La revolución del helado

Con leche de almendras, aceite de coco y azúcar orgánico. Sin leche, gluten o conservantes. Creatividad, sustentabilidad y cuidado se unen en Helados del Árbol, un emprendimiento para consumidores conscientes.

Las historias exitosas de emprendimiento pueden ser narradas de forma lineal, pero siempre existen semillas en el pasado, sincronías, diálogos fortuitos y momentos de genialidad. La historia de Marcelo Moreno y sus Helados del Árbol cumple con estas cualidades. Una máquina  de la infancia, un desafío de salud, un giro laboral, el encuentro con personas inspiradoras y, finalmente, el salto hacia una idea desafiante e inspiradora.

En Estar mejor quisimos conocer las motivaciones de este Ingeniero Industrial para cambiar una vida laboral en empresas como Pampers de Procter & Gamble o la Cámara Junior Internacional, por un emprendimiento de helados veganos. Los invitamos a descubrir su pasión por el uso de ingredientes naturales, el respeto a los animales, el comercio justo y el impacto ambiental.

Foto: Marcelo Moreno, archivo particular

Foto: Marcelo Moreno, archivo particular

Estar mejor: ¿Existe algún recuerdo de tu infancia donde puedas ver semillas de tu iniciativa?

Siempre me gustaron las cosas dulces. De chico me llevaron a varias heladerías. Además en casa veía cómo mi papá fabricaba helado en una maquinita de uso doméstico: la "Gran Gelato". Era tal el entusiasmo que con el tiempo aprendí a elaborarlos. Mi papá tenía recetas simples, ricas y naturales de su tía Manuela. Ella había tenido una pequeña confitería en Villa María, Córdoba, llamada "La Madrileña", donde hacían también helados. Mi padre recuerda que siempre disfrutó ver cómo se hacía el helado y comérselo recién hecho.

¿Cuáles fueron las circunstancias para hacer un cambio en tu alimentación?

Hace unos años reduje el consumo de lácteos, porque eran difíciles de digerir y me causaron reacciones alérgicas. Hacia finales de 2016 conocí algunas personas veganas. Siempre fui sensible al sufrimiento de los animales y cuando recibí información sobre el trato que reciben para el consumo humano, sentí un llamado interno, instantáneo y determinante: no pude mirar hacia otro lado y decidí dejar de consumir carnes. Al poco tiempo fui dejando los lácteos, huevos y sus derivados.

¿Cómo comienza Helados del Árbol y cuándo se convierte en una iniciativa ciento por ciento vegana?

Unos meses antes del inicio de Helados del Árbol probé con helados clásicos con leche, crema y pastas saborizantes. He sido un autodidacta. Un día, mi amiga Florencia Gómez, nutricionista y responsable con su alimentación, me mostró algo nuevo: no estaba siendo consciente de los insumos presentes en los ingredientes que usaba; en otras palabras, no leía las etiquetas.

Así comencé a estudiar lo que consumía a diario. Durante el 2016 fui eliminando de los helados los ingredientes preelaborados e hice más simples los helados clásicos. Además descubrí las leches vegetales y sentí curiosidad de usarlas para hacer pruebas de helado sin productos derivados de animales; es decir, veganos. También quise probar eliminar el uso de saborizantes, colorantes artificiales. Es difícil describir lo desastrosos que salieron los primeros intentos, pero poco a poco el producto iba ganando calidad e identidad.

A mediados del 2016 sentí que el emprendimiento debía ser visible. Tuve una charla con Alejandro Roby, creador de Índigo. Hablé de mis helados clásicos y de mis pruebas veganas, y entonces me dijo: "Si quieres vender aquí, sólo recibiríamos los veganos". Tomé más en serio el proyecto de helados veganos y así creé la marca "Helados del Árbol", en octubre del 2016.

¿Cómo definirías Helados del Árbol?

Helados del Árbol es una forma de expresarme, es mi "arte". Los helados son la materialización de sentimientos, experiencias y compromisos. Mi idea es hacer un alimento que sea placentero y, a la vez, esté en creciente armonía con las personas involucradas en su creación, los animales y la naturaleza.

Cuando queremos mejorar un producto miramos primero el beneficio para las personas y el impacto en el medio ambiente

¿Cuáles son las diferencias entre los Helados del Árbol y los convencionales?

En primer lugar, los ingredientes. Todos los sabores son y seguirán siendo veganos y naturales. Están hechos con leche de almendras, aceite de coco y azúcar orgánico. No usamos colorantes, saborizantes y conservantes. Tampoco ingresan a la fábrica ingredientes con gluten. Buscamos manejar el dulzor en la medida justa y respetar los sabores sin agregar aromatizantes. Lo anterior, sumado a la ausencia de lácteos genera un helado genuino que se digiere con facilidad.

En segundo lugar, para nosotros prima la calidad antes que la rentabilidad; es decir, la naturalidad. Cuando queremos mejorar un producto miramos primero el beneficio para las personas y el impacto en el medio ambiente, y luego el costo. Por supuesto, hacemos un uso responsable de los recursos financieros, para permitir la continuidad del proyecto y ofrecer un precio accesible a los clientes. Sin embargo, el costo no es la primera variable de decisión. Mi forma de verlo es que la rentabilidad es una consecuencia de hacer el trabajo con consciencia y buscando siempre lo mejor para todos.

Foto: Cortesía Helados del Árbol

Foto: Cortesía Helados del Árbol

¿Cuáles son los compromisos de Helados del Árbol?

Siempre se buscará un continuo aprendizaje y una mejora en tres ejes: personas, animales y naturaleza. Para nosotros los tres están interrelacionados

Respecto a las personas, primero están quienes lo consumen: la intención es ofrecer un producto que les produzca placer y sea al mismo tiempo saludable. También se puede lograr un cambio profundo eligiendo responsablemente a los proveedores y colaborando con otros emprendimientos locales. A lo mejor podamos dejar de competir y buscar una forma más colaborativa de crecer juntos. Veo potencial en Mendoza y pienso que puede crecer mucho el ecosistema emprendedor que apuesta a alternativas conscientes.

Al hablar de los animales, los respetamos eligiendo ingredientes de origen vegetal. Esto también impacta fuertemente en la naturaleza, ya que la dieta 100% vegetal contribuye a una menor emisión de gases de efecto invernadero, uso de agua, desaparición de selvas, extinción de especies y demás.

En relación con la naturaleza, tomamos pequeñas acciones que poco a poco, en conjunto, contribuirán a la sostenibilidad del planeta. Por ejemplo, hace poco cambiamos un envase de tergopol, por otro de polipapel que implica una mejor biodegradabilidad. También dejamos atrás la lecitina de soja (transgénica y alergena) y optamos por la lecitina de girasol (no transgénica).

¿Cuáles son los mayores logros?

Es lindo saber que muchas personas valoran estos helados. Cada persona tendrá sus motivos para elegirlos: su sabor, sus ingredientes, el apoyo al emprendimiento local, el compromiso ambiental o la combinación de estos aspectos. El mayor logro es la respuesta de la gente frente a un producto diferente, natural, con ingredientes no convencionales y comprometido. También es nuevo en Mendoza ver en almacenes naturales potes de helado hechos a consciencia.

El mayor logro es la respuesta de la gente frente a un producto diferente, natural, con ingredientes no convencionales y comprometido


Para saber más:

Helados del Árbol

Facebook: Helados del Árbol