¿Puede un poema sanar la ruptura?

La filósofa Bárbara Contreras nos invita al encuentro entre su experiencia de dolor y la sanación por un poema de Em Claire. Un hermoso y lúcido texto sobre nuestro poder de resiliencia.

Poesía mística, metafísica o poesía-medicina es lo que Em Claire nos ofrece desde la pureza de su corazón. En su poema Never Broken, Em toca un tema muy sensible y delicado con una belleza inesperada. Logra lo que pocos logran con palabras: llegar hasta nuestra fibra humana más vulnerable y ofrecer seguridad, sublimación y cobijo.

No sé cómo llegué al hotel desde la estación de tren, estaba desorientada por dentro y por fuera, sin querer llegar a ninguna parte, con sed, con mi maleta a rastras. Cuando cerré la puerta de la habitación, las lágrimas caían solas por mi cara. Después de un rato era todo mi cuerpo el que lloraba.

Estas tres cosas son muy importantes cuando se siente el temblor interior, cuando se derriban muros de la psiquis, cuando nuestros mecanismos de defensa, autoengaño y sobrevivencia caen frente a nuestros ojos, cuando lidiamos con la realidad sin adornos, cruda, tal cual es en su evidencia más clara. "Por supuesto que sé que la muerte es natural, y claro, las relaciones se terminan, nada es para siempre, es el ciclo normal de la vida" decimos a nuestros amigos, a nosotros mismos en tiempos de calma. Sin embargo, cuando vivimos la experiencia cambia todo, y el sentido común no sirve para hablarte a ti mismo o a los demás. "No van a volver, no están, vas a olvidar sus voces"... "This is not working, I don´t love you, look at yourself! You have a lot of work to do" ["Esto no está funcionando, no te amo, ¡mírate a ti mismo! Tienes mucho trabajo por hacer"].

Em Claire escribe para sanar. Es su llamado, es la expresión que ella encontró para contribuir a un mundo al cual le falta gentileza, es su "regalo-medicina

Caminé por largas horas en calles que no me conocían, con rostros que no me miraban, tratando de aliviarme. "El aire fresco me va a ayudar" pensaba, y caminé kilómetros y kilómetros por dos días, sin querer volver al hotel a esperar inútilmente a que él volviera, o llamara, sin querer quedarme en ese espacio denso y espeso que era mi pena, sin querer sentir mis ganas de que las cosas volvieran a como estaban antes. Caminaba para sentir que el dolor avanzaba, que se movía con mis pasos, que iba dejando un poco de dolor allí, en esas calles, como una huella.

Foto: Giulia Bertelli

Foto: Giulia Bertelli

Em Claire escribe para sanar. Es su llamado, es la expresión que ella encontró para contribuir a un mundo al cual le falta gentileza, es su "regalo-medicina". Todos tenemos un "algo sanador" que ofrecer al mundo, un algo al que llegamos de los modos más misteriosos y, claramente, dolorosos. Un momento crítico en nuestra vida basta para abrirnos, para mostrarnos qué es aquello que podemos dar a una humanidad que necesita sanar más que nunca, que necesita amor, que necesita suavidad, "que ha olvidado su amabilidad".

Todos tenemos un "algo sanador" que ofrecer al mundo, un algo al que llegamos de los modos más misteriosos y, claramente, dolorosos. 

Tomé un vuelo comprado a última hora y llegué al departamento de mi amiga M. -"Esa es la dirección y este es el número del edificio. Conversamos cuando llegues". -"Ya la tengo en el mapa. Sí, te cuento todo cuando nos veamos. ¡Gracias!". Le conté todo sin una lágrima, pero más frágil que nunca. Ella me contó sus penas: el suicidio de su amiga, la muerte de su primo. Bebimos y nos reímos un poco de nosotras mismas. La noche siguiente, haciendo sobremesa después de cenar, me mostró el libro de poemas de Em. M se había contactado con Em porque no podía encontrar su libro de poemas, Em respondió y se lo envió desde el otro continente, especialmente para ella. Cuando lo abrí, al azar, me encontré con este poema, Never Broken, y comencé despacio, de a poco, entre lágrimas, a recuperar mi corazón, mi astringente corazón.

Foto: Sarah Gray

Foto: Sarah Gray 

En su página web ella pide expresamente que si a alguien ayudaron sus poemas, los compartan con sus amigos e incluso desconocidos. Trato hecho, Em, aquí te comparto con los lectores (y ofrezco mi traducción), que por aquí vengan (a qué no creías que podías llegar tan al Sur, ¿ah?). Te comparto porque me diste un nuevo hogar, porque tus palabras me acogieron y me mecieron como si fuera una niña, porque supiste interpretar mi deseo, mi ausencia, mi amor, mi pena.

Nunca roto

Ahora soy mi propia casa.

Donde sea que me mueva 

La Luz-

Se mueve conmigo. 

Abro todas las ventanas y puertas

Así Dios puede ir y venir, fácilmente. 

No sé por qué Dios siente tanto placer 

En esta casa que llamo "Yo".

Este lugar

donde llegan los corazones 

para ser rotos.

Al final de un largo día siempre pregunto,

"Dios, por qué, corazones para romperse?" 

Y Dios siempre responde

"Nunca rotos querida,

Solo abiertos". 

Bárbara Contreras Preisler (Chile): Filósofa y Magíster en Comunicación Política de la Universidad de Chile. Instructora Certificada de Meditación y Mindfulness, por la Organización Peace Revolution (Tailandia). Contacto: barbaracpre@gmail.com