Sorrentino: de las piñas en Maristas al brillo de la purpurina

El gran showman mendocino presenta este sábado en el Teatro Imperial su unipersonal SorrenTime. Hablamos sobre su difícil adolescencia, la pasión por el mundo del café concert; y su presente lleno de éxitos.

El talentoso y multipremiado showman mendocino Adrián Sorrentino, presenta este sábado a las 22, en función única en el Teatro Imperial (Perón y Pescara, Maipú), su unipersonal SorrenTime. Un show que habla de la concreción de los sueños, a través de una irresistible mixtura de humor y canciones. Un viaje por el cautivante mundo del café concert, con el exponente más especializado del género en nuestra provincia. La entrada general es de $100.

Antes de subir a las tablas del gran teatro maipucino, MDZ mantuvo una charla a fondo con el gran artista local, que viene de ganar el premio Hugo Federal a "mejor intérprete masculino", por su papel en la exitosa comedia Sorpresas.

- Vamos a los comienzos, a tu infancia. ¿Cómo recordás tus primeros pasos en tu fascinación por el mundo del musical? Alguna postal que puedas compartir.

Lo primero que recuerdo siempre fue el vínculo de mi familia con los espectáculos. Les gustaba mucho ir al cine y al teatro. Mi viejo, como era empresario de la madera, estaba vinculado a los circos que venían de distintas partes del mundo porque los proveía de viruta y ese tipo de cosas. Así que teníamos entradas liberadas para todos los días en el Circo Tihany. Ese mundo de music hall me abrazó mucho desde la infancia.

En cuanto a mi trayectoria artística, mi primer vínculo sobre el escenario tuvo que ver con una maestra de barrio, que me invitó a participar en los talleres de tap en el garage de su casa. Para mí fue un antes y un después. Todas las ideas que tenía en mi cabeza, comenzaron a tomar forma a partir de ahí. Yo era un niño, y recuerdo que a partir de ese momento empecé a pergeñar el vestuario para la muestra de fin de año, hablar con la modista del barrio para que nos bordara los chalecos de lentejuelas. Todo eso culminó con un debut en el Teatro Mendoza, en su momento de mayor esplendor. Atravesar el hall del teatro era mágico, estaban todos los afiches de los artistas que estaban por venir: Carlitos Perciavalle, China Zorrilla y tantos otros.

- Pasemos a tu adolescencia. Yo recuerdo un flash muy fuerte. Íbamos al mismo colegio, Maristas. Me quedé impactado en un recreo cuando vi que algunos de tus compañeros te habían rodeado. Te insultaron, te gritaron "puto" y te pegaron. Se me quedó grabado que respondiste diciendo: "Hagan lo que sea, pero yo no voy a ir a las piñas".

¡Huy!, qué fuerte lo que me hiciste acordar. Bueno, la etapa de la adolescencia fue terrible. Es cuando uno está definiendo su orientación sexual, más allá de que uno lo tenga claro desde pequeño. Recuerdo que ese año en Maristas fue terrible. Salvo un querido compañero que tuve, te diría un par de compañeros muy buena gente, que siempre estuvieron muy cerca mío, creo que de alguna forma empatizaban conmigo; o yo los recuerdo con buena onda. Del resto recuerdo mucho bullying, que en aquel momento no se llamaba bullying, se llamaba "te cago a trompadas por puto", o por diferente.

Esa etapa fue dura a nivel escolar y dura a nivel familiar, porque mi padre no quería ni por puta que yo fuera artista. Yo creo que a mi viejo le molestó más que yo fuera artista que gay. Le molestó que no siguiera el mandato familiar de empresario. Yo el mandato me la pasé por el orto. Agradezco la familia en que nací, mientras duró el amor, duró, y después chaucito a todos; excepto a mi madre que la sigo cuidando y mimando.

Sorrentino inicios retrato

- ¿A qué edad debutaste en las tablas y en qué espectáculo? ¿Y a qué edad debutaste en formato unipersonal?

Actúo desde los 5 años, pero si hablamos en términos profesionales, de cuando empecé a ganar dinero con mi profesión, hablamos de cuando yo tenía 17 años. La responsable de mi debut fue Lita Tancredi, todos gracias a un fortuito error que yo cometí. Me fui a presentar a lo de Lita porque había visto su espectáculo El mago de Oz, y me había gustado tanto que pensé "me voy a ofrecer para actuar en ese elenco". Y ahí Lita me sacó carpiendo, me dijo: "no, aquí tenés que hacer mi escuela, sino no podés participar, por lo menos tenés que tener dos años de escuela para poder participar del elenco". Me fui pensando que no iba a verla más.

Me fui muy embroncado a ver un espectáculo que hacía que hacía Rubén Hernández que se llamaba No con golpes, y en el entreacto aparecieron los mellizos Sevilla (que trabajaban con Tancredi), y me dijeron: "vos sos el chico que fuiste esta tarde a la escuela de Lita Tandredi". Les dije que sí. Y ahí ellos me comentaron: "Lita te está buscando desesperada porque se le bajó un actor de una obra". Y así empecé, con un espectáculo que era como una especie de "Cats cuyano" que se llamó Mil gatos en una azotea, escrito por los Sevilla. Fue un debut feliz para mí, y de ahí no paré más. Y los 2 años, cuando yo tenía 19, Lita dirigió mi primer unipersonal, que se llamó Unipersonalmente, y lo mantuve durante dos años en cartelera. Ahí fue donde yo me sentí que me estaba desplegando a pleno.

Sorrentino inicios

- Hablemos del legado de Héctor Fernández Leal, y también de cómo te sentis siendo el ícono único en Mendoza del café concert. ¿Por qué pensás que no hay más actores inclinados específicamente a ese territorio?

Como te decía antes, mi padres eran muy teatreros y todos los domingos iban a ver a Héctor Fernández Leal al Hotel Huentala. Fuimos a ver todos sus espectáculos. Yo metido entre los calzones de mi madre y mi padre para ver eso. Me cambió la cabeza. Cuando yo lo vi, dije: "quiero hacer eso". Cuando empecé a investigar el café concert, y el mundo del music hall y del cabaret; me fascino. Me pareció que tenía una atmósfera única. Es como una mini comedia musical hecha por una sola persona. Descubrí a Nacha Guevara, Edda Díaz, Niní Marshall, Carlos Perciavalle, Antonio Gasalla, Enrique Pinti. Toda esa época del cabaret maravilloso me marcó. Me puse a investigar y descubrí la estética, seguí yendo a ver a Héctor. Nunca pude tomar clase con él, pero verlo en escena ya era una clase.

Soy un profundo agradecido de la profesión que elegí, de la estética que investigué. Creo que los actores no lo hacen porque no lo conocen. No conocen los beneficios del café concert. Me encantaría dar una clínica para actores, para que se enteren de dónde viene el café concert, cuál es su historia, qué se puede hacer con ese código tan genereso.

- ¿Cómo te ves en el futuro?

Me veo como ahora. Sosteniendo la flama del café concert y del cabaret. Preparando gente para que continúe con esta labor y me encantaría hacer muchas obras como actor invitado. El tipo de participaciones que hice recientemente en obras como SorPresas, Pelucas y El roble mágico.

Sorpresas

Adrián Sorrentino, primero a la izquierda en la imagen. Foto: Navarro&Furfari.

- ¿Cómo te sentís con tu presente de éxitos y premios? ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Este presente me encuentra muy mimado. En estos últimos años gané el Premio Escenario al Mejor Actor por Pelucas, y el Premio Escenario de Oro que te juro no me esperaba. Luego siguió el premio Hugo Federal y también el Raíces. Amo viajar con mis espectáculos de café concert. Amo meterme en el camarín, maquillarme como una puerta, llenarme de purpurina; para salir a brindar con la gente. Ese es mi presente, un vínculo absoluto y directo con los espectadores.

- ¿Cuál es tu situación sentimental?

No estoy en pareja. Estoy esperando a que el amor llegue, y tengo una familia reducida a mi madre y a mí. Muy poco vínculo con el resto de mis familiares, salvo con una tía y una prima a las cuales amo. Tengo muchas amistades, rodeado de alumnos porque la docencia es una cosa tan importante en mi vida. Doy clases en la Academia Yo Soy, en la Escuela de Valeria Lynch, en la Estación Cultural; y doy talleres particulares.

La docencia, la amistad, el escenario, esta profesión que elegí y los elencos que me convocan; me llenan la vida. Siento que si hoy se apagara la llama, me iría muy feliz. Estoy haciendo todo lo que deseaba.

Sorrentino

FICHA
SorrenTime
ÚNICA FUNCIÓN

Día y hora: sábado 24 de febrero, a las 22.
Lugar: Teatro Imperial (Perón y Pescara, Maipú)
Entrada general: $100

Dramaturgia y actuación: Adrián Sorrentino
Fotografía: Gerardo Herrera

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Prensa
Mariela Encina Lanús
ARGOT Prensa 





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27 de mayo de 2018 | 20:39
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