La ceremonia del Oscar 2018 va a ser histórica

La entrega el 4 de marzo va a ser destructora de estadísticas, y ganará un filme no necesariamente taquillero.

 A ocho días de celebrarse la 90° entrega de los premios de la Academia de Hollywood, las conjeturas sobre cuál será la película ganadora quedan eclipsadas por otros motivos.

No, no es ni la diversidad pretendida y buscada, ni el supuesto plagio del mexicano Guillermo del Toro en La forma del agua. Tampoco los acosos sexuales de Harvey Weinstein, Kevin Spacey y siguen las firmas.

La ceremonia del domingo 4 de marzo va a ser histórica. Y lo va a ser porque, gane quién gane, se quebrarán algunas estadísticas.

Muchos analistas en Hollywood a la hora de predecir ganadores se basan en ellas, las estadísticas. Pero precisamente la frialdad de las cifras no logra que las cosas sucedan "como se espera" per se. Ejemplos, abundan. Y más en las últimas ediciones.

El nuevo presidente de la Academia, John Bailey, impulsó cambios, seguramente no tan pour la galerie como hizo su antecesora, Cheryl Boone Isaacs, que vivió en carne propia el #OscarSoWhite y el cambio de sobre en el anuncio de la mejor película el año pasado. El director de fotografía de Hechizo del tiempo decidió aumentar el número de votantes que integran el comité que se encarga de nominar las películas habladas en idioma extranjero. Además, los cinco títulos candidatos están online desde el 23 de enero.

Se impuso, entonces, la tecnología antes que el temor por la piratería. Igualmente, las películas extranjeras candidatas no mueven la aguja en el público estadounidense. Han recaudado poco y nada en su paso por las salas.

Bueno, las 9 que compiten como mejor película, tampoco son blockbusters, y eso que el motivo por el que se agregaron títulos -eran 5 hasta hace diez años: en 2009 se cambió el estatuto- fue precisamente que hubiera en la elección filmes más "populares".

Es que puede pedirse algo pero no imponerlo. Cada votante elige de acuerdo a sus gustos. Por más que llamen a integrar la masa de votantes a latinos, más mujeres, miembros de la comunidad negra y personas de distintas orientaciones sexuales, se debe respetar el voto de la mayoría. Y así están.

¿El Oscar es popular?

Las películas candidatas que más recaudaron en Norteamérica, según el sitio Box Office Mojo, son Dunkerque (US$ 188 millones), y ¡Huye! (176). Más atrás las sigue, The Post (77). Ninguna de las tres ganaría premios relevantes, ninguno de los 5 grandes (película, director, actores protagónicos, y guión, original o adaptado, aunque ¡Huye! podría obtener guión original). Más atrás sí está la favorita La forma del agua (US$ 54 millones), más Las horas más oscuras (53), Tres anuncios por un crimen (48) y Lady Bird (46). Cierran el lote de las nueve El hilo invisible (18 ) y Llámame por tu nombre (15).

Volviendo al tema del Oscar "extranjero", si bien más personas se inscribieron para la primera ronda de votación (Variety indica que la mayoría eran publicistas), los comités de preselección en Nueva York, San Francisco y Londres casi no registraron aumento en la asistencia. Se sostiene que los votantes internacionales, los que ven las películas online, son mayoritariamente de Europa, pero nadie sabe cuántos vieron los cinco filmes candidatos.

Antes, para votar en el rubro había que asistir a las proyecciones que hacía la Academia. Sí: era con un carnecito, y se marcaba que la habían visto. Ahora, tecnología de avanzada mediante, ya no.

Pero es con el mejor filme estrenado al menos por una semana en 2017 en un cine de Los Angeles donde se hará historia. Se decía que ninguna película que no tuviera a su director también nominado al Oscar lo podía ganar. Pero pasó con Wings (en 1929), Gran hotel (1932) y Conduciendo a Miss Daisy (en la entrega en 1990). Y Argo en 2013 lo consiguió.

También era una fija que si no tenía una candidatura a mejor edición, esa película no iba a ganar el premio mayor. Gente como uno lo logró en 1981, y hace mucho menos tiempo, Birdman(2015) también lo ha logrado.

La tercera máxima no escrita era que ninguna película con un número récord de nominaciones (¡14!), como La malvada en 1951 y Titanic, hace 20 años, podrían perder el premio más importante de Hollywood, y hace un año La La Land, sobre rojo mediante, se quedó sin la estatuilla.

Este año será destructor de estadísticas.

La forma del agua ganó los premios de los sindicatos de directores y productores, pero no figuró en el de los actores (el Screen Actors Guild) Y no hay película desde Corazón valiente, hace 24 años años, justo cuando se crearon los premios SAG, que haya ganado mejor película sin ese reconocimiento.

Y su principal contendiente, Tres anuncios por un crimen, no tiene a su director, el británico Martin McDonagh, entre los candidatos en su rubro.

Así que... A hacer historia, y seguir quebrando estadísticas.

Fuente: Pablo O.Scholz para Clarín

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22 de junio de 2018 | 21:52
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