J. Catalá

Qué privilegiados no "ponen el dedo" en el Estado

Un sondeo por los tres poderes y un par de organismos descentralizados para conocer cómo se realiza el control de presentismo en la administración pública. En el caso de funcionarios "fuera de nivel", una pregunta que incomoda.

Durante años el control de asistencia en los organismos del Estado se hizo mediante planillas horarias manuales y sin poder evitar los errores y las avivadas. Desde hace un tiempo a esta parte, en sintonía con el desarrollo tecnológico y la modernización de la gestión pública, comenzaron a implementarse relojes biométricos de control facial, dactilar, ocular, entre otros.

Sin embargo, tras un sondeo por los tres poderes y un par de organismos descentralizados se constató que todavía hay una importante cantidad de personal público que "no pone el dedo". En el caso de funcionarios "fuera de nivel", la pregunta sobre si marcan o no parece incomodar.

Reloj biométrico casa de gobierno 2

De 91.100 empleados públicos, marca el 40 por ciento

En el caso del Poder Ejecutivo, sobre un total de 91.100 agentes, el 40 por ciento utiliza reloj biométrico para computar su asistencia. En el 60 por ciento restante (en donde entran docentes, policías y algunas áreas de Hacienda, Gobierno, Salud, Economía, Ambiente, Servicios Públicos, Cultura, Vialidad, Vivienda y Turismo) el control se hace, todavía, a través de planillas manuales y electrónicas en ciertos casos.

"Tenemos que tener en cuenta la parte monetaria (cada reloj cuesta alrededor de 15 mil pesos). Comenzamos con 64 relojes y hoy tenemos 186. Necesitamos muchísimos más", justificó lo que falta Érica Rojas, directora de Recursos Humanos de la Subsecretaría de Gestión Pública y Modernización del Estado. "En Escuelas son más de 1.800 establecimientos, en Seguridad hay 70 comisarías y además hay subcomisarías y destacamentos y también tenemos el factor de conectividad. Tenemos muchos colegios en fronteras en donde aún no contamos con herramientas tecnológicas adecuadas", añadió la funcionaria que depende del área que maneja Ulpiano Suarez dentro del Ministerio de Gobierno.

Se indicó además que la naturaleza de la función de algunos empleados públicos hace imposible la marcación biométrica. "En el caso de los Guardaparques que están en La Payunia, en La Caverna de las Brujas o en Vallecitos no pueden usar este tipo de software, por ejemplo", citaron desde el Ministerio de Gobierno. No obstante insistieron con que la idea es que a finales de la gestión todos los empleados públicos marquen con su dedo en un dispositivo electrónico. 

En relación a los beneficios de usar este método de control, Rojas planteó: "Ha disminuido el ausentismo en un 50 por ciento. El principal beneficio tiene que ver con la prestación del servicio asegurando que en cada dependencia está el personal".

Sobre la posibilidad de pasar de un control "de hecho" a uno más riguroso para el caso de cargos ministeriales y fuera de nivel, la funcionaria consideró: "No me parece un planteo descabellado. Pero por el momento no es un dato que tenga. Ellos tienen una función full time. Deben estar las 24 horas disponibles frente a cualquier requerimiento", aseguró Rojas.

En comparación con otros poderes, en el Ejecutivo se ufanaron de haber avanzado mucho en el control de asistencia sobre todo si se toma en cuenta el universo. Mientras que en el Poder Legislativo, hay poco más de 500 personas por cámara; en el Ejecutivo hay que controlar más de 90 mil agentes. "Vamos por buen camino porque estamos logrando esta premisa de brindar servicios de calidad con la gente en su lugar de trabajo", concluyó Rojas.

En la Justicia, "zafan" fiscales, magistrados y funcionarios

En el Poder Judicial, los controles biométricos no son una novedad, hace dos décadas aproximadamente que se implementan, con la salvedad de que la población a controlar es menor en comparación con el Ejecutivo. 

En el Ministerio Público Fiscal, marca el 95 por ciento del personal, que representa a 1.461 personas entre funcionarios y empleados. Quedan afuera del control biométrico los fiscales, cerca de 85 personas, por tener - sistemas rotativos, subrogancias previstas y tratarse de un trabajo full time, según justifican adentro. 

En la Corte, en tanto, marcan cerca de 2.000 empleados -de la clase 8 para abajo- quedando fuera del control digital 1.500 personas entre funcionarios y magistrados. "En la actualidad con el marcado a través de la huella dactilar se han mejorado muchos los controles. Antes, en el sistema con tarjeta, alguien podía retirarse antes pidiéndole a un compañero que marcara por él. Ahora, esto resulta imposible. Sí o sí hay que poner el dedo propio", destacaron fuentes cercanas al Procurador General de la Corte, Alejandro Gullé. Aseguraron, además, que el presentismo ha mejorado porque si un empleado falta seis veces sin justificación arriesga una cesantía y sólo puede retrasarse 25 minutos al mes.

En la Casa de las Leyes, tampoco marcan los "fuera de nivel"

En el Poder Legislativo también se ha ajustado la rienda: en la Cámara de Diputados, en donde la planta es de 612 personas (474 permanentes y 138 temporarios), el presidente de la Cámara Néstor Parés confirmó que hay control biométrico digital para personal administrativo y directores, quedando fuera del control los 48 diputados y los funcionarios en general, a saber: secretario legislativo y habilitado, secretarios de bloque, asesores. 

En relación a si podría hacerse un control más cercano de los legisladores y funcionarios, Parés respondió: "¿Vos te imaginás a un ministro marcando?; a ver... en estos casos el control lo tenés de hecho. Yo los llamo y tienen que estar. Se trata de un trabajo de 24 horas, full time".

En el Senado, según confirmó el secretario administrativo de la Cámara Leonardo González Luque, de un total de 320 empleados legislativos, un 74 por ciento, es decir 240 personas, marca asistencia a través de control biométrico mientras que el resto, un 26 por ciento, se controla a nivel de bloque o senador con quien trabaja. El resto, los 38 senadores y funcionarios en general (secretario legislativo, secretario administrativo, prosecretario legislativo y prosecretario administrativo, asesores) no marcan. La planta total del Senado ronda en 519 personas. "En el caso de los funcionarios, incluidos los senadores, no tienen control horario dado que su trabajo es a tiempo pleno", apuntó González Luque.

El control sigue siendo manual en Fiscalía de Estado

Saliendo de la órbita de los tres poderes, Fiscalía de Estado viene tratando de encarrilar los métodos de revisión de la asistencia desde septiembre del año pasado. Pese a tratarse de un organismo con una planta de personal relativamente chica, 150 entre personal de planta más contratados, el control de asistencia sigue haciéndose mediante planillas manuales diarias que son remitidas cada 15 días a Recursos Humanos para adecuar las liquidaciones de sueldo. Advirtiendo que son muchas las funciones a cubrir, con diversas lógicas y metodologías, el fiscal Fernando Simón sacó un memorándum en septiembre de 2017 instruyendo, justamente, sobre la compra de relojes biométricos. "En quince días más vamos a tener el sistema digital de control por huella dactilar funcionando", calcularon en la Fiscalía.

Por último, en el caso del Tribunal de Cuentas, desde hace unos cinco años se implementa el control biométrico que actualmente alcanza a por lo menos el 90 por ciento de la planta total de personal que es de 308 personas. "Sólo 32 personas no lo utilizan porque son funcionarios o fuera de nivel, directores, subdirectores y autoridades", señalaron desde el organismo auditor de las cuentas públicas. 

Opiniones (16)
22 de julio de 2018 | 08:10
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22 de julio de 2018 | 08:10
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  1. CUANDO SE QUIERE CONTROLAR SE CONTROLA USANDO CUALQUIER MEDIO. CUANDO SE QUIERE CONTROLAR SE LO HACE SIN EXCEPCIONES, DESDE EN PERSONAL DE LIMPIEZA HASTA AL GOBERNADOR. Si se hace de esta última manera, el método se hace autoefciente porque la misma gente controlada denuncia las fallas de control. REPITO CUANDO SE QUIERE CONTROLAR SE PUEDE.
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  2. Hay que saber sentarse para no marcar en la municipalidad de las heras. Varios empleados no marcan.
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  3. Vallan a ver a la municipalidad de las heras. Hay muchas chicas que por sentarse en la falda de algún jefe o por amiguismo no marcan y por lo cual van a trabajar cuando les parece. El lunes es lunes. El martes está descompuesta. El miercoles está a mitad de semana el jueves llega a las 9 y tiene que ir al banco el viernes lo hace fin de semana largo. La cosa es que así caga a todos sus compañeros de trabajo que si llegan 15 minutos tarde les descuentan la miseria de sueldo que tienen. Una falta de respeto.
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  4. Insisto, no hay ninguna diferencia entre el reloj de tarjeta y el biometrico, no sirve de nada un medio electronico si uno va a la reparticion publica, marca la entrada con el dedo y de inmediato se va, si nada hay que lo controle que se vaya o le impida irse, ES LO MISMO, en todo caso la exigencia deberia ser un reloj en cada entrada y un registro por hora, todos los comienzo de hora deberian marcar con el dedo. o controles sopresivos y aleatorios decidios 5 minutos antes por una auditoria especial, el que no esta en su sitio se lo suspende.
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  5. 1200 zánganos en la "honorable" legislatura. Así no se puede...
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  6. Habría que hacerles sumarios a todas las reparticiones que deliberadamente rompieron los sistemas electrónicos de control horario...
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  7. meche2: los ingenieros marcan...
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  8. Estimado inmigrante los médicos ing. Y arquitectos marcan pero no se le exige horario ni cantidad de hora mínima. Mientras que a los enfermos técnicos y administrativos de salud si se les exige.
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  9. mientras que los ingenieros, los médicos, los arquitectos tienen que marcar su entrada y salida, los abogados parece que son de otra casta, ellos no cumplen ningún horario. Como si fueran superiores a los otros profesionales.
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  10. El Clock IN y el Clock OUT no garantiza nada . Ni permanencia ,ni eficiencia ni productividad .
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