Amenazada, Rousseff gana acción en Corte Suprema

Hay aires de destitución en Brasil. El debilitado gobierno de la presidenta obtuvo, no obstante, una victoria sobre los pedidos de la oposicón para que se retire de su gestión.

El gobierno de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, obtuvo hoy un triunfo en la Suprema Corte del país, que rechazó el protocolo que había previsto adoptar el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, para manejar los pedidos de destitución de la mandaria pendientes de análisis.

De acuerdo con la normativa de la Cámara Baja, cabe al presidente del organismo habilitar o archivar los pedidos de apertura de juicio político contra la presidenta de la República. Si habilita uno de los pedidos, se necesitarán 342 votos, el equivalente a las dos terceras partes de los 513 escaños de la Cámara Baja, para que el proceso siga adelante.

Cunha estipuló semanas atrás, en tanto, que los solicitantes de juicios contra Rousseff podrían apelar una eventual decisión suya de archivar el pedido recurriendo a una votación abierta en el plenario de la Cámara. En este segundo intento, bastaría una mayoría simple de 257 votos, la mitad más uno del total, para obligar al presidente de la Cámara a revisar su posición.

Según informaron medios locales, legisladores oficialistas -dos del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y uno de su aliado Partido Comunista do Brasil (PCdoB)- apelaron ante la máxima instancia judicial del país contra esas reglas, y sus recursos fueron aceptados en forma provisoria por dos magistrados. El plenario del tribunal deberá resolver si mantiene o anula estos dictámenes preliminares.

Más temprano, Cunha resolvió aplazar para la semana próxima la decisión de acoger o archivar el principal pedido de destitución de Rousseff que tiene entre manos: el presentado por el abogado HélioBicudo, fundador del PT y uno de los juristas más reconocidos de Brasil.

Cunha, un enemigo declarado del gobierno pese a integrar la mayor fuerza oficialista, el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), dijo que tomó la decisión después de reunirse con líderes de la oposición.

"Los opositores me contactaron y pidieron que no analizara hoy el pedido de Hélio Bicudo para aguardar el añadido. Entonces, voy a esperar", dijo Cunha, citado por el portal del diario "Folha de Sao Paulo".

El pedido de destitución presentado por Bicudo junto al ex ministro de Justicia Miguel Reale Júnior es el que, según la oposición, está mejor fundamentado desde el punto de vista jurídico.

Bicudo y Reale basan su pedido en las maniobras contables realizadas por el gobierno de Rousseff en 2014 con el fin de maquillar los resultados contables. Las llamadas "ruedas fiscales" llevaron al Tribunal de Cuentas (TCU) a recomendar al Congreso reprobar los balances del gobierno de 2014.

El aplazamiento es para añadir al pedido original documentos que según los opositores comprueban que dichas maniobras continuaron realizándose este año, tras comenzar el segundo gobierno de Rousseff.

"Está demostrado. El Ministerio Público de Cuentas (Fiscalía) hizo un estudio claro que demostró la continuidad de las 'ruedas fiscales' en 2015", sostuvo el líder del principal opositor del gobierno, el Partido de la Social Democracia Brasileña, Carlos Sampaio.

Para quienes defienden la destitución de Rousseff por haber violado la Ley de Responsabilidad Fiscal con las "ruedas fiscales", poder comprobar que esa práctica continuó en el presente mandato es de suma importancia, ya que Cunha había advertido que un pedido de apertura de juicio político por esa razón no puede basarse en presuntas irregularidades cometidas en mandatos anteriores.

En declaraciones que reproduce el portal del diario "O Estado de Sao Paulo", Cunha dijo estar dispuesto a analizar el pedido presentado por Bicudo "lo más rápido posible", y agregó que su decisión "no puede ser pautada por disputas políticas". La decisión "tiene que ser técnica. No voy a tomar una decisión cuyas motivaciones no pueda explicar", precisó.

Mientras controla los pedidos de destitución de la mandataria, el presidente de Diputados enfrenta fuertes presiones para dejar el cargo, debido a sus presuntos nexos con los hechos de corrupción en Petrobras.

Además de haber sido denunciado formalmente ante la Corte Suprema, fue acusado por las autoridades suizas de ser beneficiario de al menos cuatro cuentas en bancos de ese país, que habrían sido utilizadas para recibir fondos desviados de la petrolera estatal.

Fuente: Dpa. 

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18 de junio de 2018 | 07:19
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