo.
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  5. Cornejo cada dia que pasa me arrepiento de haberlo votado. Asi achicamos el gasto del estado, nuevos carguitos para curreros de los dineros publicos. Ya no son un partido gobernante son una banda de busca carguitos. Ya este gobierno da asco, todas mentiras para la boba prensa y nosotros aguantando como podemos y estos nuevos becados publicos, cuanto estaran en el cargo, cual es su sueldo, que experiencia tienen; o sera hasta que se jubilen.
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  6. En realidad la oficina absorbida y la que absorbe, deberían desaparecer. Dados los antecedentes de la Fiscalía de Estado y su falta de operatividad y la otra, no es necesario los emolumentos que se desperdician en personas que no hacen lo que se supone deben hacer para lo que se les paga. Simplemente, no hay control, ni lo hubo, ni lo habrá. Por lo tanto, el sentido común indica que ambas deben dejar de existir y los empleados y autoridades cesar en sus cargos y/o funciones. Es más, yo analizaría seriamente la continuidad del Tribunal de Cuentas, otro elefante blanco, inútil y costoso.
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  7. Si Rodolfo Gabrielli, Arturo Lafalla, Celso Jaque, Francisco Pérez, Carlos Ciurca, Luis Lobos, Rubén MIranda, Omar Parisi, López Puelles, Costa, De Paolo, Agulles, Recabarren, y el resto de la Banda, nunca recibió una sanción de la Fiscalía de Estado ni del Tribunal de Cuentas, no hay nada más que agregar. No son reparticiones públicas. Sólo son soportes de pésimos funcionarios. Son la nada misma.
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  8. Fantástico. Nadie se queda sin curro. Los parió.
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