Silence breakers: por qué la Persona del Año de la revista Time es más relevante que nunca

Las elegidas por la revista Time le están dando batalla al acoso y abuso sexual en múltiples industrias. Y hoy más que nunca tenemos que escucharlas.

Nunca es fácil escribir estas notas. Desde que surgió la idea de hacerla encontré al menos 20 formas de encararla, porque la temática está lejos de ser sencilla o unidimensional: el abuso sexual y el incipiente pero firme movimiento que comenzó a resistirlo en 2017.

El mundo se sorprendió cuando hace pocos días la revista Time nombró como Persona del Año 2017 a las silence breakers, las mujeres que sirvieron como catalizador del movimiento #MeToo, un hashtag que lejos de ser una banalidad más de la web, se convirtió en una oportunidad para que mujeres -y también algunos hombres, aunque en mucha menor cantidad- contaran sus experiencias como víctimas de abuso y acoso sexual.

#MeToo se convirtió en una oportunidad para que mujeres -y también algunos hombres, aunque en mucha menor cantidad- contaran sus experiencias como víctimas de abuso y acoso sexual.

No hace falta entrar en detalle sobre quiénes han sido los acusados: basta con meterse a cualquier diario en cualquier día para que salga alguna nota sobre Harvey Weinstein, Woody Allen, Kevin Spacey y hasta Donald Trump. La lista sería demasiado extensa. Lo importante es que, después de algunos años de tímidos pero persistentes esfuerzos, las mujeres se están animando a denunciar. Y por primera vez, el mundo no está haciendo oídos sordos.

El hecho de que nombres de la talla de Ashley JuddTaylor Swift, Uma Thurman, Angelina Jolie y Gwyneth Paltrow, entre muchas otras, se hayan sumado a las denuncias parece haber sido el empujón final que necesitaba la causa: lamentablemente, el acoso y abuso sexual están tan arraigados en las sociedades alrededor del mundo que, si no se tiene una influencia excepcional o una plataforma ultra masiva para denunciarlo, pasa desapercibido, como "otra cosa más" que las mujeres tenemos que soportar a diario.

Que prácticamente todos los días aparezcan más mujeres que se animan a denunciar es agridulce: por un lado, es altamente positivo que cada vez más mujeres decidan retomar las riendas de su vida y se animen a denunciar un abuso o un acoso. Pero por otro es devastador: ¿tantos hombres han acosado o abusado sexualmente de mujeres? ¿Tan naturalizado está el sometimiento y el abuso de poder? Por cada mujer que se anima a contar su historia, hay un hombre que se aprovechó de ella. Es un dato que jamás podemos ignorar.

Podríamos seguir hablando de lo malo y de lo negativo; seguir concentrándonos en lo amenazante y atemorizante que el mundo puede ser para las mujeres, pero no: ya no basta con indignarse. Tenemos que empezar a replantearnos lo que dábamos por normal, como inamovible, como cotidiano. En lugar de cuestionar a las víctimas -qué hicieron, cómo estaban vestidas, por qué no denunciaron antes, etc., etc.- tenemos que cuestionar por qué y cómo llegamos a este punto. Y sobre todo, cómo hacemos para cambiarlo.

 Tenemos que empezar a replantearnos lo que dábamos por normal, como inamovible, como cotidiano.  

Hace un año la revista Time le otorgaba este mismo título de Persona del Año a Donald Trump, acusado, entre muchas otras cosas, de acoso y abuso sexual por una veintena de mujeres. Las cosas, parece, van cambiando de a poco.

Opiniones (1)
24 de junio de 2018 | 12:24
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24 de junio de 2018 | 12:24
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  1. Si una mujer denuncia que un hombre la llevó a la luna, tomaron mate dos horas y la trajo de vuelta... el juez le debe creer por las leyes que tenemos.Te conozco y eres una feminazi que le hace daño a las demás mujeres.
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