Hungría se endurece: juzgará a niños migrantes como adultos

El martes entra en vigencia la nueva legislación sobre inmigración.

El gobierno húngaro del nacionalista de derechas Viktor Orban quiere evitar que los refugiados y migrantes sigan pasando por su territorio de camino a Austria y Alemania. Orban se niega a aceptar las cuotas de refugiados que propuso la Comisión Europea, aunque precisamente Hungría sería uno de los países beneficiados porque enviaría refugiados a otros países europeos.

La postura del gobierno húngaro es tan dura que el primer ministro austríaco Werner Faymann dijo ayer en una entrevista al semanario alemán Spiegel que “hacer subir a refugiados en trenes para enviarlos a un lugar completamente diferente al que se piensan recuerda el capítulo más oscuro en la historia del continente”, en referencia a las prácticas del nazismo.

El 3 de septiembre, las autoridades húngaras embarcaron a cientos de personas en un tren y les dijeron que iban a Alemania, cuando en realidad se dirigían a un centro de retención en Bicske, a las afueras de Budapest.

Hungría protestó y dijo que el comentario de Faymann era “impropio de un líder europeo del siglo XXI”. El canciller húngaro Peter Szijjarto dijo que Faymann lleva semanas con “una campaña de mentiras” contra Hungría.

El viernes saltó el escándalo por un video en el que policías húngaros tiraban comida a refugiados como si fueran animales en un zoológico. Médicos austríacos del campo de retención de refugiados de Röszke, al sur del país, denuncian que hay una epidemia infantil de diarrea y la falta de medios dispuestos por el gobierno húngaro.

En este marco, este martes entrará en vigor la nueva legislación húngara sobre inmigración, que no distingue entre refugiados e inmigrantes económicos. Todo aquel que cruce la frontera de forma ilegal será retenido para ser juzgado y encarcelado o expulsado. Y, aunque sea refugiado, será devuelto a Serbia porque Hungría considera que Serbia es un país seguro y no tiene por qué aceptarlos. Eso hará además que las solicitudes de asilo sean rechazadas por sistema.

Esta legislación se aplicará a menores de edad como a adultos y en los juicios, que tendrán prioridad sobre cualquier otro tipo de proceso judicial, no tendrán por qué traducirse los documentos aunque las personas juzgadas no los entiendan en húngaro.

Además, el gobierno húngaro aseguró este fin de semana que el martes, con la entrada en vigor de la nueva legislación, declarará el “estado de emergencia por inmigración masiva” e incluirá a los migrantes y refugiados en la base de datos de criminales de Schengen –el espacio de libre circulación europeo– impidiéndoles así en teoría la entrada en cualquier país del bloque en los próximos diez años.

Según datos de la policía de Budapest, 181.014 migrantes y refugiado de la llamada “ruta balcánica” llegaron a Hungría desde el inicio del año hasta ayer.

El objetivo húngaro es directamente bloquear la ruta. Mañana debería estar finalizada la valla que cierra la frontera con Serbia tras la llegada de 4.000 militares. Las tropas podrían, según explican varios medios húngaros, respaldar el trabajo de los policías cavando trincheras, usando gases lacrimógenos, camiones antidisturbios con agua a presión y otros medios. Las medidas son tan duras que el gobierno tuvo que salir a decir que no iba a dar a los militares la orden de disparar contra refugiados desarmados.

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21 de mayo de 2018 | 08:09
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