En primera persona: el horrible caso de Nadia Ghulam, "la niña hombre"

Nadia Ghulam logró escapar de la terrible situación bélica que atraviesa su país, y la cual la obligó a tomar decisiones controvertidas. Hoy cuenta como vive la crisis humanitaria en Europa.

"La pobreza es importante, pero no tanto como lo es la inseguridad y la guerra. La pobreza no es un problema, el problema es no tener paz ni seguridad". Es la reflexión que realizó en MDZ Radio Nadia Ghulam, una joven oriunda de Afganistán que hace ocho años reside en España tras escapar de la guerra civil que asola su país, y que la obligó a vivir como un hombre para poder mantener a su familia.

Nadia nació en Kabul en 1985, y sus primeros años los vivió con absoluta normalidad. Sin embargo, a mediados de la década de 1990, una bomba destruyó su casa, le desfiguró el rostro y mató a su hermano. Esta delicada situación, sumado al ascenso de los talibanes al poder, obligaron a la entonces niña de 11 años a tomar una drástica decisión: tomar la identidad de su hermano muerto y trabajar en las calles para mantener a su familia.

En diálogo con el programa Tormenta de Ideas, Ghulam emitió su opinión sobre el drama humanitario que soportan miles de refugiados en Europa escapando de las guerras: "Cuando veo a esta gente huyendo, siento un dolor muy profundo por su situación, porque a nadie le gusta dejar su tierra, su familia, sus amigos y todo lo que construyó con esfuerzo".

Están saliendo de esta forma porque no tienen más remedio, buscando una segunda oportunidad para vivir", subrayó.

Además criticó a las autoridades de Europa porque "no hacen nada; dicen que tienen que cerrar los caminos porque (los inmigrantes) no pueden entrar, en lugar de preguntar por qué deben huir. En vez de enviar armas para que continúe la guerra tienen que parar la guerra".

Por ello, hizo hincapié en la importancia de los conflictos armados que provocan esta crisis humanitaria: "Puedo estar con hambre, comer la tierra, pero no puedo esperar que caiga una bomba en cualquier segundo. Solamente quiero que haya paz".

La historia de Nadia, una mujer con coraje

Ghulam tuvo que soportar durante años tener otra identidad para poder sobrevivir. Con un hermano muerto, su padre con problemas mentales por la guerra y su madre y hermanas imposibilitadas a trabajar por las duras leyes del gobierno talibán contra las mujeres, la niña se disfrazó de un chico y se empleó en distintos oficios.


Afortunadamente, Nadia comenzó a tomar contacto con distintas ONG's que trabajan en Afganistán y, junto al aprendizaje del idioma inglés, consiguió que la organización catalana Ashda le diera la posibilidad de viajar a España para someterse a un tratamiento que le permitiera recuperar su cara.

A pesar de vivir en Cataluña como refugiada, la joven que hoy tiene 29 años mantiene contacto con su tierra natal: "Ahora voy a Afganistán como una mujer, pero muy tapada, porque en Kabul, donde he trabajado como un hombre, aún me conocen como tal, por lo que me tapo con un niqab por seguridad. Voy a visitar a mi familia, porque siempre he dedicado mi vida a ellos y mis padres no pueden aguantar más de un año sin verme".

Finalmente, Nadia comentó sobre su labor humanitaria: "Transmito mi historia porque en mi país hay muchas mujeres no tienen oportunidad de contar, y quiero hacer voz de esas mujeres de que tenemos ganas de hacer un cambio y tener paz".


Ficha TORMENTA DE IDEAS

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21 de agosto de 2018 | 13:03
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