Barack Obama apelará bloqueo de sus decretos migratorios

El mandatario de Estados Unidos llevará ante el Tribunal Supremo la decisión de un tribunal federal de suspender los decretos que firmó a favor de los migrantes.

El gobierno del presidente Barack Obama apelará ante el Tribunal Supremo la decisión de un tribunal federal de mantener bloqueado los decretos migratorios anunciados por el mandatario en noviembre de 2014 y que beneficiarían a cinco millones de inmigrantes indocumentados, la mayoría de ellos latinos.

"El Departamento (de Justicia) no está de acuerdo con el fallo adverso del Quinto Circuito e intentará buscar una nueva revisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos", anunció el portavoz de Justicia, Patrick Rodenbush, en un comunicado.

El lunes, por dos votos a uno, el Tribunal de Apelaciones del Circuito Quinto, con sede en Nueva Orleans, decidió mantener el bloqueo temporal que había ordenado un juez de Texas, después de que 26 estados, liderados por Texas, pusieran una demanda en los tribunales contra los decretos migratorios anunciados por Obama.

Los estados demandantes, la mayoría de ellos con gobernadores republicanos, consideran que Obama ha abusado de su potestad ejecutiva al legislar por decreto, sin el Congreso.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, se mostró satisfecho con la decisión de los jueces, porque "el presidente no tiene la autoridad unilateral de otorgar amnistía a millones de personas".

"El trabajo del presidente es hacer cumplir las leyes migratorias, no reescribirlas. El presidente Obama debe abandonar su programa ilegal de amnistía ejecutiva y empezar a hacer cumplir las leyes hoy mismo", dijo Abbott.

La Casa Blanca, por su parte, sostiene que, como todos los presidentes anteriores, el presidente Obama tiene la autoridad legal para establecer prioridades de detención migratoria y adjudicar los recursos para hacerlo.

La corte de Nueva Orleans, una de los más conservadoras del país, consideró que el presidente "no tiene autoridad legal" para dar papeles a cinco millones de indocumentados de los 11 millones que hay en el país y decidió mantener el bloqueo decretado por el juez de Texas.

La decisión del lunes de los jueces supuso una derrota para la administración Obama y las organizaciones pro reforma migratoria, que esperaban que este tribunal federal desbloqueara los decretos migratorios y sacara del limbo administrativo a millones de indocumentados.

Si el Tribunal Supremo, la máxima instancia judicial de Estados Unidos, acepta el caso, será el que decida si salvar o enterrar para siempre los decretos migratorios de Obama.

La administración Obama y las organizaciones pro reforma migratoria confían en que el Tribunal Supremo acabe dando luz verde a los decretos migratorios, con el fin de que éstos puedan entrar en vigor antes de que el mandatario abandone la Casa Blanca en enero de 2017, cuando finaliza su mandato presidencial.

"La ley y sentido común están tan claramente de lado del presidente que solo es una cuestión de tiempo que estos programas sean totalmente implementados", señaló el congresista demócrata Luis Gutiérrez, uno de los que más ha luchado a favor de una reforma migratoria.

Por su parte, el Caucus (grupo) hispano del Congreso instó al nuevo presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, a que permita el voto del proyecto de ley, aprobado en 2014 en el Senado, en el pleno de la cámara baja.

Ante la falta de una reforma migratoria, Obama anunció hace un año decretos migratorios.

El mandatario anunció en noviembre de 2014 la ampliación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) para jóvenes indocumentados, del que hasta ahora se han beneficiado 680.000 "soñadores" o "dreamers", como se les conoce en Estados Unidos.

Y el presidente anunció el año pasado la puesta en marcha de la Acción Diferida para Padres de Estadounidenses (DAPA), del que se beneficiarían inmigrantes indocumentados que han vivido en Estados Unidos más de cinco años y son padres de ciudadanos estadounidenses o residentes legales permanentes.

Los casi cinco millones de potenciales beneficiarios de los decretos de Obama obtendrían un permiso de trabajo temporal y la garantía de que no serían deportados durante tres años.

"Estamos seguros de que el Tribunal Supremo revertirá la decisión del Quinto Circuito y permitirá que tan necesitadas políticas públicas de DAPA y DACA entren en vigencia", confió Richard Trumka, presidente del sindicato AFL-CIO.

Fuente: Dpa. 

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17 de agosto de 2018 | 23:42
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