Los alumnos del Liceo Militar volverán a manipular armas de fuego

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, firmó una resolución que vuelve a permitir que estudiantes de entre 14 y 17 años realicen prácticas de tiro.

El ministro de Defensa, Oscar Aguad, firmó una resolución mediante la cual autoriza que chicos de entre 14 y 17 años practiquen tiro con carabinas calibre 22 en los liceos militares.

Según publicó este viernes Infobae, desde tercer año, los chicos practicarán tiro con carabinas calibre 22. En el último año -sexto- podrán manipular cualquier arma de fuego portátil que cada fuerza considere pertinente. 

La resolución rige para los 9 liceos militares del país (todos secundarios), entre los que se encuentra el Liceo Militar General Espejo de Mendoza. 

De esta manera, se le pone punto final al Plan de Liceos 2010, mediante el cual se había flexibilizado e incluso eliminado parte de la formación castrense. En 2013, después de varios intentos previos por desestimar la formación castrense, por resolución del entonces ministro de defensa Arturo Puricelli, se suprimieron la práctica con armas letales y las materias de instrucción militar que ya eran considerados como espacios extracurriculares desde hacía tres años. 

Sin embargo, el 28 de diciembre de 2017, a través de la Resolución Nº 1270, se dejó sin efecto el Plan de Liceos 2010. En sus considerandos, dice que se "invoca erróneamente" la Convención y el protocolo relativo a la participación de niños en conflictos armados. 

Asegura que esas normas "no establecen prohibición alguna" y que permiten a las Fuerzas Armadas tener establecimientos educativos para menores. Con esta medida, los jóvenes  pasan a formar parte de la reserva de oficiales.

Bicentenario-desfile-25 de mayo-cadetes-liceo-militar-NOTA (2)

Todos sus egresados forman parte de la reserva de oficiales, más allá de que pocos eligen carreras militares una vez que terminan. El Plan Liceos 2010 ofrecía la posibilidad de declinar con 18 años si esa era la voluntad del joven. Ahora, se removió ese artículo. "Uno de los propósitos de la creación de los liceos militares fue contribuir a la formación del personal de la Reserva", sostiene la resolución. 

 "Nuestra respuesta es categórica y desastrosa. Nos llevó tanto tiempo instalar estas discusiones y, de repente, los chicos de entre 14 y 17 años van a volver a manejar armas. Es una medida que atrasa y que la próxima vez que el Comité analice a la Argentina lo va a hacer notar. Las armas las tienen que manejar los adultos y bastante mal lo hacen", expresó Nora Schulman, directora ejecutiva del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (Casacidn). 

Opiniones (10)
23 de junio de 2018 | 05:38
11
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23 de junio de 2018 | 05:38
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  1. por que tanta estupidez?? Es un liceo MILITAR..!!! y como militares pueden y deben manipular armas... El hecho de que un Poko perez haya salido del liceo, es una mancha negra para la Institucion y para todas las promociones. Pero nefastos personajes egresan de toda clase de establecimiento
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  2. Jorge Adrián Urbieta Salvarredi, SOY LICEÍSTA, aún a mis 76 años de edad. Después de haber ingresado al Liceo Militar General Espejo, en 1955, nunca creo haber dejado de ser, sentir y actuar, como LICEÍSTA. Gracias al Estado Nacional que me otorgó media beca al mérito y al Estado Provincial de Mendoza que, por intermedio del Instituto Becario, me otorgó otra media beca, al gran esfuerzo de MIS PADRES y al mío propio, logramos que egresara, en la 8va Promoción, como Bachiller y Subteniente de la Reserva del Ejército Argentino de la mejor institución educativa de Mendoza, en aquella época. Existía la igualdad de oportunidades, pero había que esforzarse, porque éramos una familia de escasos recursos y la única forma de pretender que el Estado brindara apoyo: ERA EL ESFUERZO. Nos presentamos 535 aspirantes a rendir, sólo había 210 vacantes. Obtuve el orden de mérito 66, con media beca. Por la ansiedad sentíamos apretujado nuestro corazón adolescente y de pronto parecía que nos estallaba, rompiendo nuestro pecho?la mente volaba como un torbellino y sólo Dios sabía de qué color era la nube que la envolvía, quizá en agregado de color esperanza: el 4 DE JUNIO DE 1955, recibimos el UNIFORME, donde portábamos la ORDEN DEL SOL que nos distinguiera, como un legado del PADRE DE LA PATRIA. Los cadetes deben estar internados, porque esa es la esencia de un Liceo Militar: se practica la convivencia con paciencia, el compañerismo, la solidaridad, la competencia sana: en estudios y en deportes, participando en torneos y olimpiadas inter Liceos. Nos enseñaron a luchar por sí mismo, sin la intervención de los padres, por ejemplo: ante una calificación injusta, frente a una situación o sanción injusta; a enfrentar correctamente a algún superior que faltara el respeto. Como proceder para actuar en forma contraria a la idea de un superior, en un ejercicio de combate, sin insubordinarse ni faltar el respeto. Hay que aplaudir a nuestro prócer Domingo Faustino Sarmiento, quien implantó el uso del guardapolvo blanco, en las escuelas. No noté, en el Liceo Militar, gracias a vivir uniformados, diferencias de clases sociales, en las comidas bebíamos AGUA y no gaseosas. No nos permitían tener dinero, había que depositarlo, porque no nos hacía falta. El uniforme nos protegía. Aprendimos a diferenciar ESTADO de gobierno. El ESTADO, por intermedio del Ejército Argentino nos proveía todo. Así como todos los días y a cada rato repetían los oficiales instructores que, había que cuidar los elementos provistos por el ESTADO; pero también había exigencias especiales, como ser: los exámenes trimestrales, el comportamiento, en la vía y el transporte público, el trato a la mujer, a los ancianos y a los superiores, porque se buscaba la excelencia. Aprendimos a responder aquella Orden: ¡Subordinación y Valor! ¡¡¡PARA DEFENDER A LA PATRIA!!! Estimo que como Ciudadano, Ingeniero Agrónomo y Docente la Defendí ?con garra?, como nos enseñaron los oficiales instructores, como nos educaron los profesores y como me lo marcó, escrito a fuego, nuestro Capellán, el Cura Gimeno con su palabra y su ejemplo: ?SE INCONMOVIBLE EN TUS PRINCIPIOS Y SUS CONSECUENCIAS?: esta herencia que me dejó, ha sido, muchas veces, una pesada carga, para cumplir en este zoológico de la vida; pero para cumplir se debe proceder, como opina nuestro compañero El Chango Balbi: ?HAY QUE MARCAR LA CANCHA?, pero después hay que estar preparado y resistir las consecuencias que acarrea, el haber marcado la cancha. No ha sido fácil seguirte: aun guardo cicatrices de muchas CONSECUENCIAS, por haber sido INCONMOVIBLE, EN LOS PRINCIPIOS que había recibido desde LA CUNA y que vos Cura Gimeno Querido, reforzaste en mí. adrianurbieta ARROBA yahoo.com.ar Jorge Adrián Urbieta Salvarredi, SOY LICEÍSTA, aún a mis 76 años de edad. Después de haber ingresado al Liceo Militar General Espejo, en 1955, nunca creo haber dejado de ser, sentir y actuar, como LICEÍSTA. Gracias al Estado Nacional que me otorgó media beca al mérito y al Estado Provincial de Mendoza que, por intermedio del Instituto Becario, me otorgó otra media beca, al gran esfuerzo de MIS PADRES y al mío propio, logramos que egresara, en la 8va Promoción, como Bachiller y Subteniente de la Reserva del Ejército Argentino de la mejor institución educativa de Mendoza, en aquella época. Existía la igualdad de oportunidades, pero había que esforzarse, porque éramos una familia de escasos recursos y la única forma de pretender que el Estado brindara apoyo: ERA EL ESFUERZO. Nos presentamos 535 aspirantes a rendir, sólo había 210 vacantes. Obtuve el orden de mérito 66, con media beca. Por la ansiedad sentíamos apretujado nuestro corazón adolescente y de pronto parecía que nos estallaba, rompiendo nuestro pecho?la mente volaba como un torbellino y sólo Dios sabía de qué color era la nube que la envolvía, quizá en agregado de color esperanza: el 4 DE JUNIO DE 1955, recibimos el UNIFORME, donde portábamos la ORDEN DEL SOL que nos distinguiera, como un legado del PADRE DE LA PATRIA. Los cadetes deben estar internados, porque esa es la esencia de un Liceo Militar: se practica la convivencia con paciencia, el compañerismo, la solidaridad, la competencia sana: en estudios y en deportes, participando en torneos y olimpiadas inter Liceos. Nos enseñaron a luchar por sí mismo, sin la intervención de los padres, por ejemplo: ante una calificación injusta, frente a una situación o sanción injusta; a enfrentar correctamente a algún superior que faltara el respeto. Como proceder para actuar en forma contraria a la idea de un superior, en un ejercicio de combate, sin insubordinarse ni faltar el respeto. Hay que aplaudir a nuestro prócer Domingo Faustino Sarmiento, quien implantó el uso del guardapolvo blanco, en las escuelas. No noté, en el Liceo Militar, gracias a vivir uniformados, diferencias de clases sociales, en las comidas bebíamos AGUA y no gaseosas. No nos permitían tener dinero, había que depositarlo, porque no nos hacía falta. El uniforme nos protegía. Aprendimos a diferenciar ESTADO de gobierno. El ESTADO, por intermedio del Ejército Argentino nos proveía todo. Así como todos los días y a cada rato repetían los oficiales instructores que, había que cuidar los elementos provistos por el ESTADO; pero también había exigencias especiales, como ser: los exámenes trimestrales, el comportamiento, en la vía y el transporte público, el trato a la mujer, a los ancianos y a los superiores, porque se buscaba la excelencia. Aprendimos a responder aquella Orden: ¡Subordinación y Valor! ¡¡¡PARA DEFENDER A LA PATRIA!!! Estimo que como Ciudadano, Ingeniero Agrónomo y Docente la Defendí ?con garra?, como nos enseñaron los oficiales instructores, como nos educaron los profesores y como me lo marcó, escrito a fuego, nuestro Capellán, el Cura Gimeno con su palabra y su ejemplo: ?SE INCONMOVIBLE EN TUS PRINCIPIOS Y SUS CONSECUENCIAS?: esta herencia que me dejó, ha sido, muchas veces, una pesada carga, para cumplir en este zoológico de la vida; pero para cumplir se debe proceder, como opina nuestro compañero El Chango Balbi: ?HAY QUE MARCAR LA CANCHA?, pero después hay que estar preparado y resistir las consecuencias que acarrea, el haber marcado la cancha. No ha sido fácil seguirte: aun guardo cicatrices de muchas CONSECUENCIAS, por haber sido INCONMOVIBLE, EN LOS PRINCIPIOS que había recibido desde LA CUNA y que vos Cura Gimeno Querido, reforzaste en mí. adrianurbieta ARROBA yahoo.com.ar Jorge Adrián Urbieta Salvarredi, SOY LICEÍSTA, aún a mis 76 años de edad. 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  3. A mendoza. Le fue muy bien con los liceistas ja.ja
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  4. Creo que primero debieramos aprender a ser respetuosos y tolerantes. Respetuosamente liceístas, sin insultos por favor, permitanme el disenso. No estoy de acuerdo con esta medida, ni con el servicio militar obligatorio ni con la policía infantil que Cornejo propuso alguna vez. Educación sin armas, y que cada uno decida cuando seamos mayores de edad instruirse en el uso de las armas.
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  5. Es lógico! en todos los liceos del mundo en los últimos años de cursado los alumnos utilizan y manejan armas, salvo en la decada cagada, que la montonera Malbec, perdón al vino, que sacó esta posibilidad, de que los cadetes pueden disparar e instruirse como militares...
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  6. Los que hablan o comentan sin conocimiento, son los peores. El uso de un arma con instructor, hace del alumno una persona más segura de sí, más disciplinada y que aprende a mantenerse en control. Esos individuos, luego serán personas que aportarán a la sociedad con buenos hábitos y disciplinada en sí misma. Hay personas muy importantes, sanas y honestas que saben usar armas y eso no indica que saldrá a matar a nadie. Por el contrario, los delincuentes son tan torpes que matan gente, porque no valoran ni su propia vida. Además, el tirador adiestrado con un buen instructor, aprende que su rival, es su propia persona y debilidades, no el adversario circunstancial que está a su lado en la pedana. Nadie quiere armas, porque esa gente es ignorante de los valores que el buen uso de las armas provee. Son gente que no sabe, nada más.
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  7. Algunos comentarios me recuerdan al sketch Hablemos sin saber, practica de tiro no significa portar un arma los alumnos no van a estar armados ni en el liceo ni en la calle la practica se realiza en un polígono con todas las normas de seguridad, y no olviden que el tiro es un disciplina olimpica
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  8. Excelente medida la de Francia. Volver al Servicio Militar obligatorio. Como ex-liceista felicito al Sr Ministro. Estoy orgulloso de haber lucido el uniforme de la Patria durante 5 años.
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  9. Las armas las tienen que manejar los adultos, que ya bastante mal lo hacen. Para mí, las armas las deberían portar y utilizar solo los mayores de edad. Bastante tenemos con accidentes, usos indebidos y delitos... para mí será imposible de controlar (no pudieron controlar a la Armada con el desastre del sumarino) ni hablar con las matanzas que suceden en otras sociedades como en EEUU, cuando menores utilizan armas en los colegios. No estoy de acuerdo y no considero que se lo votó al presidente para que autorizara estas cosas.
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  10. Todo lo que hay que controlar es el buen uso. O la tarada que sale a hablar no se da cuenta que en las villas los pendejos saben tirar con morteros o lanzacohetes a los 10 años. Y es cierto que si van a formar parte de la reserva como siempre fue, es lógico el aprendizaje. Eso no implica que salgan a matar, hay mas muertos por balas desde el 2010 hasta hoy que desde 1974 al 2010.
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