Deportes

Siete momentos curiosos de los Juegos de Pyeongchang

Los Juegos Olímpicos de invierno de Pyeongchang dejaron momentos de lo más curioso.

 Desde el pecho descubierto del expansivo Pita Taufatofua a la viralizada ronda de half pipe de la húngara Liz Swaney, los Juegos Olímpicos de invierno de Pyeongchang dejaron momentos de lo más curioso.

No todo fue gloria y fracaso sobre el hielo y la nieve, también hubo espacio para la risa, las situaciones embarazosas y la ternura durante las más de dos semanas de competición y frío en Corea del Sur. Aquí una selección:

- CON EL TORSO AL DESCUBIERTO: Dijo que no lo haría, pero el tongano Pita Taufatofua no pudo resistirse a los focos y volvió a desfilar con el torso desnudo en la ceremonia de inauguración, tal y como hizo dos años atrás en Río de Janeiro. La temperatura estaba bajo cero, pero el musculoso taekwondista no cayó enfermo, porque una semana después compitió en los 15 kilómetros de esquí nórdico. Quedó el 114 de 116. Luego prometió que para 2020 buscará un nuevo deporte, esta vez en el agua.

- PROBLEMAS DE VESTUARIO: También mostró uno de sus pechos la francesa Gabriella Papadakis, pero en su caso fue de manera totalmente involuntaria. "Mi peor pesadilla hecha realidad", dijo la medallista de plata de danza sobre hielo, a la que el vestido se le abrió por detrás justo al comenzar su programa corto. "No tenía otra opción que seguir y rezar", agregó. Algo parecido le sucedió a la surcoreana Yura Min, que tuvo que hacer malabarismos para que su blusa no se le cayera cuando ella y su compañero habían comenzado su programa en la competencia por equipos.

- LLUVIA DE WINNIES DE POOH: "Toda mi habitación está llena de Winnie the Pooh", confesó el campeón olímpico de patinaje artístico, el japonés Yuzuru Hanyu. En realidad podría llenar un almacén entero, porque cada vez que patinó sobre el hielo del Ice Arena de Gangneung provocó una lluvia de ositos naranjas de peluche desde la grada. El conocido personaje de los cuentos infantiles es un amuleto para el supersticioso Hanyu.

- ÚLTIMO PERO FELIZ: Germán Madrazo entró en meta agitando la bandera de México como si hubiera ganado la medalla de oro. En realidad, entró último de 116 clasificados en los 15 kilómetros de esquí nórdico. Pero para alguien con 43 años y que aprendió a esquiar apenas a los 42, terminar fue ya todo un logro. "Nunca es tarde para empezar y uno es viejo si se siente viejo", dijo el azteca, amigo de Taufatofua y una de las caras más visibles entre los llamados "exóticos" de los Juegos.

- OLÍMPICA A TODA COSTA: La bajada por el half pipe de la húngara Liz Swaney se convirtió en un fenómeno viral. La freestyler de origen estadounidense no necesitó hacer ni un solo trucó para participar en los Juegos Olímpicos. Las reacciones oscilaron entre la diversión y la indignación. "Yo no quise avergonzar a nadie", dijo luego la esquiadora, que primero intentó clasificarse en skeleton con Venezuela y luego se nacionalizó húngara en busca de un rodeo que le llevara a los Juegos.

- SIN MAQUILLAJE: La checa Ester Ledecka dio una de las grandes sorpresas de los Juegos al imponerse en el supergigante de esquí alpino. Su cara de incredulidad al cruzar la meta lo decía todo: "Pensé que era un error". Pero lo más curioso es que la campeona mundial de snowboard dio la conferencia de prensa posterior con las gafas de ventisca puestas. "No estaba preparada como las otras chicas que podían estar en la ceremonia, así que no traje maquillaje", explicó.

- UNA MEDALLA ASESINA: La celebración en la Casa de Holanda se les fue de las manos a los patinadores de velocidad Sven Kramer, Jan Blokhuijsen, Koen Verweij y Patrick Roest, que decidieron lanzar una réplica gigante de su medalla al público con la mala suerte de que hirieron en la cabeza a dos visitantes surcoreanas.

Opiniones (0)
27 de mayo de 2018 | 11:36
1
ERROR
27 de mayo de 2018 | 11:36
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"