Juicio por TurBus: dramáticos testimonios

Claudia Vila, la joven que quedó cuadripléjica, fue trasladada desde la clínica donde se encuentra recuperándose a un año del accidente. También declararon dos jóvenes que perdieron a sus respectivas parejas en la tragedia.

La segunda jornada del juicio por la tragedia de TurBus, que tiene al chofer chileno Francisco Sanhueza sentado en el banquillo de los acusados, fue particularmente emotiva. Esto se debe a que entre los sobrevivientes que brindaron su testimonio estuvieron Claudia Vila (la joven que quedó cuadripléjica en el accidente), un joven peruano que iba hablando por teléfono con su mujer -fallecida en el accidente- al momento del vuelco y un albañil sanjuanino que también perdió a su esposa y a parte de su familia.

Claudia Vila es la sobreviviente que peor la pasó en el último año, desde aquel fatídico 18 de febrero en el que el micro en el que viajaba volcó en las cercanías de Horcones. La joven que tenía pensado pasar unos días de vacaciones en Chile sufrió un aplastamiento de columna, quedó cuadripléjica y ha sido sometida a múltiples cirugías en los últimos 12 meses. De hecho, aún continúa recuperándose en una clínica desde donde fue trasladada hasta Tribunales para poder dar su testimonio.

Lo insólito es que al no existir un acceso con rampa en la sala de actos del Palacio de Justicia (donde se está llevando a cabo el juicio), el tribunal de la Octava Cámara del Crimen, los representantes del Ministerio Público Fiscal y los abogados de ambas partes debieron trasladarse hasta una sala del primer piso para que Claudia pueda acceder con la silla de ruedas en la que debe movilizarse a partir del accidente.

Fuentes judiciales indicaron que el testimonio de Claudia fue importante más desde lo emocional que por la información que pudo aportar, ya que recuerda muy poco del accidente. Según trascendió, en un momento de su declaración la joven se dirigió a Sanhueza y apeló a su consciencia y a su sentimiento de culpa por las heridas que le había ocasionado.

Juicio Turbus 2

Más de 20 familiares siguen de cerca los avances del juicio.

El testigo involuntario de la tragedia 

Jimmy Paul Chavesta no viajaba en el colectivo de TurBus que volcó en la Curva del Yeso el 18 de febrero del año pasado, dejando como saldo 19 muertos y una veintena de heridos. Sin embargo, fue testigo involuntario de lo ocurrido. Al momento del accidente, el joven peruano estaba hablando por teléfono con su mujer, Linda Cárdenas, quien viajaba en el colectivo y fue una de las víctimas fatales de la tragedia. 

"Mi mujer viajaba con mi papá en los primeros dos asientos del colectivo. La iba llamando a cada rato y me dijo que el bus estaba corriendo mucho. En un momento se corta la comunicación y 10 minutos después me llama mi padre para contarme del accidente y que no podía movilizar su brazo. Se escuchaban gritos y ahí me dice que mi pareja murió. Tenía 28 años y dos hijos de 8 y 10 años", recordó Jimmy emocionado.

Luego fue el turno del padre de Jimmy, César Chavesta, de dar su testimonio. El hombre viajaba junto a su nuera, a metros de la cabina de Sanhueza. 

"Cuando me levanté a decirle que bajara la velocidad se produjo el vuelco y alcancé a agarrarme de un asiento. Tras el accidente, Sanhueza preguntaba si todos estaban bien y yo le gritaba que me ayude a salir porque tenía el brazo muy lesionado. Un hombre alto se acercó y comenzó a putearlo e increparlo, porque le había avisado antes que bajara la velocidad. Fui uno de los primeros en salir y luego me enteré que la pareja de mi hijo había muerto", recordó el hombre, quien casi sufre la amputación de su brazo y aún se recupera de las heridas sufridas.

La familia sanjuanina que intenta salir adelante

El último testimonio conmovedor de la jornada fue el de Jorge Luis Maldonado. El joven oriundo de la ciudad sanjuanina de Rawson viajaba junto a su mujer, su hijo, su primo y la familia de éste al momento del accidente. Las vacaciones familiares se vieron truncadas la noche del 18 de febrero, cuando la mujer de Jorge, su primo y la mujer de éste encontraron su triste final cerca de Horcones. 

"Yo iba durmiendo y me despertaba de a ratos por los movimientos bruscos del colectivo. Los pasajeros le dijeron tres veces que redujera la velocidad. Incluso yo vi que se encendió una luz roja por el exceso de velocidad y se escuchó un sonido", recordó Jorge.

"Mi mujer Eliana falleció en el accidente. Tenía 27 años y estaba embarazada", se quebró Jorge, y recordó que sus primos Roberto Olivera y Fernanda Sánchez también murieron en la tragedia, dejando huérfanos a sus pequeños hijos, que se salvaron de milagro a pesar de resultar gravemente heridos. "Los niños quedaron al cuidado de la hermana de Roberto", indicó el joven sanjuanino. 

A la tarde es el turno de Vialidad y Policía Científica

A partir de las 14, tres peritos de Vialidad y siete de Policía Científica brindarán sus testimonios realizando sus consideraciones técnicas sobre el accidente. El abogado de parte de las víctimas, Martín Sevilla, destacó que el aporte de estos expertos será clave. "Brindarán las pruebas objetivas de que Sanhueza actuó de manera negligente y conociendo los riesgos de su accionar", anticipó el letrado.

Opiniones (1)
20 de julio de 2018 | 06:51
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20 de julio de 2018 | 06:51
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  1. Tenían el cinturónde seguridad puesto?
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