Los peritajes complican al chofer de Tur Bus: "La curva donde volcó la agarró a 99 km/h"

En la primera jornada del juicio, sobrevivientes de la tragedia y peritos brindaron su testimonio y complicaron aún más la situación de Francisco Sanhueza. El chofer chileno arriesga una pena de entre 8 y 25 años de prisión.

Durante la mañana de hoy, ante la Octava Cámara del Crimen, comenzó el juicio contra Francisco Javier Sanhueza, el chofer chileno imputado por la tragedia de TurBus que dejó como saldo 19 muertos y una veintena de heridos el 18 de febrero del año pasado. 

En la primera jornada de testimoniales declararon varios pasajeros que iban en el colectivo al momento del accidente, un perito de parte por la empresa chilena y un auxiliar de policía que ayudó a los heridos tras el vuelco. Todos coincidieron en señalar al exceso de velocidad con el que conducía Sanhueza como el principal desencadenante del trágico suceso.

Si bien los testimonios de los pasajeros apuntaron a que el conductor chileno iba a gran velocidad al momento del accidente y en otros tramos del trayecto, surgieron varios detalles contradictorios que podrían favorecer al chofer trasandino. Por ejemplo la supuesta presencia de una chicharra que sonaba cada vez que Sanhueza se excedía del límite de velocidad. 

Juicio Turbus 3

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Una pasajera chilena afirmó "haber escuchado sonar la chicharra" al menos dos veces. Sin embargo, el resto de los pasajeros y el perito de parte de TurBus no pudieron asegurar que esa chicharra existiera o que hubiera sonado antes del accidente.

En lo que sí coincidieron todos los pasajeros que declararon durante la primera jornada es en que hubo reiteradas advertencias para que el conductor chileno bajara la velocidad. Los gritos de "baje la velocidad", "no somos ganado" y "¿por qué va tan fuerte?" se repitieron momentos antes del accidente. Una pasajera incluso recurrió al chofer acompañante de Sanhueza para que éste le pida que reduzca la velocidad. Según el relato de la mujer, "el acompañante fue hasta la cabina y le hizo una seña para que se tranquilice. Cinco minutos después se produjo el vuelco".

El perito de parte por la empresa TurBus convalidó la versión de los pasajeros a la hora de dar su testimonio. "El tacómetro indica que la curva anterior al vuelco la agarró a 90 km/h y la curva del vuelco (la denominada Curva del Yeso) la agarró a 99 km/h", explicó el ingeniero, y añadió: "también muestra que no accionó los frenos en ningún momento. Mi opinión es que estuvo bien porque si los accionaba favorecía aún más el vuelco".

Con respecto a la velocidad a la que Sanhueza tendría que haber tomado la fatídica curva, el perito aseguró que debió hacerlo como máximo a 50/60 km/h. "Los choferes están entrenados para manejar a cierta velocidad y conocen los riesgos. A 60 km/h podría haber tomado la curva normalmente; de hecho agarró la curva anterior a 90 km/h y no pasó nada", añadió el experto, quien señaló que lleva más de 20 años realizando este tipo de peritajes.

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En ese mismo sentido, los testimonios de los sobrevivientes también hicieron hincapié en que el colectivo iba tan rápido que "se ladeaba" y señalaron que en varios tramos del recorrido se cayeron bolsos y bultos desde los compartimentos superiores, a raíz de las bruscas maniobras del chofer chileno. "Mordió la banquina unas tres veces antes del accidente. Se escuchaban gritos e insultos porque se caían los bolsos. A mí uno me pegó en la cabeza", recordó un albañil que viajaba en el micro.

Otro detalle en el que todos los testimonios coincidieron fue que, al momento del accidente, en la zona de Horcones había muy poco tráfico. Además negaron la presencia de vehículos estacionados en la banquina, un dato fundamental para la defensa de Sanhueza, que declaró en su momento que se "comió la curva" porque lo encandilaron las luces de esos vehículos apostados al costado de la ruta.

Mañana continuará el juicio que tiene al chofer chileno sentado en el banquillo de los acusados. Sanhueza está imputado por homicidio simple con dolo eventual en 19 hechos y por lesiones gravísimas, graves y leves en otra veintena de hechos. En caso de ser declarado culpable, arriesga una pena de entre 8 y 25 años de prisión.

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25 de mayo de 2018 | 18:40
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