Investidura de Mas en Cataluña, en el aire por un empate

En una asamblea en la que debían decidir qué hace su partido en el Parlamento catalán, 1.515 votaron a favor de apoyarlo y otros 1.515 lo hicieron en contra.

El futuro del líder catalán Artur Mas, pendiente de su investidura como jefe del Gobierno regional de Cataluña, donde impulsa un proceso de secesión de España, quedó hoy en el aire por un empate.

Los militantes de la CUP, un partido secesionista antisistema cuyos votos en el Parlamento catalán necesita Mas para su investidura, se dividieron a partes iguales entre el apoyo y el rechazo al político liberal al frente del nuevo gobierno en la región.

En una asamblea de más de 11 horas en la que debían decidir qué hace su partido en el Parlamento catalán, 1.515 votaron a favor de apoyar la investidura de Mas y otros 1.515 lo hicieron en contra.

"Las aritméticas son diabólicas en este proceso", manifestó Antonio Baños, diputado regional de la CUP, en la ciudad de Sabadell, donde tuvo lugar el cónclave del partido.

La formación de extrema izquierda decidió ante esta situación insólita tomar la decisión final el 2 de enero en una reunión de su consejo político.

Ante el bloqueo que hasta ahora impuso la CUP a la investidura de Mas, Cataluña lleva sin gobierno desde las elecciones regionales celebradas hace exactamente tres meses, el 27 de septiembre.

Si el 10 de enero no hay un nuevo Ejecutivo, se convocarán automáticamente nuevos comicios en marzo por imperativo legal.

Mas ha gobernado Cataluña en los últimos cinco años y es quien ha impulsado el proceso de secesión que hay en marcha en la región en abierto desafío a las instituciones españolas.

Los comicios de septiembre los planteó como un plebiscito sobre la independencia y la alianza electoral que impulsó, Junts Pel Sí, fue la más votada, pero logró 62 diputados en el Parlamento regional, por debajo de los 68 que marcan la mayoría absoluta. Su investidura quedó entonces a expensas del apoyo de la CUP, con diez escaños.

El partido antisistema de izquierdas se negó desde el principio a respaldarlo por los recortes que aplicó su Gobierno frente a la crisis y por los escándalos de corrupción en su formación.

Al final, dejó la última palabra a sus militantes, que hoy debían votar el paso a dar en una asamblea celebrada en la ciudad de Sabadell, a 20 kilómetros de Barcelona.

La expectación era máxima y tras más de 11 horas de deliberación, con tres votaciones eliminatorias sobre cuatro propuestas iniciales -dos pasaban por un apoyo a Mas y las otras dos por un rechazo- el mismo número que votó en contra de respaldarlo votó también a favor de hacerlo en la ronda final.

Fuente: Dpa. 

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21 de agosto de 2018 | 01:34
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