España: Nuevo escándalo de corrupción en el partido de Rajoy

El Partido Popular, conservador y de derecha, en ejercicio del gobierno español, sigue ofreciendo tela para polémicas y denuncias.

El gobierno de España se esfuerza por subrayar estos días los avances económicos logrados en el país, con la vista puesta en las elecciones generales previstas para finales de año. Pero tropieza una y otra vez con una misma piedra que parece muy difícil de quitar del camino: la corrupción.

La semana pasada, el presidente del gobierno, el conservador Mariano Rajoy, celebró las nuevas cifras del desempleo, que cayó a su valor más bajo (un 22,37%) desde finales de 2011, justo antes de que asumiera el poder. "Hemos pasado de provocar la mitad del paro de Europa a crear la mitad del empleo", dijo entusiasmado el dirigente del Partido Popular (PP).

Además, a estas buenas noticias se sumaron nuevas encuestas que volvían a darle este fin de semana a los dos partidos tradicionales, el PP y el opositor Partido Socialista Obrero español (PSOE), una clara ventaja sobre los emergentes que se han convertido en adversarios peligrosos desde principios de año: el de izquierdas Podemos y el de centro-derecha Ciudadanos.

Pero el cielo aparentemente despejado de cara a los comicios -cuya fecha concreta no ha sido fijada aún por el gobierno- volvió a nublarse con el levantamiento del secreto del sumario del caso de la llamada trama Púnica, una red de corrupción que alcanza de lleno al PP, con ex alcaldes implicados en cobros de dinero y adjudicaciones sospechosas, así como grabaciones de conversaciones con declaraciones y detalles extravagantes que hacen ruborizarse hasta al más curtido en escándalos públicos.

Entre las "curiosidades" del caso se cuenta la existencia de un escondite en casa de un implicado en el que según los investigadores ocultó millones de euros en billetes y obras de arte de Chillida y otros artistas contemporáneos. O la inscripción por parte de este mismo acusado, el constructor David Marjaliza, de 14 inmuebles a nombre de una sobrina, por valor de más de medio millón de euros.

La dimensión de los detalles hizo que el portavoz oficial del PP, Pablo Casado, saliera el lunes al paso de las revelaciones y admitiera que en su partido están "abochornados, indignados y avergonzados" ante los comportamientos que se revelan en la trama.

El caso, formado por 70 tomos de sumario y más de 50.000 folios, gira en torno al ex consejero madrileño y anterior secretario general del PP de Madrid Francisco Granados y su amigo Marjaliza. Ambos habrían construido una red que movió 250 millones de euros en concesiones públicas que conseguían por su estrecha relación con una serie de alcaldes de la Comunidad de Madrid y otras. La mayoría del PP, pero también alguno del PSOE.

En la causa que lleva el juez Eloy Velasco hay 92 imputados. Además de mordidas a cambio de la adjudicación de obras, los responsables tenían una empresa que realizaba labores de posicionamiento e imagen de políticos del PP en Internet, a través de la cual también ocultaban el pago de los sobornos y financiación ilegal del partido, según sospechan los investigadores.

Entre las grabaciones hechas por la Guardia Civil hay situaciones grotescas. Desde un "arreglo" para que el hijo de un juez apruebe un examen que tenía como alumno de la mujer de Granados, hasta un ex alcalde de una localidad de Madrid que dice haberse hecho diputado regional "para tocarse los huevos". Y lo que más choca a la opinión pública es la desinhibición e impunidad con que hablaban de todos estos temas por teléfono.

El PP se defiende alegando que existen grandes investigaciones sobre temas de corrupción que afectan a otros partidos y que si se conocen ahora tramas como la Púnica o el caso Bárcenas (por un tesorero del PP acusado de llevar una contabilidad B de la agrupación), es porque las instituciones funcionan.

"Quien comete cualquier tipo de actividad delictiva sabe que se va a encontrar con el Estado de Derecho y con toda la sanción", aseguró hoy el ministro de Justicia, Rafael Catalá. Y se mostró convencido de que con las reformas y leyes que ha aprobado su gobierno "en el futuro no volverán nunca más a existir este tipo de comportamientos".

Fuente: Romina López La Rosa,  Dpa.

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19 de agosto de 2018 | 10:54
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