Las 4 claves por las cuales el vino pierde terreno ante la cerveza

Tras un 2017 complicado, los bodegueros tenían muchas expectativas en el comienzo del año pero el repunte es mínimo. Expertos analizaron las razones por las cuales los argentinos eligen cada vez más la cerveza en desmedro del vino.

Tras un 2017 complicado, las principales bodegas del país tenían grandes expectativas en que este año la situación del sector vitivinícola mejore. Sin embargo, en lo que va del año el repunte es mínimo y el vino sigue perdiendo terreno ante la cerveza. A la hora de evaluar por qué sucede esto, los expertos destacan varios factores en un informe realizado por Iprofesional:

1. La cerveza se encareció menos

Además de los cambios de hábito que muestran los argentinos, en los últimos años se sumó un factor extra: la mayor competencia de la cerveza, que ingresó a más hogares gracias a que este producto se encareció menos, en términos relativos, que el vino, en un contexto en el que la industria vitivinícola viene de sufrir (en 2016 y 2017) dos de las peores cosechas de los últimos cincuenta años.

"En tres años, casi el 4% de la población argentina dejó de comprar vinos, a diferencia de cervezas, que logró recuperar compradores", afirmó Carolina Nuñez, gerente de Nuevos negocios en la consultora Kantar Worldpanel.

Un dato que genera alerta en la industria vitivinícola es que, durante el 2017, más del 95% del volumen que perdió la categoría fue transferido al mercado de cervezas.

"La transferencia de volumen tuvo foco principalmente en la mitad de la pirámide socio económica, medio bajo y bajo superior, que representa el 61% de la población y que además, son los hogares más atentos a los movimientos de precios", agregaron desde la consultora.

Desde el Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA) señalaron que "para tener una noción de la magnitud de estos cambios, en el año 2001 se consumía exactamente la misma cantidad de vino y cerveza: unos 1.250 millones de litros cada uno. Sin embargo, desde ese año a la actualidad se produjo un fuerte cambio en los patrones de consumo que han llevado a que en 2017 las ventas del primer producto estuvieran en el orden de los 900 millones de litros y las de cervezas, por encima de los 2.000 millones".

2. La industria vitivinícola es más "vulnerable" al contexto económico

A la hora de profundizar en la variable "precios", que termina por hacerle perder la pulseada a las bodegas, desde el OVA advirtieron que "la industria vitivinícola es claramente más vulnerable que sus competidores a las fluctuaciones macroeconómicas tales como inflación, tipo de cambio o costo del financiamiento".

Los expertos de la entidad señalaron que la cadena vitivinícola es más larga y genera más valor pero es, por ese modo, también más vulnerable al flagelo de la inflación.

"En el caso de la industria vitivinícola, aparece en primer lugar el mercado de uvas, seguido del mercado de traslados, la venta de bodegas fraccionadoras, los distribuidores, mayoristas y finalmente el canal de la comercialización", enumeraron.

3. Las grandes cerveceras tienen más "espalda" para invertir en marketing

"Las decisiones de consumo, o preferencias del consumidor, se ven afectadas de una manera muy significativa con las campañas publicitarias con las que se aborda al consumidor. Esto implica, desde luego, destinar importantes montos a marketing que no siempre están disponibles en determinado nivel de empresas que, por su tamaño, participación de mercado y niveles de rentabilidad, no están en condiciones de afrontar estas erogaciones destinadas a posicionar su producto", advirtió un informe del Observatorio.

"Claramente, en este aspecto la cerveza corre con una importante ventaja debido a la escala que los grupos económicos que conforman la oferta del mercado tienen y que distan mucho de la oferta altamente atomizada y de rentabilidad acotada de las bodegas", recalcaron.

Así, concluyeron que esto genera "una gran asimetría en cuanto a capacidad de incidir en la conducta de los consumidores".

4. Las grandes compañías cuentan con más poder para negociar ante supermercados

A esto se suman otros factores, como el mayor poder de negociación que tienen las empresas cerveceras ante las cadenas comerciales y el hecho de que es una industria más concentrada y con jugadores más grandes. .

Sin embargo, desde el Observatorio Vitivinícola Argentino destacaron que para este año, de la mano de la estabilidad de precios de uvas, "es de esperar que los vinos y jugos concentrados de Argentina sean competitivos en precios y la caída en el mercado interno, al menos, se detenga".

Opiniones (5)
24 de mayo de 2018 | 21:34
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24 de mayo de 2018 | 21:34
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  1. Que jodan los bodegueros. Nunca se calentaron mucho. Demasiado conservadores. Más preocupados por comprar el último BMW que por invertir y pagarle bien a la gente.
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  2. Viva el sodeado!!!!
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  3. La posta de los orqué los tiene el audio viral de la industria del vino, ahí está el porqué. Pero no se porque las bodegas se preocupan si segun el bodeguero que salió a refutar el audio su mercado es el mundo y el vino es aspiracional (no es pa pobres bah ..), que lo exporten todo y listo .... jajajaj
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  4. Que se dejen de llorar, y salgan a competir. Ya le sacaron el impuesto. Están acostumbrados a ganarla fácil.
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  5. Estamos compitiendo no? Que el vino se ponga a tono. Pedir una copa de un buen vino en cualquier bar decente te sale no menos de $150. Y una no alcanza. Las grandes cervecerías tienen que competir con las artesanales codo a codo. Quien gana? Obvio el consumidor. Quien puede pagar una botella de vino de mediana calidad en una comida en restaurante? Yo no
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