Cenas de Navidad y Año Nuevo: ¡es posible disfrutar sin excesos ni culpa!

Las cenas de Navidad y Año Nuevo pueden cubrir las mismas calorías que consumimos normalmente en una semana. Sin embargo, no desesperes: la nutricionista María José Molina te cuenta cómo disfrutarlas sin excederte.

Diciembre es sinónimo de celebraciones y reuniones con familia y amigos, siempre alrededor de una mesa llena de los deliciosos platillos propios de esta época del año. No obstante, si se quiere evitar la lucha con la balanza en enero es importante mantener una alimentación equilibrada.

No se trata de dejar de lado el tradicional menú navideño, sino de consumirlo con moderación para procurar no subir de peso y proteger la salud.

Vale recordar que en el último mes del año solemos consumir platos ricos, pero a la vez con alta densidad energética, gracias al aporte de grasas y carbohidratos refinados, que generalmente se acompañan con bebidas alcohólicas.

El no comer con moderación puede ocasionar el incremento de los niveles de azúcar, colesterol y triglicéridos en sangre; aumento de peso y grasa corporal; acidez y malestar estomacal; y la elevación de la tensión arterial.

Las personas que deben tener especial cuidado con su alimentación son las embarazadas y los ancianos, así como quienes sufren de diabetes mellitus, hipertensión arterial, colesterol y triglicéridos altos, y síndrome metabólico; personas con sobrepeso y obesos. Igualmente deben cuidarse aquellos que padecen enfermedades hepáticas, renales, alérgicas o inflamatorias intestinales. Verán que no solo es una cuestión de peso, sino sobre todo de salud a través de lo que se come.

Por eso, todo en su justa medida y además, no dejar de lado aún en las fiestas el concepto de salud a través de lo que se come.

Si las comidas se piensan en base a esto, no deben existir motivos de preocupación, ni sentimientos de culpa. Cuando se realizan de manera esporádica, no implican cambios importantes en el peso corporal. El aspecto fundamental a cuidar no está en la comida, sino en el menú que se presente en la mesa.

Es importante que consideres los siguientes tips para las fiestas:

La previa a la fiesta:

  • Realizá ese día una comida ligera, incluyendo desde la mañana jugo de frutas naturales o tisanas frías (por ejemplo jengibre, menta, limón y manzana), que son buenas opciones para hidratar, saciar, drenar líquidos y depurar a la vez.
  • Agregá un kiwi a tu desayuno, y un limón exprimido.
  • Luego desayuná: una opción puede ser un tazón de leche de almendras con una banana y copos de maíz o quinoa inflada, sin azúcar.
  • Otra opción un licuado de frutas y avena, durazno y cúrcuma. Utilizar avena es excelente opción porque nos mantiene saciados durante el día, por su alta concentración en fibra soluble.
  • Almorzar verduras y ensaladas, e intentar que el 50% del plato sean verduras crudas. En verano la verdulería es cuando más pinta, así que aprovechá esas opciones, realizando ensaladas coloridas.
  • A la tarde, prepará infusiones diuréticas: manzanilla, cola de caballo, diente de león, carqueja.
  • Agregá otra fruta, puede ser ananá, ya que sus enzimas digestivas ayudan al vientre plano.
  • Y previo a la cena podés agregar una colación, pero identificá que sea una proteína, así llegás a la cena con poco apetito: por ejemplo, un par de nueces o almendras, un huevo duro, una palta. Evitá la ingesta de carbohidratos, que a la hora de consumirlos, generan ansiedad, apetito y ganas de seguir comiendo dulces.

Cena Festiva

  • No consumir en exceso preparaciones de la gastronomía navideña: evitá consumir los platos navideños de forma rutinaria. Reservátelos para las puntuales reuniones en el trabajo o con los amigos, y para la cena de Navidad y fin de año.
  • Al margen del menú que elijas, las ensaladas frescas son la mejor opción para acompañar el plato principal.
  • Ensaladas verdes, timbal de arroz, torre de panqueques rellenas de verduras, palmitos y camarones, soufleé de espinacas, ensalada waldorf, guacamole, tomates rellenos, empanaditas de verduras, capresse, de choclo, o de verduras asadas son algunas opciones saludables y fáciles de realizar.
  • Controlar las bebidas alcohólicas: estas son una de las fuentes de calorías vacías, por lo que no se debe abusar de su consumo, al igual que de gaseosas o jugos artificiales. Prepará aguas con propiedades benéficas y digestivas para llevar a la mesa: compotas de cerezas, de duraznos, agua de jengibre y limón, jugos cítricos, o simplemente té helado de hierbas. Evitá las gaseosas, por tu salud y la de tu familia.

Postre

  • Evitá garrapiñadas, turrones, pasta de maní y ese plato repleto de cosas dulces, sobre todo en verano, doble motivo para no consumirlo. Optá por ensaladas de frutas o prepará una rosca o un postre ligero, sin el agregado de frutas abrillantadas, pasas, ni frutos secos.
  • Una buena opción es el helado, bien permitido para estas fechas. En lo posible, elegí helado de tipo artesanal, de calidad.

Y para el cierre, poné buena música, disfrutá, bailá, sonreí todo el tiempo y esperá la hora cero con el corazón abierto y el alma llena de amor.

¡Feliz navidad, feliz año nuevo y que sea un 2018 cargado de buenas nuevas!

Lic. en Nutrición María José Molina

Opiniones (0)
27 de abril de 2018 | 06:04
1
ERROR
27 de abril de 2018 | 06:04
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"