Lo tatuaron en la cárcel y ahora el Estado le paga el tratamiento láser

Un preso fue brutalmente agredido y le tatuaron el rostro con frases. Ahora realiza un tratamiento para borrarle esas marcas.

 Gustavo Marín está preso por robo agravado. El año pasado había pedido ser trasladado a la cárcel Almafuerte. Le hicieron caso y allí vivió una pesadilla: otro grupo de detenidos lo atrapó, lo torturaron y le tatuaron el rostro con mensajes mafiosos, referentes a la "Yaqui", la famosa líder narco de Godoy Cruz. El hecho ocurrió el año pasado y se sospecha que hubo algún grado de connivencia, pues Marín fue agredido durante 7 horas.

"Soy fiel a La Yaqui". Esa es una de las frases que quedó tatuada de manera permanente y legible en el rostro del hombre. También le escribieron la palabra "lepra" y hasta le hicieron dibujos obscenos.

Preso tatuado 3

Por las repercusiones que tuvo sobre la salud del hombre, la justicia le otorgó el beneficio de prisión domiciliaria. Pero ahora el Estado debe reparar parte del daño y borrarle los tatuajes. Por eso el hombre es sometido desde hace algunas semanas a sesiones de láser ablativo. Se trata de una técnica sofisticada para eliminar los tatuajes permanentes de la piel. 

Desde el Servicio Penitenciario confirmaron a MDZ que el interno se está realizando el tratamiento como fue ordenado. En este caso el propio Estado se hace cargo de los cotos. Por eso a Marín lo van a buscar a la casa donde cumple su condena, lo trasladan a una clínica, le hacen la sesión y luego vuelve al domicilio fijado como lugar de detención.

Además de los tatuajes, que fueron realizados con elementos cortantes y tinta, lo quemaron en varias partes de la cara y el cuerpo. Por eso estuvo bajo tratamiento clínico, dermatológico y psicológico.

Ahora le realizan esa sofisticada técnica. En principio son alrededor de 20 sesiones láser a las que será sometido. El Ministerio de Seguridad financia el tratamiento y realizó la contratación en uso de la ley de emergencia en seguridad.

La agresión se produjo en una celda de Almafuerte. Originalmente Marín estaba en la cárcel San Felipe, con una condena de 5 años por robo agravado por "escalamiento" y por el uso de armad e fuego. Él pidió ser trasladado al penal de Cacheuta porque allí había amigos suyos. Pues encontró lo contrario. Según se relató en ese momento, lo confundieron con uno de los llamados "soldaditos" de Sandra Carolina Jaquelina, alias "La Yaqui", que tenía bajo sus órdenes un grupo de adolescentes y jóvenes que eran parte de la trama narco. La saña con que lo agredieron sorprendió a los penitenciarios. 

Opiniones (3)
16 de agosto de 2018 | 03:28
4
ERROR
16 de agosto de 2018 | 03:28
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"
  1. Un tatuaje no se hace en un minuto...ni en una hora. Por la cantidad de tatuajes que este tiene me pregunto donde estaban los encargados de la seguridad de la carcel cuando todo esto acontecia? Nadie vio ni escucho nada? El conteo y contacto de los presos con los guardiacarceles es permanente sino diario..Donde estaban entonces? Ellos son los responsables no nosotros, es decir "el estado" . Porque con nuestros impuestos debemos pagar este tipo de cosas? Lo que este tipo robo...lo devolvera el estado tambien? Porque no los ponen a trabajo forzado durante todo el cumplimiento de la pena? El estado tendria muchos beneficios : se podrian construir rutas, escuelas, hospitales, tuneles, plazas...que aprendan a trabajar que eso mis queridos amigos es ganarse la vida dignamente...Pero no, van presos con comodidades y con un sueldo que ni mis pobres viejos como jubilados perciben por años de aportes...que Pais hermoso que tenemos, lastima las mierdas que lo gobiernan y peor aun, las mierdas de jueces y abogados que defienden a estos delincuentes que en el 99 % de los casos son reincidentes...
    3
  2. si le dibujaron tatuajes, no se los borren, pintenselos
    2
  3. Nosotros pagamos las sesiones de esta basura? Cornejo que pasa que se te escapo esto? Que tipo de retribución realiza este individuo a la sociedad?
    1