El Rey de España abordó la política en su mensaje navideño

Días después de las elecciones generales que dejaron al país al borde de la ingobernabilidad, Felipe VI pidió a los partidos unirse por el bien común.

Cuatro días después de las elecciones que dejaron a España al borde de la ingobernabilidad, el rey Felipe VI llamó en la noche de este jueves a los partidos a poner el interés del país por delante del suyo, en un discurso de Navidad en el que reforzó la trascendencia del momento con elementos simbólicos.

"Ahora, lo que nos debe importar a todos, ante todo, es España y el interés general de los españoles", defendió en el discurso de Navidad televisado, que por primera vez, para reforzar su mensaje, grabó en el Palacio Real, donde se celebran los actos de Estado, y no en el Palacio de la Zarzuela, en el que vive junto a su familia.

Ante el desafío secesionista en Cataluña, el otro asunto que agita la vida política española, el rey lanzó "un mensaje de serenidad, de tranquilidad y confianza en la unidad y continuidad de España".

Ante la mayor amenaza al orden territorial del Estado, llamó a respetar la Constitución y advirtió de que "la ruptura de la Ley" y "la imposición" de proyectos de unos sobre la voluntad de los demás ha conducido en el pasado "a la decadencia, al empobrecimiento y al aislamiento".

El discurso navideño del rey es el más importante de todos los que pronuncia porque es el único que escribe él y no el gobierno. Lo emitieron todas las televisiones excepto la pública del País Vasco, como ocurrió en otros años, y la privada Cuatro.

Los intereses generales del país "deben estar siempre por encima de todo", insistió el monarca. "Esta es la gran lección de nuestra historia más reciente que nunca debemos olvidar", dijo en un discurso que los medios españoles valoraron como "prudente".

Felipe VI defendió hoy la Constitución y la unidad de España, en la que "caben las distintas formas de sentirse español", según dijo en un guiño a los soberanistas. Llamó al entendimiento, a la convivencia, al diálogo y al compromiso, conceptos que fueron de los más repetidos en los poco más de 12 minutos que habló al país.

Por primera vez en casi 40 años de democracia, el mensaje de Navidad llegó a los españoles desde el Palacio Real. Su padre, Juan Carlos I, siempre pronunció sus discursos en el Palacio de la Zarzuela, que es donde vive la familia, y su hijo respetó la tradición el año pasado en su primer mensaje navideño.

Esta vez rompió con ella y cambió el salón de su casa por el Salon del Trono, dirigiéndose al país bajo "La grandeza y el poder de la Monarquía española", un gran fresco de Giovanni Battista Tiepolo pintado en la bóveda.

"España inicia una nueva legislatura que requiere todos los esfuerzos, todas las energías, todas las voluntades de nuestras instituciones democráticas", pidió. "La pluralidad de las urnas", indicó, obliga una política de "diálogo y compromiso".

Las elecciones del domingo son las primeras que ha vivido como jefe de Estado y todo apunta a que el papel de mediador que la Constitución española otorga al rey podría cobrar relevancia ante el posible atasco institucional.

Según la Carta Magna, el monarca propone al candidato a ser investido presidente del gobierno tras un periodo de consultas con los partidos, una ronda en la que su capacidad de persuasión institucional puede ser importante para avanzar.

Las consultas comienzan después de que el Congreso de los Diputados se constituya el 13 de enero, aunque los partidos han iniciado ya contactos entre ellos sin que aún se vislumbre con claridad una salida a la situación. El líder del Partido Socialista (PSOE), Pedro Sánchez, y el de Ciudadanos, Albert Rivera, coincidieron hoy al menos en el deseo de evitar nuevas elecciones.

El Partido Popular (PP) fue el más votado el domingo, pero Mariano Rajoy no podrá ser investido para otros cuatro años si el PSOE, segundo, vota en contra como ha anunciado. Un gobierno de izquierdas liderado por Pedro Sánchez también parece difícil de alcanzar en un pacto con varios partidos más, entre ellos Podemos (tercero), que pide un referéndum de autodeterminación en Cataluña.

Por otro lado, cuando la economía española empieza a recuperarse de la crisis, el rey situó hoy esa mejora como una "prioridad". Defendió un crecimiento sostenido que cree "empleo digno" y un fortalecimiento de dos servicios públicos básicos que sufrieron los recortes contra la crisis: la sanidad y la educación públicas.

Se refirió también a los atentados yihadistas que han golpeado París y otros lugares del mundo -"son auténticos ataques a nuestro modelo de convivencia y a los más elementales valores humanos"- y al "drama de los refugiados", al que sumó el de los migrantes económicos, "angustiados y acosados por la pobreza".

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20 de agosto de 2018 | 02:23
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