La capa de ozono se recupera, pero sólo en los polos

La capa de ozono prospera en torno al Polo Norte y Polo Sur, pero no en latitudes inferiores, según un estudio de "Atmospheric Chemistry and Physics".

La concentración de ozono -que protege a la Tierra de la radiación ultravioleta- sigue reduciéndose entre el paralelo 60 norte y el paralelo 60 sur, que abarca la zona entre Rusia y Australia, donde vive la mayor parte de la población humana.

Los expertos todavía no saben por qué se produce este fenómeno, que podría tener peores consecuencias que la debilidad de la capa de ozono en los polos. Por un lado, porque la concentración de población es mayor en esas latitutes y por otro, debido a que en esas zonas la radiación ultravioleta es mayor que en los polos.

"El descubrimiento de la reducción del ozono en latitudes bajas es sorprendente, ya que nuestros mejores modelos actuales de circulación atmosférica no predicen este efecto", apunta el director del estudio, William Ball.

Los investigadores creen que el cambio climático podría estar cambiando el modelo de circulación atmosférica, provocando que una mayor cantidad de ozono se aleje de los trópicos.

Otra posible explicación podría ser la presencia de químicos efímenos destructores del ozono que contengan cloro y blomo y que se encuentran en disolventes, decapantes de pintura o agentes desengrasantes.

El ozono es una sustancia que se produce en latitudes tropicales y se distribuye por toda la atmósfera terrestre. Se forma en la estratosfera, entre unos 10 y 50 kilómetros por encima de la troposfera en la que viven los seres humanos. Absorbe gran parte de la radiación ultravioleta del Sol, que puede dañar a las plantes, animales y al hombre.

En los años 70 del siglo pasado, los científicos descubrieron que los químicos del tipo clorofluorocarbono (CFC) que se utilizaban en refrigeración, aerosoles y otros productos estaban destruyendo el ozono en la estratosfera, provocando un agujero en la capa de ozono en la Antártida.

El Protocolo de Montreal de 1987 llevó a la eliminación gradual de los CFC, lo que ayudo a la recuperación de la capa de ozono en la zona del Antártico. "El ozono ha disminuido desde los años 80, pero mientras que la prohibición de CFC contribuye a una recuperación en los polos, no parece ocurrir lo mismo en las latitudes inferiores", apunta Joanna Haigh, coautora del estudio y codirectora del Instituto Grantham del Imperial College de Londres.

Según los investigadores, ahora los estudios deberían centrarse en obtener datos más precisos de la reducción del ozono y sus causas.

"Este estudio es alarmante. Hasta que entendamos lo que está pasando realmente habría que ser tonto para tomar el sol, excepto en las regiones polares", afirmó Bill Laurance, profesor en la Universidad James Cook de Australia. "La era del bronceado podría acabarse, podríamos estar entrando en la era de la constante quemadura de sol", añadió.

Según Ian Lowe, profesor en la Universidad Griffith (Australia), este hallazgo debería ser "otro recordatorio urgente de que debemos reducir nuestro ataque a los sistemas naturales para lograr el objetivo de vivir sosteniblemente".

"Sabemos desde hace más de 40 años que un tipo de químicos debilita la capa de ozono (...), eliminar gradualmente esos químicos por completo debería ser una prioridad", afirmó en un comunicado.

 Dpa. 

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23 de julio de 2018 | 03:31
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