Costa Rica elige presidente en un ambiente enrarecido

Narcotráfico, corrupción y déficit empañan unas elecciones impredecibles. Esperan una segunda vuelta.

 En un ambiente marcado por un sonado escándalo de corrupción y con serios desafíos como el auge del narcotráfico y un elevado déficit fiscal, los costarricenses están llamados mañana a elegir a un nuevo presidente y renovar el Parlamento.

La campaña electoral en el pequeño país centroamericano, considerado una de las democracias más estables de América Latina, estuvo precisamente dominada por un escándalo relacionado con una red de tráfico de influencias conocido como el "Cementazo", que salpica a los tres poderes del Estado. El detonante fue un polémico y millonario préstamo de un banco estatal a un empresario importador de cemento chino.

Otro de los temas de debate en la campaña fue el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en San José, que obligó a Costa Rica y a los demás Estados miembros a garantizar los derechos de la comunidad LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales), incluido el matrimonio.

Siendo un país de características conservadoras, el tema fue aprovechado por estamentos religiosos y parece ser el principal factor por el que el activista evangélico Fabricio Alvarado aparece en los primeros lugares de las encuestas de opinión.

Aparte de esto y los casos de corrupción, el país, de 4,9 millones de habitantes y 51.100 kilómetros cuadrados, enfrenta otros retos difíciles: está siendo seriamente golpeado por el narcotráfico y presenta un severo déficit fiscal, que en el 2017 se ubicó en el 6,2 por ciento del producto interior bruto (PIB).

Este déficit es el talón de Aquiles de la economía costarricense, uno de cuyos pilares es el turismo, con unos dos millones de visitantes extranjeros al año.

En este contexto, 13 candidatos de diversas tendencias están en liza para suceder en el cargo al actual presidente, Luis Guillermo Solís, en un mandato de cuatro años que comenzará el 8 de mayo.

Todos los sondeos de las principales firmas encuestadores pronostican que el país tendrá que acudir a una segunda ronda electoral el 1 de abril, pues ninguno de los aspirantes se aproximará siquiera al 40 por ciento de los votos, el mínimo necesario para ganar la presidencia en primera vuelta el 4 de febrero. Además, alrededor de un 30 por ciento de los costarricenses con derecho a voto figuran todavía como indecisos.

La más reciente encuesta del Centro de Investigaciones y Estudios Políticos (CIEP) de la estatal Universidad de Costa Rica coloca a Alvarado, del Partido Restauración Nacional, a la cabeza de las intenciones de voto, con el 16,9 por ciento. Le siguen Antonio Álvarez Desanti, del opositor Partido Liberación Nacional, con 12,4 por ciento, Carlos Alvarado, del oficialista Partido Acción Ciudadana, con 10,6 el por ciento y Juan Diego Castro, del Partido Integración Nacional, con 8,6 por ciento.

Además del presidente y dos vicepresidentes, los alrededor de 3,3 millones de votantes elegirán el domingo a los 57 diputados de la Asamblea Legislativa.

Costa Rica, conocida como la "Suiza de Centroamérica", abolió el Ejército hace 69 años, después de que el último gran caudillo político, José Figueres Ferrer, saliera triunfante de una revuelta armada por la defensa del sufragio. Después de eso, el Gobierno canalizó los recursos antes destinados a gastos militares a programas sociales y de salud.

Gracias a ello, la pequeña nación logra alcanzar en la actualidad uno de los mejores índices de desarrollo humano en Latinoamérica y se coloca a la cabeza con relación a sus vecinas de América Central.

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14 de agosto de 2018 | 22:29
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