Santos y las FARC se citan para anuncio clave hacia la paz

El presidente de Colombia y Rodrigo Londoño, líder de la guerrilla, se mostraron por primera vez. Anunciarán un importante acuerdo entre las partes.

Encuentro histórico para un anuncio clave rumbo a la paz: el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se mostró hoy por primera vez con el líder de las FARC, Rodrigo Londoño ("Timochenko"), para anunciar un acuerdo de justicia fundamental en el proceso de paz colombiano.

El compromiso anunciado por ambos en Cuba prevé la creación de un tribunal especial que juzgue los delitos de más de 50 años de conflicto, un punto que era hasta hoy uno de los obstáculos más grandes de las negociaciones iniciadas hace casi tres años.

Las FARC se negaban hasta ahora a que sus líderes purgaran altas penas de cárcel, mientras que el gobierno aseguraba que no quedarían crímenes impunes en caso de firmarse la paz. Muchas encuestas señalaban también que una gran parte de los colombianos rechazaba una amnistía para los jefes de la insurgencia.

"Hemos acordado la creación de una jurisdicción especial para la paz que nos va a garantizar que los crímenes cometidos con ocasión del conflicto, en especial los más graves y representativos, no quedarán impunes", aseguró hoy Santos, que viajó especialmente a La Habana para dar el conocer el acuerdo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

El compromiso alcanzado prevé penas relativamente bajas y "alternativas" para aquellos inculpados que asuman sus responsabilidades en los delitos que serán castigados, entre ellos los crímenes de guerra, las torturas y los secuestros.

Santos aseguró además que las partes quieren alcanzar ahora un acuerdo definitivo de paz en un plazo máximo de seis meses. El mandatario llegó hoy mismo a La Habana para la histórica reunión con Londoño, conocido también bajo los alias de "Timochenko" o "Timoléon Jiménez".

"Somos adversarios, estamos en orillas diferentes, pero hoy avanzamos en una misma dirección, que es la de la paz", dijo Santos durante una comparecencia conjunta con "Timochenko" en uno de los salones de protocoles del gobierno cubano.

El "número uno" de la guerrilla había llegado hoy mismo a la isla, poco antes de que lo hiciera Santos. "Haremos todo lo que este de nuestra parte. Estamos dispuestos (...), creo que antes de los seis meses le daremos al país esa buena noticia", aseguró "Timochenko".

Santos y el líder guerrillero sellaron el anuncio con un histórico apretón de manos ante las cámaras y decenas de invitados, entre ellos altos representantes de la política colombiana. El anfitrión de la ceremonia fue el presidente cubano, Raúl Castro.

El acuerdo de justicia alcanzado prevé la creación de una jurisdicción especial que contará con salas de justicia y un tribunal especial para la paz, según especificaron las partes en un comunicado conjunto leído en el acto por representantes de los países garantes, Cuba y Noruega.

El Estado colombiano debe promulgar además una ley de amnistía para delitos políticos, que excluye los delitos de lesa humanidad, el genocidio y los graves crímenes de guerra, así como la toma de rehenes, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual, según el comunicado.

La legislación será válida tanto para combatientes de las FARC como para agentes estatales que hayan cometido delitos durante el conflicto.

El acuerdo prevé entre otras cosas castigos de entre cinco y ocho años "en condiciones especiales" para aquellos que reconozcan delitos muy graves. Aquellos que nieguen responsabilidades podrían afrontar castigos de hasta 20 años de prisión, "en condiciones ordinarias".

"Timochenko" y Santos pusieron además plazos para cerrar el proceso de paz con un acuerdo definitivo, según el presidente.

"El jefe del secretariado de las FARC y yo hemos acordado que a más tardar en seis meses deben concluir las negociaciones", dijo Santos. "Es decir, a más tardar el 23 de marzo de 2016 debe estar firmado el acuerdo final", agregó.

El acuerdo de paz que se alcance debe ser refrendado aún por los colombianos en un reférendum para que pueda entrar en vigor, según los planes que ha reiterado en varias ocasiones el gobierno.

Las FARC deben empezar a dejar además sus armas 60 días después de que se alcance un acuerdo final. Las partes tienen que acordar ahora las condiciones para poner fin al conflicto, además de abordar varias "salvedades" hechas sobre todo por la guerrilla a los tres acuerdos parciales previos alcanzados desde 2012.

"No va a ser una tarea fácil, porque aún faltan puntos difíciles por acordar", reconoció Santos. La mesa de diálogos tiene ya acuerdos en asuntos referentes a una reforma agraria, el futuro político de la guerrilla y la lucha contra el cultivo de drogas y el narcotráfico.

El gobierno colombiano y las FARC abrieron en octubre de 2012 en Oslo las negociaciones para intentar poner fin al conflicto, el más largo del continente americano. Se estima que más de 220.000 personas murieron y millones fueron desplazadas por la guerra en Colombia.

Las FARC, una guerrilla de origen rural e inspiración marxista, son el principal de varias grupos irregulares que combaten al Estado colombiano.

Fuente: Dpa.


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26 de mayo de 2018 | 00:16
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