Supremo anula primeros pasos de proceso de destitución de Rousseff

Tras dos días de debates, los 11 magistrados que integran la más alta corte del país votaron en contra de disposiciones adoptadas por el titular de Diputados.

El Supremo Tribunal Federal de Brasil invalidó hoy los primeros pasos dados por la Cámara de Diputados en relación al proceso tendiente a destituir a la presidenta Dilma Rousseff.

Esto no significa que haya quedado sin efecto la apertura del proceso contra la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT), iniciado el 2 de diciembre, cuando el presidente de la Cámara Baja, Eduardo Cunha, acogió un pedido de destitución basado en maniobras contables que podrían interpretarse como una afrenta a la Ley de Responsabilidad Fiscal.

Tras dos días de debates, los 11 magistrados que integran la más alta corte del país votaron en contra de disposiciones adoptadas por Cunha en las primeras etapas del proceso, que habían sido cuestionadas por el oficialismo. Además, le dieron al Senado la potestad de archivar el proceso, si así lo entiende, aún cuando la Cámara Baja le haya dado luz verde.

Dos de los cuestionamientos acogidos hoy por la Corte Suprema refieren a la forma cómo se eligieron los miembros de una comisión especial encargada de realizar el primer análisis sobre la viabilidad de la apertura del proceso.

Según medios locales, la mayoría de los jueces del Supremo se manifestaron contrarios a la presentación de una segunda lista de candidatos a integrar esa comisión -que fue la que triunfó- y a que esa votación haya sido secreta.

La votación tuvo lugar el pasado 8 de diciembre. Los líderes partidarios, tal como es habitual en ese tipo de votaciones, elaboraron una lista de candidatos a integrar la comisión, que debe estar compuesta por diputados de todos los partidos, en número proporcional al de sus bancadas.

Esta lista estaba compuesta en su mayoría por legisladores contrarios a la destitución de Rousseff.

Ante esto, legisladores opositores y "disidentes" de la coalición oficialista presentaron una lista alternativa, que fue avalada por Cunha, que estaba compuesta por 39 diputados favorables a la caída de Rousseff. Como la comisión tiene 65 miembros, esta lista, que triunfó con 272 votos contra 199, iría a tener mayoría en ese cuerpo.

Asimismo, la determinación de Cunha de que el voto fuera secreto -algo que tampoco es usual para este tipo de votaciones- permitió que legisladores que integran la coalición oficialista, pero que defienden la salida de Rousseff, pudieran votar por la lista "opositora" sin sufrir represalias.

Un tercer punto que también puede ser considerado una victoria para el Ejecutivo es que, en opinión de la Corte Suprema, el Senado es el organismo que tiene la potestad de decidir si se instaura o no el juicio político en contra de Rousseff.

Esto significa que aún en caso de que la comisión especial se pronuncie a favor de la continuidad del proceso, y el plenario de la Cámara Baja avale esa posición, el Senado puede archivarlo.

El hecho de que el Senado pueda abortar el proceso no es un aspecto menor, puesto que desde que Rousseff asumió su segundo mandato, en enero, el Senado ha sido más amigable con el Ejecutivo que la Cámara Baja.

De esta manera, quedó definido que el rol de la Cámara Baja es determinar la admisibilidad del proceso, y la del Senado, en caso de que la Cámara Baja le dé continuidad, es primero evaluar si lo acoge o lo archiva. Si lo acoge, debe además juzgar si Rousseff debe o no ser retirada del cargo.

En tal sentido, quedó establecido hoy que la continuidad o no del proceso en el Senado será definida por mayoría simple de votos. Si esta votación determina que el proceso continúa, la presidenta deberá dejar el cargo durante 180 días, hasta que se concluya todo el trámite.

La decisión de destituir a la mandataria necesitará de los votos de dos tercios del Senado, que tiene 81 escaños.

Los cuestionamientos analizados hoy por la Corte Suprema fueron presentados por el Partido Comunista do Brasil (PCdoB), aliado del Gobierno. A raíz del recurso interpuesto el viernes, el proceso quedó paralizado.

Además de pronunciarse respecto al recurso que interpuso el partido comunista, la Corte Suprema se expidió respecto a otros asuntos vinculados a la tramitación del proceso que generaban dudas entre los juristas y disputas entre oficialismo y oposición.

Entre otros aspectos, el Supremo consideró que no era obligatorio que la mandataria presentase una defensa antes de que Cunha acogiera el pedido de destitución, tal como defendieron algunos representantes del Gobierno.

No obstante, según los magistrados, la presidenta sí tendrá derecho a presentar sus descargos al término de cada etapa del proceso.

A partir de la sesión de hoy, el Congreso deberá reanudar enseguida el proceso contra Rousseff.

Se desconoce, en tanto, si el Legislativo entrará en receso del 23 de diciembre al 2 de febrero, tal como lo dispone la normativa, o si, como quiere el Gobierno, el receso se reducirá a los últimos días de diciembre.

Fuente: Dpa. 

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22 de mayo de 2018 | 01:39
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