Signos de que estas obsesivo con el deporte

Demasiado entrenamiento o recuperación insuficiente pueden dar lugar a síntomas físicos y psicológicos conocidos como síndromes de sobreentrenamiento.

El entrenamiento requiere un equilibrio entre la sobrecarga y la recuperación. 

Si notas en tu cuerpo una de estos señales, debes parar o aminorar el ritmo, antes de que sea demasiado tarde.

1. Los músculos te duelen y permanecen demasiado tiempo inflamados

Despertarse con "agujetas" y los músculos un poco inflamados al día siguiente de un entrenamiento duro es bastante normal, incluso puede ser un signo de que se ha hecho un buen trabajo. Pero si este dolor dura más de un día puede ser que estés sobre esforzando tu musculatura. Seguir entrenando duro cuando tu cuerpo está pidiendo a gritos un descanso no te ayudará a conseguir tus objetivos.

2. Tu salud empieza a resentirse

Si tu cuerpo tiene que dedicar sus recursos a recuperarse de un entrenamiento excesivo abandonará otras áreas, por ejemplo, el sistema inmunológico. Es posible que notes que te resfrías con más frecuencia o que estás más alérgica o que tus digestiones son más lentas.

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3. Estás exhausto

Lo notas porque te dormís en todas partes, te cuesta terminar una película y ya no te digo subir unas escaleras. Un buen entrenamiento debe hacerte trabajar duro pero no sobrecargar la musculatura y el esqueleto al punto de dejarte agotada.

4. Empezas a perder la motivación

Si levantarte del sofá para ir a correr o al gimnasio te parece como subir el Everest, seguramente es porque tu cuerpo y tu mente están estresados por tu régimen de entrenamiento y a su manera muestran su rechazo antes de someterse a otra sesión de “tortura”.

5. Notas cambios en tus hábitos de sueño

Es una buena señal para identificar si estamos entrenando demasiado. Algunas personas se sienten sobre estimuladas por el ejercicio excesivo y experimentan problemas para conciliar el sueño. Otras, por el contrario empiezan a dormir muchas más horas de lo habitual y les cuesta muchísimo despertarse por las mañanas.

6. Tenes cambios de humor

Tus hábitos de ejercicio impactan en tu condición mental. Si de repente te sentís más alterado, ansioso o agitado quizás es porque tu cuerpo está sobre entrenando. También podes sentirte más irritado y con problemas de concentración.

7. Aumentan las lesiones y su frecuencia

Digamos que esta es la señal definitiva de sobreentrenamiento. Si te lesionas cada vez con más frecuencia es un signo de que tu cuerpo necesita más tiempo de recuperación entre los entrenamientos. También puede ser que reaparezcan viejas lesiones que creías curadas y olvidadas. 

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25 de junio de 2018 | 02:16
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