Miles de brasileños salieron a respaldar a Dilma

Tras la multitudinaria marcha opositora, seguidores de la presidenta expresaron su apoyo en las calles de 25 estados.

Miles de personas se manifestaron hoy en 25 estados brasileños para rechazar los pedidos de destitución de la presidenta Dilma Rousseff y defender su gobierno, aunque también lanzaron críticas contra el ajuste fiscal implementado por la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT).

En Sao Paulo, epicentro tradicional de la manifestaciones, unas 15.000 personas acudieron a los actos convocados por la Central Única de los Trabajadores (CUT), el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo (MTST) y el Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), entre otras entidades, según informan medios locales en base a cifras de los organizadores.

"¡Tomar las calles por derechos, libertad y democracia! ¡Contra la derecha y el ajuste fiscal!", fue la consigna con la que se convocó a las movilizaciones, que a lo largo de la jornada movilizaron a 72.000 personas, según cálculos de la policía, y 172.000 según los organizadores.

Según los convocantes, los pedidos de destitución de la mandataria, suscritos por amplios sectores de la población y los partidos opositores, son "intentos golpistas" de la derecha.

La frase "Quédate, Dilma", fue replicada en carteles y pancartas, en un contrapunto al "Fuera, Dilma", reivindicado el domingo por cientos de miles de manifestantes que salieron a las calles en todo el país para pedir la renuncia o destitución de la presidenta.

En el centro de las demandas de hoy, en tanto, se destacó la política económica del ministro de Hacienda, Joaquim Levy, cuyo plan de austeridad es considerado por los trabajadores como un retroceso en los avances alcanzados en los últimos años en materia social y laboral.

"¡Contra el ajuste fiscal! ¡Que los ricos paguen por la crisis!", sostienen en sus respectivas páginas web la CUT y el MTST.

"La política económica del gobierno carga el peso (de la crisis) sobre las espaldas del pueblo. En lugar de atacar derechos laborales, cortar inversiones sociales y aumentar impuestos, defendemos que el gobierno ajuste las cuentas sobre los ricos, con impuestos a grandes fortunas, dividendos y remesas de lucros (de multinacionales al exterior), además de una auditoría de la deuda pública", afirman los organizadores.

También el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, fue blanco de críticas. El político del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) fue denunciado hoy formalmente por corrupción y lavado de dinero, cometidos presuntamente en el marco de los desvíos de fondos en el ente estatal Petrobras.

Aunque integra el principal socio de la coalición de gobierno, Cunha es un enemigo declarado del gobierno de Rousseff, con el cual rompió relaciones formalmente hace algunas semanas, cuando salió a la luz la denuncia en su contra.

"Eduardo Cunha representa un retroceso y un ataque a la democracia. Transformó la Cámara de Diputados en una Casa de la Intolerancia y de retirada de derechos", indican las organizaciones.

"¡La salida es por la izquierda, con el pueblo en la calle, por reformas populares!", reclaman las entidades, entre las que se incluyen varias centrales sindicales y gremios estudiantiles.

Las movilizaciones son apoyadas por el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), de izquierda radical y opositor al gobierno.

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25 de mayo de 2018 | 22:12
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