¿En dónde está el epicentro de la corrupción en Brasil?

El prestigioso periodista Juan Arias, corresponsal de El País en Brasil, dialogó con MDZ Radio sobre la situación de esa nación.

Juan Arias es un periodista, filólogo y escritor español que ejerce la corresponsalía del diario madrileño El País en Brasil. Es quien da las noticias a Europa y al mundo sobre lo que está pasando en el territorio gobernado por Dilma Rousseff. Dialogó el sábado con MDZ Radio en el programa "Tormenta de Ideas" y evaluó en dónde está el eje de la corrupción y, además, cuál es el futuro de la democracia en ese país.

- ¿Qué pesa más lo político, lo judicial o lo económico?

- Una se realimenta con la otra, el problema grave de Brasil es que se dieron las tres juntas, la económica, más la ética y la moral. Brasil está en un momento de transición, es algo positivo, pero aquí hay mucho pesimismo, mucha irritación porque la cuestión económica toca el bolsillo y aquí hay 40 millones de personas que estaban entrando en el mundo del consumo, podían tener su carrito (su auto), su televisión y sus neveras (heladeras), y ahora de repente, para ellos y para la clase media esta crisis económica los está afectando mucho. Junto con eso, hay una crisis política que acompaña a la económica. Un presidente de la República en Brasil tiene unos poderes enormes, pero también tiene un Congreso con poder muy fuerte, que hasta ahora no los había ejercido porque la mayoría de los casi 20 partidos colaboraban con la presidencia en una gobierno de coalición, recibían prebendas y apoyaban al gobierno. Durante las vacas gordas todo iba bien. Con la crisis, los políticos, los diputados y senadores han desenterrado el poder que tienen y se produjo el choque con los gobiernos, hoy Dilma perdió su popularidad, y solo un 9% la apoya.

Eso puso en entredicho el sistema político de Brasil y por eso se empieza a hablar de inaugurar un presidencialismo parlamentario, con un primer ministro como en los países más desarrollados. Tenemos una crisis económica, una crisis política que pone en entredichos al modelo, y una crisis ética con lo de Petrobras, que era la joya de Brasil y se ha descubierto que era un pudridero de corrupción. Hay gerentes que están devolviendo u$s 100 millones, u$s 200 millones de lo que habían robado, y junto con la Petrobras está apareciendo el mismo nivel de corrupción en todas las empresas que trabajaban con el gobierno. Estas crisis ponen de alguna manera a Brasil de Rodillas, pero yo creo que de esto va a salir un Brasil diferente porque no caben más paños calientes ni remedios, hacen falta medidas drásticas, lo que mejor esta funcionando es la Justicia. El día 16 de noviembre está anunciada una manifestación popular de la que vamos a tomar el pulso de la situación de la sociedad.

-En Argentina el poder de la presidenta es similar, ¿pero en Brasil hay una mayor independencia de la Justicia?

- Aquí las instituciones están funcionando, no va a salir ningún golpe, ni ninguna institución de tipo extremista. La Justicia está funcionando con una grandísima independencia, está metiendo a la cárcel a los empresarios que han trabajado siempre con el gobierno, el congreso está funcionando porque está recuperando poderes, todo eso crea problemas al gobierno pero es una cosa positiva. El ex presidente Sarney, con 50 años de vigencia en la política, ha pedido el presidencialismo parlamentario, porque el Congreso llevaba años sin actuar sin legislar, sino simplemente aprobando lo que decía el Gobierno. Brasil va a tener que perfeccionarse y buscar su camino con independencia.

- Lula Da Silva fue una respuesta a un modelo que la gente repudió que fue el modelo neoliberal, pero las viejas estructuras políticas, de izquierda o derecha son todas iguales, ¿eso podría hacer surgir nuevos modelos populistas?

- En Brasil tenemos el movimiento de Marina Silva, la ambientalista, que tiene unos 30 millones de votos pero que ahora está callada. El partido que ella creó que iba en en esa línea, con cánones modernos para romper con la vieja política con una novedad parecida a la de Podemos pero menos ideologizado, más fundado en el ambientalismo y en una limpieza ética de las instituciones. Fuera de eso no aparece nada en ese sentido, más que nada hay un rechazo de toda la política, pero los jóvenes todavía no han encontrado una alternativa. Se buscan soluciones dentro de la vieja política, eso es lo que va a hacer más difícil el dialogo de la sociedad y la política, porque lo nuevo todavía no se vislumbra.

Claves: DilmaBrasil
Opiniones (0)
21 de agosto de 2018 | 09:30
1
ERROR
21 de agosto de 2018 | 09:30
"Tu mensaje ha sido enviado correctamente"