Respetar la tierra y producir mejor: Finca Cosmos

En Lavalle, Laura y Raimundo lideran un emprendimiento basado en el cuidado del suelo, la ausencia de agrotóxicos y la consciencia de las energías sutiles de la vida.

Tomé un tomate cherry, lo mordí y los sabores despertaron lágrimas. Pocas veces en mi vida había tenido esta experiencia sensorial de sorpresa y deleite. Recuerdo que pensé: "Así deberían saber todos los tomates". Fue el mejor cherry de mi vida y lo probé en la "Finca Cosmos". ¿Por qué comenzar con un testimonio tan íntimo, sencillo y quizá cándido? Porque de eso se trata esta iniciativa, de lo esencial, de lo simple que transforma y del cuidado en la producción, para que al final el alimento sea manifestación del respeto y el amor del proceso agrícola.

Foto: Ishwara

En Lavalle, Laura Manzano y su compañero Raimundo Laugero han trabajado veintiún hectáreas de tierra, sin agrotóxicos, con diversificación, semillas criollas y con la consciencia de que existen fuerzas invisibles en la naturaleza. Han puesto en práctica los principios de la "Biodinámica" para cultivar viñedos; frutales como la ciruela y el membrillo; tomates verdes y cherry; una huerta-jardín para el autoconsumo, y más de cuarenta variedades de plantas medicinales. Adicionalmente, crían animales, reciben voluntarios de distintas latitudes, educan grupos en técnicas agroecológicas y erigen construcciones en quincha (pared hecha de cañas o juncos recubiertos de barro).

Laura y Raimundo son creadores pacientes e incansables. Un recorrido por la Finca Cosmos va revelando sus múltiples pasiones y compromisos: "La casita de las flores", por ejemplo, es un espacio de trabajo con plantas medicinales, donde Laura se concentra en crear alternativas saludables para el cuidado de la salud. También está la bodega, donde se elabora vino artesanal. Precisamente, en días pasados, su proyecto vitivinícola recibió una Placa de Bronce, en la categoría "Pequeñas Bodegas", en los Premios Best of 2018, a la Calidad en Enoturismo. Este reconocimiento convirtió a la Finca Cosmos en la primera bodega turística premiada de Lavalle.

Foto: Ishwara

Estar mejor conversó con Laura para descubrir los orígenes de este emprendimiento, conocer los principios de la Biodinámica y saber por qué cada producto de esta finca es el resultado de una manera ética de ver y estar en el mundo. Una perspectiva que se resume en la frase de Aristóteles escrita en distintos lugares de la finca y en sus etiquetas de vino: "Allí donde tus talentos se cruzan con las necesidades del mundo, está tu vocación".


La tierra es sanación por donde la mirés

Estar mejor: ¿Cuáles son los orígenes de la Finca Cosmos y cuándo comienza su historia Biodinámica? 

Laura: Mi padre es un inmigrante procedente de España y mi madre es Argentina. Esta finca es propiedad de ellos desde hace más o menos cincuenta años. Este era el hogar de mis abuelos paternos. En 1998 quedé embarazada de mi primer hijo y era muy joven. Estaba estudiando Ciencias Económicas y mi padre me dijo "vení a vivir con tu pareja en la finca". Tuve mi bebé y otra hija más. Estando aquí descubrí la Biodinámica y, al poco tiempo, recibimos la noticia de una patología en mi hija. A la edad de diez años, ella fallece. Fue un dolor muy fuerte, pero para mí la salvación o la sanación fue la tierra. Yo había empezado este camino de cultivar y había empezado a estudiar en el primer grupo de formación en pedagogía Waldorf y Antroposofía que existió en Mendoza. La tierra es sanación por donde la mirés.

¿Cómo descubrís la Biodinámica?

Hice un viaje a Córdoba y paré en Villa General Belgrano, en un lugar llamado "Albergue El Rincón". Allí oí por primera vez la palabra "Biodinámica". Los dueños del lugar me dijeron: "Si querés, te mostramos nuestra huerta". Acepté y cuando entré a la huerta era como si encendieran luces de colores y sonaran violines. Vi una diversidad de flores, vegetales y aromas, y yo estaba anonadada. Luego de esta experiencia comencé una formación con la Asociación Argentina de Biodinámica y ese hombre que me mostró la huerta después fue uno de los docentes.

Foto: Ishwara

Para quienes no conocemos los principios de la Biodinámica, ¿cuáles son las diferencias con otras formas de agricultura?

Para mí, la mejor forma de comprender la agricultura biodinámica es desde el lugar que conocemos. Conocemos los cultivos convencionales, a los cuales agregan agrotóxicos, abonos químicos y no tienen diversificación. Después tenemos la producción orgánica, donde se abstienen del uso de químicos, pero continúan con el monocultivo. Entonces, existe una industria aceptada y certificada como orgánica, pero continúa el monocultivo. Después, aparece la agroecología, donde el eje es el suelo. Si nosotros queremos tener plantas sanas, debemos tener un suelo vivo y sano, para ello necesitamos la diversidad de plantas, porque así tendremos diversidad de insectos y menos plagas. Además es necesario darle nutrientes al suelo y para ello será necesario el compostaje. Entonces será importante tener animales.

Finalmente aparece la Biodinámica. En la década de 1920, en Alemania, unos productores le preguntaron al filósofo austriaco Rudolf Steiner: "¿Por qué las papas que sembraban no sabían como las papas de antes?, ¿por qué el tomate no tenía el mismo color? y ¿por qué las semillas no duraban tanto?" Steiner dedicó años a pensar e investigar estas respuestas, y sus últimas conferencias fueron sobre agricultura. Estas intervenciones se llevaron a cabo en una finca de un conde, durante ocho días, y luego se compilaron en un libro sobre biodinámica. En este texto, Steiner llama la atención sobre aspectos que superan lo que podemos ver. Él habla de lo "cósmico", de fuerzas que ejercen su influencia en la tierra y como las plantas reciben esa fuerza, que se traduce en el sabor o el color. Su propuesta busca entender cuáles son esas fuerzas cósmicas, cómo actúan y cómo podemos aprovecharlas. Él solo propuso claves y después muchas personas han investigado sus tesis. Ochenta años después, la Biodinámica se ha abierto al mundo, pues ha habido comprobación de sus principios.

Foto: Ishwara

¿Va más allá de una creencia en fuerzas sobrenaturales o una ideología?

Así es. Está comprobado científicamente que el cultivo biodinámico tiene más nutrientes. Por ejemplo, en Europa existe la marca Demeter que es Biodinámica, cada vez tiene más consumidores y otorga certificaciones. En Argentina, la mayoría de productos biodinámicos son exportados a países como Japón o Alemania.

Cuando uno trabaja desde esta concepción, cada espacio agrícola
 es una individualidad, como cada uno de nosotros es precioso y bello

¿Cuál es la historia detrás del nombre "Cosmos"?

Steiner dice que debemos producir y su obra busca que el hombre encuentre la libertad para pensar. La planta también debe ser libre en su actuar. Cuando vine de Córdoba con la idea de hacer una huerta igual a la que había visto, era marzo y había una flor muy bonita que se llama "Cosmos" y así quedó nombrada. Después comprendí que no iba a tener una huerta igual que aquella, porque cuando uno trabaja desde esta concepción, cada espacio agrícola  es una individualidad, como cada uno de nosotros es precioso y bello. Además se unen todos los elementos: la tierra, el agua, el elemento astral que son los animales y la presencia del "yo", que hacen único el lugar.


Para saber más:

Web: Finca Cosmos / Facebook: @fincabiodinamicacosmos