N. Munilla

Clima en Mendoza: hay más calor por el calentamiento global

En línea con la tendencia mundial, las temperaturas medias en 2017 fueron entre 0,2 y 0,8ºC más elevadas que el promedio de la última década. Cómo influye en el agro y la sociedad.

Las temperaturas medias en Mendoza en 2017 estuvieron entre 0,2 y 0,8ºC por encima de los promedios de la última década, producto del fenómeno del calentamiento global dado que se trató de un año donde no hubo influencia de la corriente del Niño, según expuso un informe de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas (DACC).

En cuanto a las precipitaciones, el año pasado se registraron valores apenas por encima del promedio histórico 2007-2016, aunque bastante por debajo de los niveles registrados en los dos años anteriores.

De todas formas, se destaca que la última temporada de cosecha ha sido "buena" para la agricultura, dado que no se registraron fenómenos meteorológicos extremos de gravedad, como heladas o granizo. En cuanto al impacto en los mendocinos, destacan la secuencia de olas de calor más agresivas, como también altos niveles de humedad que se extenderían el resto del año.

Según el informe de la DACC, la temperatura media anual de Mendoza registrada en 2017 fue 0,3ºC superior al promedio del periodo 2007-2016, con mayor diferencia en enero, febrero y julio. Por su parte, la temperatura máxima media anual estuvo 0,8ºC por encima del periodo similar, con marcas que superaron los 2ºC en los meses de enero, febrero y agosto.

Respecto de las temperaturas mínimas medias provinciales, también superaron el promedio de la última década pero en menor medida que las máximas y medias, siendo 0,2°superior.

Esto panorama continúa la tendencia nacional e internacional, siendo que en 2017 las temperaturas medias globales superaron en 1,1ºC las de la era preindustrial, y terminó como el tercer año más cálido a nivel mundial (y primer año en la Argentina) desde que comenzaron los registros.

El ingeniero Martín Cavagnaro, que participó en la elaboración del informe del DACC, explicó a MDZ que la mayor parte del 2017 fue un año "neutro", es decir, que no tuvo influencia del fenómeno de la corriente del Niño o Niña, mientras que en principios de primavera entró en fase "Niña", o sea, con precipitaciones y humedad relativa menores a lo normal, aunque sí se registraron temperaturas por encima del promedio general.   

Para Cavagnaro, con los datos obtenidos a lo largo del año pasado "se siguen cumpliendo todas las predicciones y datos referidos al calentamiento global". Esto toma mayor relevancia al considerar que en la Argentina, 2017 marcó un récord histórico en temperaturas media pese a no estar atravesando la fase "Niño", aunque en Mendoza no ocurrió con la misma magnitud.

Respecto a las precipitaciones, el promedio provincial del año pasado marcó una acumulación de 257 milímetros, apenas 15 mm por encima del promedio histórico de los últimos diez años. De todos modos, se ubicó bastante lejos de las marcas del 2015 y 2016, influenciadas por el fenómeno del Niño, que registraron niveles superiores a los 350 milímetros.

Divididos por oasis, el Norte y el Este tuvieron precipitaciones por encima del promedio de la última década (especialmente en el área del Gran Mendoza, donde hubo niveles récord), mientras que el Sur y Valle de Uco mantuvieron sus márgenes habituales.

"Luego de dos años de muchas lluvias, ahora estamos volviendo a los valores de precipitaciones normales para Mendoza. Enero (del 2017) fue un mes bastante seco, mientras que abril fue el que más precipitaciones marcó".  

Ciclo agrícola

Para los productores, la actual temporada 2017-2018 es muy favorable en su aspecto meteorológico. Según Cavagnaro, "al atravesar un 'año Niña' hemos tenido una primavera bastante seca y cálida tras un invierno un poco más cálido de lo normal, por lo que anticiparon las brotaciones. Afortunadamente tampoco hubo fuertes heladas ni tormentas de granizo". Salvo algunos núcleos graniceros, "hay buenos niveles de producción", subrayó.

Las proyecciones indican que "esta situación de Niña se mantendrá hasta casi finales de la cosecha, para después pasar a un 'año Neutro'", aunque aclaró que "hay algunas probabilidades que a fin del 2018 sean condiciones de año Niño, algo que no está muy definido". 

"Esperamos tener un fin de temporada bueno y un comienzo de otoño-invierno bastante favorable para la producción", señaló.

Olas de calor

Referido a la incidencia de las temperaturas en lo cotidiano, Cavagnaro indicó: "Lo que más ha afectado y afecta son las olas de calor, que si bien se destacan en los veranos mendocinos, los efectos del calentamiento global también inciden en su duración e intensidad".

En esa línea, explicó que las olas de calor "tienen que ver con los fenómenos extremos: se acortan los días fríos, las noches son más cálidas y las jornadas registran temperaturas mucho más elevadas".

Algo que también afecta a muchos mendocinos es la humedad, situación que para no pocos viene empeorando desde hace tiempo, al registrarse en varias ocasiones niveles inusuales de humedad relativa en el ambiente. Sobre ello, el integrante de la DACC indicó que "en Mendoza se están dando fenómenos de humedad que ocurren en ciclos de 4 a 6 años, siendo que estos últimos años hemos atravesado un ciclo húmedo, por lo que se percibe que la humedad ambiente es mayor y se registran más precipitaciones". 

"Previo a ese periodo, pasamos años de sequía importante, donde llovió bastante por debajo del promedio", recordó Cavagnaro, haciendo referencia al prolongado periodo de escasas lluvias registrados a principios de este siglo. 

Con ese panorama, adelantó que "estamos cerrando un periodo húmedo para pasar a otro más seco, según indican las tendencias. Esto estaría relacionado con el cambio climático, dado que los expertos advierten que en los territorios semidesérticos como el nuestro se pueden alternar temporadas largas de sequía largos con extensos periodos húmedos".

De todos modos, Cavagnaro señaló que el impacto más notorio está en los "cambios" en las estaciones: "Los inviernos son cada vez más cortos y menos fríos, mientras que los veranos son muy calurosos y más largos".


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28 de mayo de 2018 | 06:06
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