Polémica en Chile: Se organizan festejos por 100 años de Pinochet

En el vecino país, se reaviva la disputa sobre las evaluaciones de la dictadura que condujo. Mañana habrá un acto. Una ley, de ser aprobada, prohibirá homenajear.

"Me iré a cielo", nunca al "infierno", aseguró una vez el ex dictador chileno Augusto Pinochet, cuyos partidarios se aprestan a conmemorar este miércoles el centenario del nacimiento de su polémico líder, fallecido hace casi una década.

El acto recordatorio podría ser el último si se aprueba en el Parlamento chileno "Ninguna calle llevará tu nombre", un proyecto de ley impulsado por el Partido Comunista (PC) y organismos defensores de derechos humanos que prohíbe el homenaje o la exaltación de la dictadura militar que encabezó Pinochet por casi 17 años, entre 1973 y 1990.

Unas quinientas personas están invitadas a la ceremonia principal del centenario del ex dictador, que se celebrará en Los Boldos, una de sus residencias de descanso, situada en el balneario de Santo Domingo, a unos 110 kilómetros suroeste de la capital Santiago, y donde se guarda el ánfora con sus cenizas.

Una misa, la inauguración de un mástil de 20 metros de altura, un discurso para resaltar su figura, además de un cóctel, está previsto por la fundación que lleva su nombre en el ceremonial de homenajes al fallecido general, que nació el 25 de noviembre de 2015 en el puerto chileno de Valparaíso.

Pinochet, que un vez dijo que "dios" lo puso en el poder, gobernó el país con mano de hierro tras encabezar el 11 de septiembre de 1973 el golpe militar que derrocó al presidente socialista Salvador Allende.

Una reciente investigación del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC-Mori) reveló que a 25 años de la transición a la democracia, uno de cada cinco chilenos "tiene una buena opinión de Pinochet o su gobierno, y justifican el golpe".

Durante su dictadura, unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 figuran todavía como detenidos-desaparecidos, mientras otros 33.000 fueron torturados y encarcelados por razones políticas, según cifras oficiales.

El dictador falleció el 10 de diciembre de 2006, otra de las efemérides que marcan a fuego a sus partidarios, entre los que se cuentan militares retirados de la institución y políticos conservadores como el ex coronel Cristián Labbé, el otrora jefe de seguridad de Pinochet.

El ex uniformado, que fue elegido alcalde por varios periodos de la lujosa comuna de Providencia de la capital, cargo que perdió pero al que está dispuesto a retornar en los comicios de 2016, ha sido imputado por su presunta participación en el asesinato de 13 opositores al régimen militar, acusación que ha rechazado enfáticamente.

Las exaltaciones y homenajes por el centenario del natalicio del dictador ha reabierto el debate sobre la conveniencia de permitir actos como el del próximo miércoles.

"La democracia tiene sus costos y sus principios, pero indudablemente que resulta chocante (la conmemoración)", dijo Héctor Salazar, un conocido abogado defensor de los derechos humanos durante la dictadura, mientras el senador oficialista Alejandro Navarro recomendó prohibir este tipo de actividades.

"Pinochet encarna el dolor para muchas personas, y si sus partidarios y seguidores insisten en celebrar algunas fechas conmemorativas, estamos claramente en un problema. Y si debemos regular este tipo de situación, tendremos que regularizarlas", declaró el parlamentario.

Todavía existen calles y avenidas denominadas "11 de Septiembre", evocando el día del golpe. Incluso Lucía Hiriart, la viuda de Pinochet, de 92 años, tiene una vía con su nombre en una ciudad del sur del país.

Las cosas podrían cambiar si el Parlamento chileno aprueba una iniciativa de la diputada comunista Karol Cariola destinada a proscribir los honores a personajes como Pinochet o a las alabanzas a la dictadura.

La glorificación al régimen castrense "es una falta de respeto", dijo la parlamentaria, quien presentó la propuesta "Ninguna calle llevará tu nombre".

A pesar de que la proposición sigue en el Congreso, algunas iniciativas aisladas han prosperado, como la reciente decisión del club deportivo y social Colo Colo, uno de los equipos de fútbol más populares del país, de retirarle a Pinochet la calidad de "presidente honorario" de la institución, condición que ostentaba desde los años '80.

Fuente: Carlos Dorat, Dpa.

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21 de julio de 2018 | 03:22
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