Alemania espera un millón de refugiados este año

“Mucho apunta a que este año no recibiremos a unos 800.000 refugiados como pronosticó el Ministerio del Interior, sino un millón”, confiesan desde el gobierno.

Alemania espera este año la llegada de hasta un millón de refugiados, estimó hoy el vicecanciller del país, Sigmar Gabriel.

"Mucho apunta a que este año no recibiremos a unos 800.000 refugiados como pronosticó el Ministerio del Interior, sino a un millón", señaló el número dos de Merkel y presidente del Partido Socialdemócrata en una carta a sus correligionarios a la que tuvo acceso dpa.

Hace apenas pocos días, el 19 de agosto, las autoridades alemanas habían corregido al alza, de 450.000 a 800.000, la cifra de personas de regiones en crisis que calculaban que llegarían al país en busca de asilo.

Gabriel defendió la decisión del gobierno de restablecer los controles fronterizos, especialmente con la vecina Austria, para limitar el incesante flujo de migrantes.

No se trata de cerrar las fronteras de forma duradera o de dejar en suspenso el derecho fundamental al asilo político, aclaró el ministro de Economía. "Todo aquel que solicite asilo en suelo alemán puede permanecer aquí hasta que se haya tomado una decisión. Esto no cambiará", aseguró.

Gabriel señaló que la medida obedece a la necesidad de mantener el control "en una situación excepcional e imprevista" y volver a un proceso ordenado.

El vicejefe de gobierno opinó que la decisión es una señal clara a los socios europeos de que Alemania no puede recibir a todos los refugiados. "Alemania es fuerte, pero en los últimos días hemos visto que incluso con la mejor de las voluntades nuestra capacidad de acogida también llega a un límite".

Alemania reimplantó el domingo por la noche los controles fronterizos al verse desbordadadas las autoridades por el arribo continuo de refugiados. Decenas de miles de personas se pusieron en marcha en los últimos diez días, después de que Merkel permitiese el ingreso irrestricto de refugiados que habían quedado atrapados en Hungría.

La decisión le valió duras críticas del primer ministro húngaro, Viktor Orban, que la acusó de crear el caos en su país al animar a los refugiados a partir sin estar registrados.

Berlín introdujo los controles ante la creciente presión de los gobernantes regionales, especialmente del gobierno de Baviera, el "land" más afectado por el flujo de migrantes.

Más de 19.000 personas llegaron el fin de semana a la ciudad de Múnich, la primera parada en Alemania para quienes llegan del sur. Allí la situación rebasó a autoridades y voluntarios. La gente acabó durmiendo sobre colchonetas en la estación ferroviaria por falta de alojamiento.

Fuente: Dpa. 

Opiniones (0)
17 de julio de 2018 | 11:41
1
ERROR
17 de julio de 2018 | 11:41
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"